¿Dos siglos más para legislar la pederastia? - Leopoldo Mendívil | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 28 de Agosto, 2018
¿Dos siglos más para legislar la pederastia? | La Crónica de Hoy

¿Dos siglos más para legislar la pederastia?

Leopoldo Mendívil

+Pederastia clerical,

frase sin desperdicio

Josep Ramoneda

 

PAPA FRANCISCO:

 

En el año 325 de nuestra era, la Iglesia católica, apostólica y romana realiza el concilio de Nicea, en donde acuerda decretar que una vez ordenados, los sacerdotes no pueden casarse. ¿Cuántos sacerdotes considera Su Santidad que hayan violado a cuántos niñas y niños en los 17 siglos transcurridos y quedado impunes porque en todo este tiempo su Iglesia no legisló castigos contra esa conducta?

¿Y en 17 siglos más de vida católica, apostólica y romana, cuántos otros curas calcularía usted que violen a cuántos niñas y niños más, incluso si hoy usted creara la ley contra la pederastia sacerdotal, dando así vuelo a todos los enfermos mentales que ha creado el celibato sacerdotal para que no se detengan?

A cinco años y medio de haber iniciado su misión papal, aún es demasiado poco el tiempo transcurrido para haber podido lograr una transformación en esas conductas, luego de haber sido protegidas y, por ende, propiciadas e impulsadas por los altos mandos de la Iglesia. Es terrible, Su Santidad, esa fotografía famosa del ya muy anciano papa Juan Pablo II dando la bendición al lamentable mexicano Marcial Maciel, cuando ya su fama pederasta había cundido en todos los lugares donde su orden de los Legionarios de Cristo había llegado, con sus famosas escuelas para estudiantes de familias ricas. ¿Cómo pudo Juan Pablo II hacerle eso a su Dios, a su Iglesia y a los muchos estudiantes de esas escuelas, él mismo y quién sabe cuántos de sus discípulos legionarios...? Lo hizo y le dejó una herencia terrible a su sucesor Benedicto XVI, quien como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe no sólo denunció ante el pontífice a Maciel sino     que documentó muchos casos de pederastia y fue el Papa que más hizo contra ese cáncer de la iglesia vaticana.

Pero Benedicto no pudo avanzar mucho y yo ignoro, pero me queda claro que en su renuncia al papado buena parte de la pederastia enraizada durante casi dos milenios en la Iglesia vaticana, tuvo un gran peso.

… Y Benedicto le dejó a usted un peso peor en la pederastia que decidió pelear ya no sólo en las tinieblas de y los entresijos de la religión, sino a terreno abierto, donde fuese necesario defender sus derechos de antigüedad, ya sin máscaras, con total cinismo que a fin de cuentas sus practicantes cuentan con muchos protectores dentro de la Curia Romana y quién sabe en cuántas diócesis y arquidiócesis alrededor del planeta.

Ahora, ha surgido quien pudiera acogerse al viejo refrán que dice: “No me importa quién me las debe; importa quién me las pague”… El blog de alguien llamado Fred Álvarez publicó al menos aquí en México una crónica enorme y terrible que presentó con el siguiente primer párrafo:

“El arzobispo Carlo Maria Viganò, ex nuncio en EU entre 2011 y 2016, dirigió un misil al papa Francisco justo en el cierre del Encuentro Mundial de las Familias en Dublin, Irlanda. Tenía que ser ese día y no otro, en la segunda jornada de la visita del Papa a Irlanda, donde el tema de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia en todo el mundo ocupa especialmente la esfera mediática…”

Y reprodujo la historia que Viganò actuó durante el cargo que desempeñó en ­Washington en contra de la guerra religiosa e incluso política que la pederastia desató en nuestro vecino del norte, en la que él combatió con todo su ardor contra ese enemigo de su propia religión, algo que se le debe respetar en todo su valor, pero que le llevó a entablar lucha también contra usted, Santidad, por la supuesta protección que usted habría dado a los cardenales y arzobispos practicantes y protectores de la pederastia.

Le he respetado, Santidad, desde que comencé a conocerle una vez consagrado Pontífice de una Iglesia a la que, como ya lo he contado aquí, renuncié hace mucho tiempo por una granada que la pederastia me lanzó pero de la que por fortuna salí indemne. Por ello, mi conducta es clara y abierta en contra de ese monstruo de la moral humana y por eso le pido que aclare la situación denunciada por Viganò.

Nos debe a millares de personas que decidimos creer en usted y darle nuestro apoyo en esa lucha terrible. Deseo que pueda usted convencernos a todos de que su lucha es cierta, franca y decidida, aunque el enemigo sea tan poderoso como lo es el demonio para quienes creen en él.

La decencia humana necesita de usted, Santidad. Le pido que no nos traicione…

 

Internet, m760531@hotmail.com

Facebook: Leopoldo Mendívil

Twitter: @Lmendivil2015

Blog: leopoldomendivil.com

 

Imprimir

Comentarios