“Ninis no tendrán capacitación patito”: Horacio Duarte | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 23 de Septiembre, 2018

“Ninis no tendrán capacitación patito”: Horacio Duarte

“Ninis no tendrán capacitación patito”: Horacio Duarte | La Crónica de Hoy

El programa de aprendices de AMLO destinado a los ninis no contempla “una capacitación patito, rechazamos la etiqueta”, aseguró Horacio Duarte, quien lo operará como subsecretario de empleo de la STPS. Este riesgo se aludió durante la charla con Crónica, en la cual Duarte habló del carácter informal del esquema, “porque no se trata de instrumentar una microescuela en cada negocio”.

Adelantó a este diario cuatro puntos del modelo: no habrá modificaciones a la Ley Federal del Trabajo para incorporar la figura del aprendiz, el apoyo de 3 mil 600 pesos a cada beneficiado se hará de manera directa a través de un sistema de bancarización, la Secretaría del Trabajo buscará ser la rectora de todos los centros de formación para el trabajo en el país y algunos de los jóvenes tendrán a la par un tutor para reinsertarlos al ámbito social, cultural y deportivo.

Sobre el desinterés o falta de capacidad de las empresas para aplicar proyectos similares en el pasado, dijo: “Nos estaremos reuniendo con los empresarios durante las próximas semanas o meses, para que nos digan, con mucha honestidad, si pueden, o no”.

El programa fue llamado Jóvenes Construyendo el Futuro, contempla una inversión de 110 mil millones de pesos, pues durante un año 2.3 millones de chicos incorporados recibirán los 3 mil 600 ya referidos, mientras funjan como aprendices en empresas, comercios y talleres. Otros 300 mil chavos con bachillerato concluido percibirán 2 mil 400 pesos para continuar sus estudios.

Aquí, la entrevista íntegra con Duarte…

—¿Buscarán reformar la Ley Federal del Trabajo para incluir la figura del aprendiz? —se le preguntó.

—Ya hemos hecho una revisión jurídica: el programa es de política pública y no de carácter formal, no es un empleo formal sino una capacitación con cobertura económica a través de la Secretaría y una certificación de habilidades laborales. No lo adscribimos como empleo formal con impuestos, lo que buscamos es un apoyo directo a los jóvenes. Con el marco jurídico actual es suficiente para echarlo a andar.

—¿Qué incentivos se tienen pensados para los empresarios?

—El incentivo es que ellos mismos irán capacitando a personal que podrá estar después en sus negocios y el costo será absorbido por el gobierno. Es una transferencia indirecta, porque cuando una empresa capacita personal en sus propias instalaciones y con sus propios recursos hay un gasto, se lo están evitando a través de este mecanismo. Sí se les dará un distintivo como empresa con compromiso social, y más adelante se revisará si este sello tendrá otros incentivos. Vamos a ir revisando el funcionamiento trimestralmente y, en caso de que se descubran innovaciones que permitan hacerlo más atractivo para los empresarios, las incorporaremos de acuerdo con los recursos disponibles.

—El 98 por ciento de las empresas en México son micro, ¿cuentan con la organización y capacidad para absorber el aprendizaje de 2.3 millones de chicos?

—Es un reto impresionante. El programa ha considerado primero la negociación con organismos cúpula y grandes empresas, pero la tarea mayor está con las micro y pequeñas empresa, que son las que generan más empleo. Durante el censo que haremos para registrar a los jóvenes, también ubicaremos a esos pequeños negocios que no están organizados, que no son los de gran marca, pero están en ciudades y pueblos, y serán de mucha ayuda.

—La duda es si podrán con el paquete, porque tendrán la responsabilidad de adecuar sus espacios para la instrucción y pagar un capacitador…

—Con la misma inercia de quienes están trabajando, irán aprendiendo los chicos; tampoco se trata de instrumentar una microescuela en cada negocio, porque entonces se obstaculizaría su operación, sobre todo en los pequeños. Se trata de que en la práctica diaria les vayan enseñándoles un oficio, una forma de salir adelante en cada ramo.

—¿Entonces no habrá tutores exclusivamente dedicados a los jóvenes?

—Es una modalidad dual en la que sí habrá presencia de un tutor, pero en la que se aprenderá también en el día a día.

—En un reportaje reciente rescatamos el caso de un instituto de capacitación para el trabajo de Querétaro al que le costó mucho convencer a una empresa para que le entrara al modelo dual: sólo una aceptó, y era alemana, tuvo que invertir de arranque un millón de pesos para adecuar instalaciones y poner  instructores y que no fuera un aprendizaje chafa para cuatro jóvenes reclutados… Es difícil pensar que haya muchas empresas con este compromiso.

—Esperamos que sí, nos han expresado su intención de colaborar, por eso las semanas por venir nos estaremos reuniendo con empresarios, con cámaras en los estados o regiones, para explicar el alcance del programa y que, con mucha honestidad, nos digan si pueden o no, si tienen la capacidad de entrarle o no, porque no queremos que sea un programa que se eche a andar al “ahi se va”.

—Con esta etiqueta de informalidad de la que hablas, ¿no se corre el riesgo de que sea una instrucción patito?

—No será una capacitación patito. Rechazamos cualquier intento de ponerle esa etiqueta. Se reinsertará a jóvenes en el tema laboral para adquirir una capacidad y que las propias empresas los puedan absorber después.

—En el gobierno de Peña Nieto se impulsó un Modelo de Formación Dual, al estilo alemán, pero además de las empresas intervenía la escuela, ¿aquí las escuelas quedaron olvidadas?

—Este modelo es directo con empresas y tutores, lo que sí estamos contemplado es la anexión, para un número determinado de jóvenes, de tutores que los ayuden en su reinserción social, cultural o deportiva,  lo estamos concibiendo apenas.

—¿Cómo se cuidará el tema de la seguridad de los chicos, por el riesgo de accidentes de trabajo?

—La seguridad la pactaremos de acuerdo con el sector, hay sectores que tienen mayores riesgos que otros. Veremos cuál es la oferta de espacios laborales, para saber qué sectores requieren atención especial. Adelanto que habrá una cobertura médica de parte del IMSS, una característica especial.

—¿A quién se le dará el dinero?

—Planteamos que sea un pago directo a los jóvenes para que no haya intermediación y evitarle a los empresarios un conflicto fiscal, una gestión financiera o el pago de impuestos. Se trata de flexibilizar las reglas… La idea es que los beneficiados lo reciban a través de un sistema de bancarización. El empresario irá evaluando e informando a quién se le paga y a quién no. Será un mecanismo dual de evaluación, porque los jóvenes también evaluarán a las empresas para ver si cumplen el objetivo de enseñarles.

—¿Están considerados los centros de formación para el trabajo: Cecatis, Icat, entre otros?

—Hay muchas modalidades, cada estado tiene las suyas, pero estamos haciendo un inventario de instituciones y organismos con un servicio similar, para que la Secretaría del Trabajo sea la rectora del tema.

El de los ninis, afirma Duarte, “será un programa exitoso, aunque, como toda política pública, puede sufrir modificaciones; estará permanentemente en evaluación para corregir cualquier vacío”.

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