“Los faxes son perredistas”

Miguel Ángel Rivera

Un día, a finales del siglo anterior, cuando ya surgía fuerte oposición, pero todavía el PRI gozaba de amplia mayoría en el Congreso de la Unión y sus figuras destacadas acapa­raban cargos en las directivas y en las comisiones de trabajo, solicité una copia de un documento de circulación restringida y, para hacer más expedito el trámite, sugerí que me fuera enviado por el entonces todavía muy utilizado fax.
La respuesta fue tajante y sorpresiva: “No, por fax, no. Los faxes son perredistas”. El documento lo recibí de manos de un mensajero, en sobre opaco y sellado de manera que se notara cualquier intento de abrirlo.
Ésta fue la primera ocasión en que tuve testimonio directo de que los trabajadores del Congreso de la Unión también tomaban partido y que generaban sospechas entre los legisladores o funcionarios a los que prestaban sus servicios, al grado de convertirse en presuntos espías.
También, en otro periodo como el actual, de cambio de Legislatura y de reacomodo de las fuerzas políticas, tuve un testimonio del otro lado.
Una secretaria con larga trayectoria en la Cámara de Diputados, reconocida por su eficiencia, me pidió que la ayudara para que la cambiaran de fracción parlamentaria, pues sus nuevos jefes de un partido de oposición la relegaban por considerarla afín al PRI.
Claro, también guardo recuerdo de numerosos trabajadores que sabían acoplarse a los nuevos jefes y que se capacitaban continuamente, sin despertar sospechas de deslealtad, y otros más que se convertían en furibundos militantes.
Este muy somero recuento viene al caso porque recientemente se dio a conocer que un total de 680 trabajadores de la Cámara de Diputados, que prestaban sus servicios a la bancada del PRI —que era la más grande en la pasada legislatura—  fueron enviados a sus casas con goce de sueldo, pero obviamente en una situación de inestabilidad.
Las autoridades de la Cámara dicen que el obligado paro es temporal, pues esos trabajadores serán reubicados en la medida en que la nueva mayoría de Morena o ­legisladores de otros partidos que también crecieron, requieran sus servicios.
También se explicó que esos trabajadores dejarán de asistir a San Lázaro pues no hay espacios disponibles para que puedan desarrollar alguna actividad o recibir capacitación. El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Cámara de Diputados, Jesús Aguilar, aseguró que los trabajadores son institucionales, leales y profesionales, por lo que, según dijo, no admitirán despidos en la nueva legislatura.
Aseguró que los coordinadores parlamenta­rios mandarán la lista de personal que requieren y, los que no sean requeridos, se pondrán a disposición de personal, el área competente para buscarles sitio con los diferentes grupos parlamentarios que tienen mayoría. Pero, repito, somos gente institucional, gente trabajadora y gente responsable, sobre todo leal, sostuvo el dirigente sindical.
La Cosecha
En lo que para muchos resultó su mensaje de despedida, el presidente Enrique Peña Nieto, reconoció que no en todas las áreas se alcanzaron los objetivos propuestos, pero aseguró que siempre se procuró remover los obstáculos que habían impedido por largo tiempo un desarrollo pleno.
El presidente electo Andrés Manuel López Obrador, pidió más tiempo para comentar el informe de Peña Nieto y expresó confianza en que las diversas fracciones parlamentarias puedan ponerse de acuerdo en el Congreso, para que no haya pleitos.


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