Ida Vitale, ganadora del Premio FIL de Literatura | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 03 de Septiembre, 2018

Ida Vitale, ganadora del Premio FIL de Literatura

Desde Montevideo agradeció el reconocimiento, que le será entregado en la inauguración de la FIL de Guadalajara. Lamentó que la conciencia sobre la poesía mengua en la gente

Ida Vitale, ganadora del  Premio FIL de Literatura | La Crónica de Hoy

La poeta uruguaya Ida Vitale (Montevideo, 1932) es la ganadora del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2018. Ayer, desde Montevideo vía telefónica a la sede de la FIL, en un hotel de Guadalajara, refirió su sorpresa por el premio y entre sus palabras manifestó que los escritores son como una esponja que absorbe todo tipo de conocimientos y, en su caso, es una mujer que absorbió lecturas y la generosidad de México cuando en los años 70 del siglo pasado llegó al país huyendo de la dictadura militar en Uruguay.

Después de que el jurado calificador de la XXVIII edición del Premio FIL en Lenguas Romances diera el fallo a su favor, la autora de La luz de esta memoria y Léxico de afinidades lamentó el poco espacio que los periódicos y las editoriales dedican a la poesía.

“Un escritor tiene que ser una esponja que absorbe todo y después pueda ser una síntesis y sacar algo más o menos  propio. Estamos en deuda con todo, con los seres, con el mundo, con la casa y con todo lo que nos da un país. Uno nunca llega a pagar manifiestamente todo lo que debe”, señaló.

Ida Vitale fue elegida por Héctor Abad Faciolince, Luz Elena Gutiérrez de Velasco, Efraín Kristal, Valerie Miles, Carmen Musat y Elena Stancanelli por ser “una fuerza en el ámbito de la lengua española”. El premio le será otorgado el próximo 24 de noviembre en la inauguración  de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara).

“Lúcida y atenta al acontecer humano en la palabra y a partir de ella, su depurada voz poética, apegada al mundo natural, a las expresiones artísticas, y al transcurrir del tiempo vivido, sabe renovar la tradición y afirmar su presencia en la modernidad”, se lee en el acta del jurado que emitió su fallo por unanimidad.

Vitale, que actualmente se encuentra en Uruguay, dijo sentirse estupefacta. “Estoy en la edad en la que no espero sorpresas de este tipo. Es natural que me llegue de México esta sorpresa, casi todo lo bueno me llega de México”.

La poeta señaló que este país tiene una tradición increíble de acogida. “Mis once años en México fueron once años de realización permitida. Eso es maravilloso, un lugar que lo recibe a uno como si no fuera extraño. México te da la ilusión de que todo está abierto”.

Eso, dijo, es inolvidable por ello siente una gratitud hacia sus amigos mexicanos. “Lo único feo de la historia de moverte mucho es que uno crea necesidades humanas y luego tiene que irse a otro lado. Nosotros tuvimos que irnos a Uruguay cuando se normalizó la situación y luego mi marido tuvo una oferta de trabajo en Estados Unidos. Hasta ahora que murió, hace 3 años, volví a Uruguay”, recordó.

Ida Vitale perteneció a la llamada Generación del 45, fue profesora hasta 1974, cuando la dictadura militar de su país la llevó a exiliarse en México, donde formó parte del consejo asesor de la revista Vuelta y del grupo fundador de unomásuno.

MEMORIA. Uno de los recuerdos de México que la poeta uruguaya guarda es su amistad con el Premio Nobel de Literatura 1990, Octavio Paz, y las pláticas que ambos tenían sobre los escritores mexicanos.

“Me resulta difícil distinguir qué es lo que conocí cuando estaba ya en México y qué es lo que ya conocía de antes. Hay grandes nombres que encontré en México que yo ya los había leído, puedo pensar en Octavio Paz, Efraín Huerta y Montes de Oca, que quizá éste sea un poeta menos conocido fuera de México pero estupendo también”, recordó.

Me acuerdo, añadió, que le decía a Octavio Paz que no entendía cómo era que ese hombre escribía, de dónde sacaba la poesía.

“Aunque uno suele recordar lo del propio campo, para mí la prosa también es importante. Es muy difícil para alguien como yo que tuvo un punto de apoyo y socorro en la lectura, distinguir cuándo, dónde y en qué momento (conocí a qué autores). Es decir, leer mucho ayuda a no tener demasiadas angustias de responsabilidad”, apuntó.

Una de las deudas que Vitale tiene con México, agregó, es la publicación de un libro que suspendió tras la muerte de su esposo pero que es una obra de gratitud hacia México.

LA UTILIDAD DE LA POESÍA.  Ida Vitale lamentó que la poesía ocupa cada vez menos lugares en las publicaciones y que se ha considerado un género poco útil.

“Tiendo a suponer que cada vez es menor la poesía. En un tiempo cuando yo era chica, en los diarios uruguayos solían incluir poemas, era como un adorno que se permitía. Era una manera de recordarle a la gente que la poesía tiene un sentido de vida. Hoy eso ha desaparecido. No sé si algún diario en el mundo tiene el hábito de publicar un poema, no porque murió un poeta sino como un sistema de que la poesía forma parte del mundo”.

La poeta que ha traducido obras de Pirandello, Bachelard y Simone de Beauvoir, señaló que los amantes de los versos no se pueden quejar de la falta de poesía de una manera fatalista.

“No podemos quejarnos de que ya no tiene arreglo; simplemente hay que pensar que no todo mejora, hay algunas cosas que empeoran. Creo que ha empeorado, no el hecho de que hay premios y que eso ayuda mucho a que la poesía esté presente, pero quizá la conciencia de la gente ha menguado, quizá la vida es más complicada y hay menos tiempo para las cosas que pueden pensarse menos útiles. Quizá para algunos la poesía no sea inútil y es lo único que pueda esperarse”, opinó.

La poeta también ha sido galardonada con el premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo, el Internacional Alfonso Reyes, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Internacional de Poesía Federico García Lorca.

 

La palabra infinito

La palabra infinito es infinita,
la palabra misterio es misteriosa.
Ambas son infinitas, misteriosas.
Sílaba a sílaba intentas convocarlas
sin que una luz anuncie su dominio,
una sombra señale a qué distancia de ellas
está la opacidad en que te mueves.
Van a algún punto del resplandor y anidan,
cuando las dejas libres en el aire,
esperando que un ala inexplicable
te lleve hasta su vuelo.
¿Es más que su sabor el gusto de la vida?

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