Usan microorganismos “extremos” para obtener petróleo de pozos difíciles | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 22 de Agosto, 2018

Usan microorganismos “extremos” para obtener petróleo de pozos difíciles

Investigadoras del IMP diseñaron una fórmula que emplea arqueas termófilas capaces de soportar altas temperaturas. La tecnología ya fue patentada

Usan microorganismos “extremos” para obtener petróleo de pozos difíciles | La Crónica de Hoy

Investigadoras del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) diseñaron una formulación para extraer el hidrocarburo de pozos maduros mediante la implementación de microorganismos “extremófilos”, capaces de resistir altas temperaturas. 

Debido al proyecto “Tecnología de recuperación de hidrocarburos vía microbiana”, Patricia Olguín Lora, Teresa Guadalupe Roldán Carrillo y Gladys Teresa Castorena Cortés, investigadoras de la Dirección de Investigación en Exploración y Producción del IMP, obtuvieron el Premio a la Innovación Científica y Tecnológica en Ingeniería en el Sector Energético, en la categoría Mujeres en la ingeniería.

El proyecto no sólo incrementa la recuperación del hidrocarburo, sino además mejora el proceso para hacerlo menos contaminante y a costos competitivos. Además, ha sido implementado y evaluado en laboratorio y en campo a nivel de pozo-yacimiento, y ha logrado seis patentes, dos en Estados Unidos, dos en México y dos en Canadá, así como el registro de la marca IMP-RHVM®. En entrevista, Gladys Castorena explica cómo funciona la tecnología y a partir de qué microorganismo lograron desarrollarla:

“El proyecto consiste en un proceso biotecnológico para incrementar la recuperación de hidrocarburos en pozos maduros. Actualmente ya existen diversas técnicas para recuperar el petróleo, algunas de las cuales emplean químicos que reducen la viscosidad o aumentan la presión. Nuestra innovación es que nosotras adicionamos microorganismos extremófilos”.

Éstos son muy especiales, dice, y tienen la capacidad de resistir temperaturas de hasta 80 grados y presiones arriba de dos mil. “Dentro del pozo tienen la capacidad de producir sustancias, como el CO2 (dióxido de carbono), que reducen la viscosidad, además de generar moléculas biotensoactivas”. Añade que el sistema ya fue probado en un pozo mexicano con resultados positivos, lo que demuestra la viabilidad de la tecnología. 

La científica explica que para desarrollar la formulación, han empleado microorganismos del tipo llamado arqueas, que son de la familia con un complejo mucho más antiguo que las propias bacterias y que están adaptadas para sobrevivir en condiciones extremas. 

EXTREMOS. Los organismos llamados extremófilos habitan en lugares con condiciones difíciles, dañinas o hasta letales para la mayoría del resto de los seres vivos. 

La mayoría de estos organismos son microscópicos y son capaces de resistir circunstancias extremas, y la combinación de ellas, como altas temperaturas, presión, radiación, desecación, salinidad, acidez, disponibilidad de oxígeno…, así como falta de nutrientes o energía. Muchos de éstos viven y se alimentan en sitios que van desde fuentes hidrotermales en el fondo oceánico hasta lagos de hielo perpetuo. Algunos de estos seres vivos incluso se han vuelto un modelo para que en el futuro de las misiones espaciales se busque vida microscópica en lugares como Marte o en las lunas de Saturno. 

El tipo de microorganismos con los que trabajan las científicas se llaman “arqueas termófilas”, las cuales son afines al calor y capaces de habitar en temperaturas de hasta 400 grados, como las que se registran en las chimeneas hidrotermales del fondo marino.

En su formulación, las investigadoras incrementan las poblaciones de estos microorganismos para que a su vez generen los metabolitos que producen el CO2, por ejemplo. Sin embargo, esa formulación no es única para cualquier pozo en el que se busque emplearla, acota, ya que debe de haber ciertas condiciones en la extracción.

“Aprendimos que cada pozo es un sistema, tiene un historial y ciertas características de porosidad, presión y salinidad. Por ejemplo, esta tecnología no podría utilizarse en pozos que se encuentran por arriba de los 120 grados”. Sin embargo, las científicas ya trabajan en la obtención de un metabolito, esto es, ya no se busca incrementar el crecimiento mismo de la colonia de arqueas, sino la sustancia que secretan. Ésta puede resistir hasta 200 partes por millón de sal y arriba de los 120 grados.

Mientras tanto, la tecnología premiada y patentada, menciona la científica, ya se encuentra en el área de comercialización del IMP y se promueve para que forme parte de los productos tecnológicos que ofrece el instituto. La producción científica asociada a este desarrollo tecnológico incluye siete artículos de divulgación, 15 derechos de autor, formación de recursos humanos y divulgación científica en congresos y simposios.

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