Suelos mayas aún no se recuperan de la deforestación que los colapsó | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 30 de Agosto, 2018

Suelos mayas aún no se recuperan de la deforestación que los colapsó

Aún en la densa selva, los suelos nunca más volvieron a su estado original, señalan investigadores canadienses. Tomaron muestras de sitios cerca de las ciudades.

Suelos mayas aún no se recuperan de la deforestación que los colapsó | La Crónica de Hoy
Píe de Foto: La deforestación y degradación de los suelos y el ecosistema llevó a las ciudades mayas al declive.

El esplendor de la cultura maya fue acompañado por un grave proceso de deforestación y degradación de los suelos tropicales, cuyos efectos persisten mil años después, concluyó un estudio científico canadiense de la Universidad McGill, que afirma que los suelos cercanos a las antiguas ciudades mayas son pobres en carbono y otros nutrientes debido a los efectos de la sistemática tala de árboles y la transformación de suelos que hicieron los habitantes de aquellas ciudades precolombinas.

Los científicos cavaron y obtuvieron muestras de suelo, a diferentes profundidades, en México y Centroamérica y midieron cómo la degradación de nutrientes coincide con el apogeo de las ciudades mayas. Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista científica Nature geoscience, bajo el título “La disminución a largo plazo de carbono del suelo causada por el uso de la tierra de los antiguos mayas”.

El estudio considera que el buen manejo forestal de la región maya, que incluye a Centroamérica y el sureste de México, puede tener efectos en el clima global por ser una zona donde se podrían formar depósitos importantes de carbono, presentes en la atmósfera en forma de dióxido de carbono.

Los mayas comenzaron a cultivar y propagar la agricultura aproximadamente hace cuatro mil años. A partir de esa actividad comenzó después la construcción de ciudades monumentales, principalmente en la Península de Yucatán. El desarrollo urbano y la sobrepoblación debió acelerar los procesos de tala de selva y cambio de uso de suelo, lo cual dañó los ecosistemas y, a la postre, provocó la caída de las ciudades.

El geoquímico de la Universidad de McGill, Peter Douglas, autor principal del nuevo documento afirma que lo más sorprendente en el nuevo estudio es que los suelos de la región no se han recuperado como reservas de carbono más de un milenio después de aquella deforestación.

“Cuando se visita esa zona hoy en día, gran parte de ella parece selva densa, vieja. Pero cuando ves en el almacenamiento de carbono en suelo, parece que el ecosistema fue cambiado radicalmente y nunca más volvió a su estado original “, dice Douglas, profesor asistente de la tierra y ciencias planetarias en McGill.

El suelo es uno de los más grandes almacenes de carbono en el planeta; contiene por lo menos dos veces más carbono que la atmósfera actual. Sin embargo, los científicos tienen muy poco entendimiento de cómo cambian, a largo plazo, los reservorios de carbono del suelo. El nuevo estudio, junto con otras investigaciones recientes, sugiere que estos depósitos pueden tardar siglos o milenios en recuperarse.

Para investigar estos efectos de la deforestación en periodos mayores a un siglo, Douglas y sus coautores examinaron sedimentos extraídos del fondo de tres lagos en las tierras bajas mayas del sur de México y Guatemala.

Los investigadores utilizaron mediciones de radiocarbono, un isótopo que decae con el tiempo, para determinar la edad de las moléculas llamadas ceras vegetales, que normalmente se almacenan en los suelos durante mucho tiempo porque se pegan a los minerales.

El equipo incluyó a científicos de la Universidad de Yale, ETH Zurich, la Universidad de Florida y la Universidad Superior de Wisconsin.

“Estos resultados ofrecen otra razón para proteger las áreas restantes de bosques tropicales en el mundo”, dice Douglas. “También pueden usarse estos resultados para reflexionar sobre  cómo realizamos las compensaciones de carbono, como el actual modelo de compra de Bonos de Carbono, que a menudo involucran reforestación pero no consideran si esas deforestaciones ayudarán para el almacenamiento a largo plazo del carbono”. 

 

Píe de Foto: La deforestación y degradación de los suelos y el ecosistema llevó a las ciudades mayas al declive.

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