El perro, el mejor amigo del hombre, no de Trump - Concepción Badillo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 11 de Septiembre, 2018
El perro, el mejor amigo del hombre, no de Trump  | La Crónica de Hoy

El perro, el mejor amigo del hombre, no de Trump

Concepción Badillo

Conocido es que el perro es el mejor amigo del hombre, mientras este no sea Donald Trump. No sólo el mandatario es el primer residente de la Casa Blanca que no tiene uno, sino que la palabra “perro” es su favorita para insultar, disminuir y calificar a enemigos y oponentes que nada tienen de caninos.

Era tradición que el presidente de los Estados Unidos tenía siempre perro y amaba públicamente a este animal, pero Trump es el primero que gobierna sin uno al lado y el único en generaciones que parece odiarlos a juzgar por sus “tweets”.

Sabido es que Trump ofende y humilla a quien le da la gana sin problema, pero en los últimos años su insulto favorito ha sido comparar a la gente con un perro, sin que nadie se explique por qué.

Así, llamó “perro” al exdirector del FBI James Comey, igual a la exprocuradora de Justicia, Sally Yates, al senador republicano por Florida Marco Rubio, al excandidato a la presidencia Mitt Romney y al periodista David Gregory  para citar sólo algunos. Y no todos sus “perros” son oponentes, también ha comparado con perros al comentarista conservador Erick Erickson y al controversial estratega Steve Bannon, que fuera miembro de su administración.

Pero el insulto perruno de Trump que mas ha llamado la atención, es sin duda el más reciente cuando  calificó de perro a su antigua protegida Omarosa Manigault-Newman, quien trabajó con el desde los años en televisión y luego la llevó a la Casa Blanca como una de sus asesoras principales, el equipo que él presume estaba integrado por “los mejores”.

Esta cercana aliada fue despedida en diciembre pasado y recién publicó un libro sobre Trump y dice tener grabaciones donde asegura que el mandatario se refiere a los de raza negra con palabras peyorativas.  Eso al parecer enfureció al presidente quien declaró que  “eso se saca uno por darle trabajo en la Casa Blanca a gente baja, hizo bien el general Kelly —su jefe de gabinete— en despedir a esta perra”.

La inusual declaración presidencial fue ampliamente criticada, no sólo porque se trató de una mujer sino de la mujer afroamericana que tenía el más alto cargo dentro de su administración. “Es degradante y le ruego al presidente que termine con su vocabulario vulgar. Nuestro país es mucho mejor que eso” dijo el congresista demócrata por Maryland, Elijah Cummings.

Es sabido, sin embargo que Donald Trump constantemente se refiere a la mujeres  que le parecen feas o poco atractivas como “perras”. A la vez Trump ha dicho que la actriz Kristen Stewart le fue infiel a su pareja “como un perro”.  En otra ocasión hablando de Arianna Huffington, la fundadora del Huffington Post, dijo que “esta perra me critica erróneamente”. A Gail Collins del New York Times le envió de regreso una columna de ella misma, donde hablaba del presidente, con la foto de la periodista en un círculo y las palabras “cara de perro”.

Pero sin duda su insulto favorito es cuando se refiere a enemigos diciendo que “sudan como perros” o que fueron  “corridos de su trabajo “como perros” cuando los canes no sudan y no es claro cuantos perros despedidos conoce.

Nadie sabe porque el odio de Trump a los perros  o por qué considera la palabra un insulto. ¿Será que los odia, que lo mordieron de niño o que les tiene alergia? Los perros no son queridos en lugares como el Oriente Medio pero en Estados  Unidos son muy populares y hay mas de 70 millones viviendo  como mascotas. 

Un perro es precisamente lo que el mandatrio necesita, lo haría definitamente más humano. Bien decía el expresidente Harry Truman: “si quieres un amigo en Washington, consíguete un perro”. Despues de todo, Ronald Reagan tuvo a Rex, George H.W. Bush a Millie, Bill Clinton a Buddy, George W. Bush a Spotty y Barack Obama a Bo y Sunny. El ultimo presidente que no tuvo perro fue William McKinley que gobernó de 1897 hasta que lo asesinaron en 1901, pero tenía gallos y un loro.

Sus críticos aseguran que el presidente Trump no tiene perro porque no le importa dar afecto y como otra manifestación de su narcisismo. Su exesposa Ivana, en su libro Raising Trump confirma que al mandatario  le disgustan los perros y se pregunta  “cómo no amar a un perro que te ve llegar y reacciona como si fueras  rey” ? Pero para eso, dicen sus críticos, Trump ya tiene a su gabinete. 

 

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