Nuevo aeropuerto: regalo envenenado

David Gutiérrez Fuentes

1.—Luchar contra los cauces históricos con maquinaria pesada

Una de las peores herencias al próximo gobierno es el nuevo aeropuerto. Antier se compartió por redes una fotografía de Santiago Arau que se viralizó desde su cuenta de Twitter con la siguiente leyenda: “Excavadora hundida en la zona del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México”. Como un testigo mudo y chatarroso de la aberración que puso en marcha el gobierno de Peña Nieto (construir el NAICM sobre el lago de Texcoco), se observa hundido en el fango uno de esos pequeños monstruos amarillos que se mueven pesadamente para llenar camiones con lodo y traerlos de regreso con tezontle de cerros que se han convertido en minas como el del Barrio de la Concepción y otros 100 cerros de la piedra roja que se han sobrexplotado a lo largo de un corredor que llega hasta Tlaxcala. Es decir, un desastre ecológico que propicia otros y está en riesgo de poner la viabilidad hídrica de la Cuenca del Valle de México, además de desatar conflictos sociales como los que originaron Fox presidente y Peña Nieto gobernador, cuando se empeñaron construir, sin éxito, sobre terrenos ejidales de Atenco.

2.—Dictamen ambiental negativo

Adicionalmente existe una altísimo riesgo para la fauna endémica y de paso, sobre todo los patos, de alto riesgo para la aviación porque que pueden propiciar accidentes debido a que en una zona que abarca de los 2 a los 4 kilómetros hay cercanía de las pistas con lago Nabor Carrillo, refugio de aves migratorias. “De acuerdo con estándares internacionales de seguridad aeronáutica (Federal Aviation Administration), para proteger el acercamiento, la salida y el espacio aéreo circundante a un aeropuerto se debe dejar una distancia mínima de ocho kilómetros entre el área de operaciones aéreas (incluyendo cualquier tipo de infraestructura aeroportuaria) y cualquier atrayente de ‘fauna riesgosa’”

Además, Conagua ha informado que el Nabor Carrillo se convertiría en una laguna de regulación, lo que implicaría su agonía y desaparición.

El dictamen ambiental que en el discurso político del equipo de AMLO se minimiza con respecto a las ponderaciones económicas, el agua potable implica otro factor de riesgo: no se sabe cómo se abastecerán las instalaciones del NAICM, ni las derivadas del crecimiento urbano que se dará en torno a él, en una zona que por añadidura se ha caracterizado por su déficit en el servicio. Es decir, habrá necesariamente más sobre explotación de un acuífero que seguimos taponando, ahora con pistas aéreas situadas en el lugar menos imaginado.

Gases de efecto invernadero, especies invasoras altamente nocivas, islas de calor y la falta de un estudio del comportamiento climático, son otras de las debilidades de este engendro civil que parece más un capricho cuya manutención, por estar asentado en un lago, será parte del millonario negocio del Club de Tobi, antes Mafia del Poder, que pagaremos usuarios y no usuarios.

3.—La disyuntiva perversa

La idea de la consulta no es mala, pero en estricto sentido no puede reducirse a una disyuntiva que mediáticamente empieza a resultar perversa: Se sigue construyendo en Texcoco (T) o se construye en Santa Lucía (S) con el riesgo de que otro estudio vuelva a demostrar la inviabilidad del doble funcionamiento con el actual aeropuerto. Más allá de que tiene que ser clarísimo el método de la auscultación, supongamos que se elige S, pero el nuevo dictamen resulta negativo. Entonces, pues ni modo, como sólo eran S o T se queda Texcoco y le damos en la madre a la necesarísima recuperación de nuestro lago histórico, identitario y desde luego simbólico, con las consecuencias ambientales que un capricho así representaría.

Por eso resulta encabronante el planteamiento mediático del: Es T y hay que seguirle o es S y depende de un estudio que durará varios meses. ¿Y el resto de las letras del abecedario? Por supuesto que la consulta es un mecanismo válido para tomar decisiones. Pero en los términos en los que se plantea: T o S y no la hagan de Tos, más parece un numerito para avalar decisiones cupulares. Que se abra el abanico, que se rescaten otras T como la de Tizayuca, por ejemplo.

Fuentes de Consulta:

El NAICM se come el tezontle de 100 cerros:

https://www.jornada.com.mx/2018/08/15/politica/013n1pol

Dictamen (Negativo) sobre el impacto ambiental del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México del Dr. Fernando Tapia disponible en:

https://lopezobrador.org.mx/wp-content/uploads/2018/08/Dictamen-Ambiental-NAICM-Fernando-Córdova-Tapia.pdf

El oscuro legado del nuevo aeropuerto:

https://elpais.com/especiales/2018/nuevo-aeropuerto-mexico/

 

dgfuentes@gmail.com

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