La agenda que aún queda pendiente - Diva Hadamira Gastélum | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 30 de Agosto, 2018
La agenda que aún queda pendiente | La Crónica de Hoy

La agenda que aún queda pendiente

Diva Hadamira Gastélum

Dar voz a la ciudadanía, especialmente a las niñas y mujeres, ha sido una de las grandes prioridades en mi quehacer legislativo. Hace seis años iniciamos uno de los importantes retos en el Senado de la República; el trabajo constante, la perseverancia, las alianzas políticas entre mujeres, un gran equipo de trabajo y algunos aliados, hemos logramos grandes resultados, pero también varios desafíos y retos por cumplir en los años venideros. Una agenda de género que aún queda pendiente.

La apuesta era muy alta, las expectativas muchas, nuestro compromiso era total. Temas trascendentales como frenar la violencia, no sólo general sino también contra las niñas y mujeres; las desapariciones, los desplazamientos forzados internos, la paridad de género, la violencia política, los derechos fundamentales, sobre todo de nuestra niñez mexicana, la construcción de una igualdad sustantiva, la salud, la educación, entre otros más.

Desde hace seis años hemos legislado para la construcción de una igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, además de garantizar su derecho a vivir libre de violencia. No ha sido fácil analizar, evaluar, coincidir y reformar los ordenamientos federales, estatales y municipales en los que se encuentran las desigualdades legales que afectan negativamente la condición de las niñas, adolescentes y mujeres mexicanas. No obstante, es y ha sido nuestra responsabilidad la construcción de instrumentos jurídicos que les permitan alcanzar la igualdad de género, de participación y de oportunidades en todas las esferas públicas y privadas a nivel nacional durante el transitar de su vida.

Por vez primera, la transversalidad de género está implícita en programas, políticas públicas, en el Plan Nacional de Desarrollo 2013- 2018 y en algunas de nuestras leyes: agricultura y ganadería, asuntos indígenas, en materia migratoria, de telecomunicaciones, justicia, laboral, salud, educativa, entre otras. Esta transversalidad de género tan necesaria nos permite reconocer la importancia de las mujeres en toda la vida productiva y en el desarrollo de nuestro país. Visibilizar su participación nos llevará a la construcción de un México próspero y en igualdad.

Desde la Comisión para la Igualdad dimos voz a las niñas y mujeres, legisladoras comprometidas trabajamos de la mano en favor de sus derechos humanos. A lo largo de seis años, legislamos para su inclusión laboral, su acceso a la educación y a los puestos de investigación científica y académica, bajo los principios de igualdad, paridad y no discriminación.  Fortalecimos las acciones destinadas para mejorar la situación de las mujeres rurales; para garantizar la seguridad y la integridad de las mujeres en situación de riesgo a través de las órdenes de protección.

Incorporamos a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia la negativa ilegal de respetar las oportunidades de ascenso de las mujeres en materia laboral, así como el no exigir la presentación de certificados médicos de no embarazo al momento de su contratación.

Parte fundamental fue el reconocer e incorporar la perspectiva de género en el trabajo legislativo; con ello, logramos en 2014 la creación de la Unidad Técnica para la Igualdad de Género del Senado de la República, instancia rectora de la política en materia de igualdad de género que fomenta entre el personal nuevas relaciones laborales de manera equitativa, igualitaria y respetuosa, a fin de transformar el Poder Legislativo en sus estructuras y cultura institucional; ejemplo de ello es la Declaratoria “Tolerancia Cero” a cualquier forma de discriminación y violencia laboral al interior de la Cámara alta.

La apertura de oportunidades igualitarias entre mujeres y hombres y el adelanto en favor de las niñas, adolescentes y mujeres de México hoy son una realidad; desde la Democracia Paritaria donde dejamos de ser números a estar integradas, las cinco nuevas reformas de legislaciones que atienden la violencia política en razón de género aprobadas tras un largo y complejo análisis de cuatro años, hasta la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, ley que pasó de ser asistencialista a garantista después de 25 años.

Desde la Comisión de Derechos Humanos, logramos dos temas fundamentales y que, en lo personal, me estremecen. Contar con la Ley General de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición cometida por Particulares, con nuevos mecanismos para defender a las víctimas y combatir la impunidad; esta Ley contará con el Sistema Nacional de Búsqueda de Personas y un Consejo Ciudadano. Y  el desplazamiento forzado interno, el cual logramos visibilizarlo e incorporarlo en la Ley General de Víctimas. Aún falta mucho por resolver sobre el tema, pero estoy segura que lograremos detener esta problemática que afecta no sólo a algunas poblaciones sino a todo nuestro país.

A lo largo de estas dos legislaturas, contamos con grandes aliadas y aliados que con su trabajo y compromiso aportaron importantes avances para la construcción de acuerdos en favor del reconocimiento de los derechos fundamentales de las mujeres, las niñas, los niños, la igualdad sustantiva y su acceso a transitar y vivir libres de violencia; la academia, sociedad civil y los tres órdenes de gobierno hemos sumado esfuerzos por la defensa y garantía de los derechos fundamentales de las y los mexicanos.

Hoy puedo decir que nos acercamos cada vez más a lograr la igualdad sustantiva que tanto requerimos las mujeres, pero sobre todo nuestro país.

Sin duda, falta mucho por hacer, aún queda en el tintero que se materialice en ley el dictamen de violencia política por razón de género; legislar en materia de violencia obstétrica, simbólica y mediática; sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres; los feminicidios, las alertas de género, la ratificación del convenio 189, 183 y 156 de la OIT en materia de trabajo doméstico; mujeres indígenas y afrodescendientes; entre muchos temas más.

Estoy segura que llegarán mujeres comprometidas que lograrán sacar la agenda que aún queda pendiente.  Somos un equipo que cree que México no se puede seguir escribiendo en masculino, que la democracia vale la pena que sea escrita también por las mujeres.

Ha sido un gran orgullo presidir la Comisión para la Igualdad de Género, pero sobre todo, ser la voz y velar por el bienestar de las y los sinaloenses. Hoy puedo decir que hemos dado nuestro mejor esfuerzo, la vehemencia y la pasión por el tema de género y los derechos humanos, ha ido más allá de un compromiso.

Me despido del Senado, pero no de la lucha de las niñas, mujeres y los derechos humanos. ¡Es mi forma de vida!

 

Presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género de la Cámara de Senadores

Twitter: @DivaGastelum

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