Roma se roba el corazón de Venecia | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 30 de Agosto, 2018

Roma se roba el corazón de Venecia

Alfonso Cuarón estrenó su más reciente filme en La Mostra, en la que compite por el León de Oro. “Es una oda al matriarcado”, dice la crítica.

  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx

"Aplausos y conmoción por Roma de Cuarón. De vuelta, el ganador del Oscar narra lo vivido por su familia y México en los años 70", dice uno de los medios acreditados que vio el estreno de la más reciente película del mexicano Alfonso Cuarón en la competencia por el León de Oro de La Mostra de Venecia.

“Completamente hermosa, Alfonso Cuarón, simplemente rompiste mi corazón de la manera más estética y le frotaste un poco de sal con tu hermoso trabajo de cámara y diseño de sonido. No estoy llorando, TÚ estás llorando”, dice otra reportera. “Cuarón ganando Mejor Película para Netflix sería algo descomunal”, añade uno más. Así se han sumado comentarios.

El filme del mexicano ha causado un impacto muy positivo al que se le han rendido en aplausos. En Roma emprende un viaje a su infancia, es una cinta intimista con la que encandiló ayer en Venecia y en la que plantea una oda al matriarcado en el que se crió, sobre todo a su propia niñera. Inspirado en la propia familia, en los amores y desamores de criados y patrones, que resulta un homenaje a la fortaleza de las mujeres.

“Es un filme sobre mi propia memoria”, advirtió el realizador durante el encuentro con la prensa tras recibir aplausos en la proyección para la prensa por su nuevo filme en concurso en Venecia, en la búsqueda del León de Oro.

Rodado en blanco y negro, producido por Netflix, el cineasta mexicano vuelve a filmar en español después de muchos años para contar la América Latina que conoce, en la que se convive con los contrastes sociales, pero también con un universo lleno de sentimientos, de reflexiones, de diferencias culturales que se cruzan y se alimentan.

Después de Gravity, vencedora de siete premios Oscar, el cineasta logra capturar al espectador con la historia de su infancia y de las dos mujeres que la marcaron: Cleo, la doméstica de origen indígena que queda embarazada tras sus primeras experiencias sexuales, interpretada por la magnífica Yalitza Aparicio, y la de la señora de la casa, la madre, interpretada por la actriz Marina de Tavira, a la que el marido está por dejar por otro amor.

Ambientado en la Colonia Roma de la Ciudad de México, que inspira el título del filme, las imágenes de la vida diaria en los años 70, de la preparación de los desayunos, de las conversaciones, juegos, ruidos, animales, pasadas por el patio, lavado de ropa, momentos frentes a la televisión, desfilan lentamente casi como en la vida real.

“Está basada en un personaje de la vida real, Libo, es básicamente el mismo personaje. Fue mi nana de niño y se convirtió en parte de la familia, nosotros nos convertimos en parte de su familia”, rememoró el director en la rueda de prensa de La Mostra.

Sin embargo, no se queda en un retrato cándido sino que muestra toda la problemática que rodeó a la niñera, interpretada por una soberbia y debutante Yalitza Aparicio, pues su vida se vio truncada por un embarazo inesperado.

“Cuando creces con alguien que amas, en realidad no cuestionas su identidad. Y este proceso me forzó a ver a Cleo o Libo como una mujer, con toda una complejidad alrededor, que pertenece a las clases bajas, con orígenes indígenas”, apuntó.

Pero Roma también es muchas otras cosas, como una radiografía de una sociedad que vibraba con el Mundial de fútbol, con los terremotos o con las convulsiones sociales, como la masacre del Jueves de Corpus, mostrada en el filme.

Y entre toda esta temática deslumbra una continua referencia al matriarcado, a mujeres que se ayudan entre sí, que afrontan de modo valiente los inesperados cambios de la vida o que lloran en las calles mientras los hombres mueren y matan en las protestas.

En definitiva, Cuarón recurre a su memoria para dibujar hechos de hace casi medio siglo huyendo, eso sí, de cualquier atisbo de nostalgia, con frecuentes planos abiertos, sin miradas subjetivas y con un blanco y negro digital, moderno, sin el grano del clásico.

Todo a pesar de que, según afirmó, antes del que ya es su rodaje más largo, de 110 días continuados, logró recrear el hogar de su niñez, recopilar muchos de los muebles originales y agrupar a un reparto “idéntico” al original.

“Recuperé muebles, cuadros (...) recreé la vida real, momentos vividos hace 50 años. Formaba parte del proceso”, confesó.

Un trabajo muy personal en el que además su firma se podría decir que es omnipresente, pues se hizo cargo del guion, de la dirección, del montaje y también de la fotografía.

El director reconoció los sentimientos despertados cuando se hace una reconstrucción del propio pasado, pues “no siempre es agradable” echar la vista atrás e indagar en los propios traumas familiares, pero subrayó que en ningún caso pretende juzgar a los personajes.

Roma fue producida por Netflix, razón por la que no compitió en Cannes, pues no acepta en concurso obras de esta plataforma, y, según explicó el mexicano, podrá verse tanto en la pequeña como en la gran pantalla en numerosos lugares de todo el mundo.

“Lo que es realmente importante es que la película tenga un cierto impacto para que con el paso del tiempo no se pierda. Depende de que la película sea buena, pero también depende de una cierta conciencia de que esta película existe. Y por eso estoy agradecido con Netflix”, concluyó.

 

Píe de Foto: Alfonso Cuarón posa junto a las actrices mexicanas Nancy García, Yalitza Aparicio y Marina de Tavira.

Imprimir