En 50 años, por supuesto, el país se transformó - Miguel Ángel Rivera | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube
En 50 años, por supuesto, el país se transformó | La Crónica de Hoy

En 50 años, por supuesto, el país se transformó

Miguel Ángel Rivera

La frase se volvió inolvidable, pero no para todos significa lo mismo: “Dos de octubre no se olvida”.

En los cincuenta años transcurridos desde la trágica Noche de Tlatelolco el país se ha transformado por completo. Nada es lo mismo, ni la relación de los ciudadanos con las autoridades, pero tampoco la vida dentro de las familias.

Sin embargo, resulta una exageración atribuir todo el cambio a los efectos del Movimiento Estudiantil del 68. Muchos otros acontecimientos nacionales y extranjeros, invenciones, cambios tecnológicos han contribuido a la transformación. Muchas de las cosas que ahora son comunes ni las soñábamos hace medio siglo.

Las mismas exigencias de los estudiantes a los que atribuimos tanta influencia en la vida moderna resultan de poca monta y hasta tienen tintes de infantilismo.

Si no lo cree, puede repasar el pliego petitorio que sostenía el Consejo Nacional de Huelga (tal vez haya algunas variantes en la redacción, pero no en lo esencial):

1. Libertad de todos los presos políticos.

2. Supresión de los delitos de disolución social, contenidos en los artículos 145 y 145 bis del Código Pena (ya abolidos).

3. Destitución del jefe y subjefe de la Policía Preventiva del DF.

4. Indemnización a las víctimas de los actos represivos.

5. Supresión del Cuerpo de Granaderos.

6. Castigo a los funcionarios responsables de actos de violencia contra los estudiantes.

Además, el establecimiento de un diálogo público entre las autoridades y los alumnos, para negociar las peticiones.

Una duda: ¿Se puede considerar un avance de la democracia retirar del Metro placas conmemorativas con el nombre del expresidente Gustavo Díaz Ordaz? ¿Será una acción equiparable a derribar las estatuas de Stalin en la exUnión Soviética?

La Cosecha

Otro suceso de gran trascendencia para la vida nacional fue sin duda la firma del Tratado de Libre Comercio y, en general, toda la política de libre comercio. Por eso, tanto el gobierno saliente como la administración federal que entrará en funciones en diciembre venidero recibieron de manera positiva la decisión de Canadá de suscribir el acuerdo trilateral con Estados Unidos y México, mismo que sustituye al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA) y que en adelante llevará las siglas USMCA.

Al respecto, luego de conversar con sus contrapartes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Canadá, Justin Trudeau, el presidente Enrique Peña Nieto destacó el trabajo realizado por los negociadores nacionales y dijo que con el nuevo acuerdo significará beneficios como promover un comercio regional más responsable en los ámbitos laboral y ambiental; impulsa la creación de más empleos y mejores salarios, en beneficio de los trabajadores de los tres países y otorga plena certidumbre a los intercambios comerciales y a las inversiones.

El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, también manifestó benplácito por el acuerdo tripartita e inclusive tuvo palabras amables para el estadunidense Donald Trump, quien más presionó para reformar el TLCAN.

En cuanto a posibles beneficios, López Obrador expresó: “nosotros consideramos que éstos son los tres elementos más importantes: mejorar los salarios de los trabajadores de la industria automotriz, dejar a salvo el derecho soberano de México sobre el petróleo y la industria eléctrica; y al mismo tiempo crear condiciones favorables para la inversión y el empleo cotidiano a mediano y largo plazo”.

 

riverapaz@prodigy.net

riparacangel@hotmail.com

Imprimir

Comentarios

Columnas anteriores