Socialismo en Estados Unidos: de tabú a estar de moda | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 10 de Octubre, 2018

Socialismo en Estados Unidos: de tabú a estar de moda

Desafío: El radicalismo de Trump ha despertado al votante más a la izquierda del Partido Demócrata. El primer aviso lo dio el veterano Bernie Sanders en 2016, pero ahora pide paso la generación millennial. Las legislativas de noviembre dirán si son una amenaza al populismo conservador o fue un mero espejismo.

Socialismo en Estados Unidos: de tabú a estar de moda | La Crónica de Hoy
Píe de Foto: Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, socialistas y ¿compañero de fórmula para 2020?

El 27 de junio saltó la sorpresa. Joseph Crowley, el veterano demócrata por Nueva York, no podrá competir por un decimoprimer mandato consecutivo en la Cámara de los Representantes de Estados Unidos, tras haber sido humillado en primarias por una perfecta desconocida de 28 años: Alexandria Ocasio-Cortez.

Si esta hispana del Bronx gana las elecciones de medio término del 6 de noviembre a su rival republicano (lo que se da por hecho) hará historia al convertirse en la primera congresista de la generación Millennial (nacidos entre inicios de los 80 y mediados de los 90) que se declara abiertamente socialista.

En EU, donde el dinero lo es todo, la victoria de una exmesera de restaurante tiene aún más mérito porque apenas logró recaudar la cifra irrisoria de 300 mil dólares para su campaña, diez veces menos que su rival Crowley.

El secreto de su éxito radicó en la misma arma que usó Donald Trump para derribar primero a sus rivales republicanos y luego a la demócrata Hillary Clinton: videos y mensajes cortos e impactantes, más baratos y de difusión más masiva en las redes sociales que el dinero invertido las campañas electorales tradicionales. La diferencia es que, mientras el republicano usó esta estrategia para llamar criminales a los inmigrantes, la millennial demócrata la usó para denunciar que aquí el único criminal es el presidente (neoyorquino como ella), por separar a los niños de los inmigrantes que se jugaron la vida por un futuro mejor para sus hijos. Desde la frontera de Texas, a donde viajó recientemente la candidata prometió llevar a Washington un cambio “generacional, racial e ideológico”.

¿Qué habría pasado si…? La victoria de Ocasio-Cortez confirmó una sospecha que se hizo evidente en la campaña para las elecciones presidenciales de 2016. El entusiasmo de miles de jóvenes por el veterano senador Bernie Sanders, en cuyos mítines se declaraba orgullosamente socialista, no era un simple rechazo a Hillary Clinton, la favorita del establishment, sino un grito de protesta de una nueva generación de votantes, que se resiste a seguir eligiendo a candidatos tradicionales, manchados por viejas prácticas corruptas y demasiado vinculados a Wall Street.

A dos años de las elecciones que ganó por sorpresa Trump, nunca sabremos qué habría pasado si el candidato presidencial demócrata hubiera sido el socialista Sanders, pero una encuesta del diario Politico anuncia que, de ser ahora las elecciones de 2020, Sanders ganaría al actual presidente por 12 puntos de diferencia (44% a 32%). Sólo otros dos demócratas podrían derrotar a Trump: el exvicepresidente Joe Biden y la congresista  Elizabeth Warren, mucho más a la izquierda que Hillary Clinton.

Tru de Trudeau, no de Trump. Igual de significativa que la encuesta de Politico es la realizada por el Instituto de Política de Harvard, en la que destaca el fuerte impacto que ha tenido entre la generación Millennial la victoria de Trump. Si en 2016 sólo el 16% de los jóvenes estadunidenses de entre 18 y 29 años se identificaba como “socialista”, en apenas un año, en 2017, esta cifra se disparó a 44%.

“Todavía es arriesgado políticamente definirse como socialista en este país, aunque es cierto que se está viendo un cambio de percepción sobre todo entre los votantes más jóvenes, para quienes la Guerra Fría no es una referencia”, explica el catedrático de Políticas y Gobierno de la Universidad de Maryland, David Karol, quien puntualiza que “estos jóvenes votantes no están pensando en un socialismo de tipo soviético, con control estatal, sino en sanidad universal, en educación pública y en impuestos para los ricos”.

Tras la victoria en primarias de Ocasio-Cortez, la web del diccionario Merrian Webster registró un aumento considerable de las búsquedas de la definición de la palabra “socialista”. Otro dato más: desde la irrupción en 2016 del fenómeno Bernie Sanders, el número de inscritos en Demócratas Socialistas —el ala más a la izquierda e históricamente más marginada del Partido Demócrata—ha pasado de 5 mil a 35 mil a nivel nacional.

Operación derribo de Ted Cruz. Con el estado de Nueva York prácticamente entregado a la joven promesa del Bronx, la batalla que marcará si esta nueva ola socialista es una amenaza al radicalismo conservador instalado en la Casa Blanca o si, por el contrario, es llamarada de petate, ocurrirá en Texas, donde se enfrentarán el ultraconservador Ted Cruz y un joven progresista de El Paso, Beto O´Rourke, dispuesto a arrebatarle el escaño de senador al candidato del Tea Party, lo que hace unos meses parecía impensable.

Según informó ayer The Houston Chronicle, el número de nuevos votantes en Texas para las elecciones de medio término ha batido un récord histórico: 1.6 millones, casi 300 mil más que en las elecciones presidenciales de 2016, en las que la victoria de Trump en Texas fue decisiva para dormir ahora en la Casa Blanca.

Las multitudinarias marchas de jóvenes contra el apoyo de Trump a la Asociación Nacional del Rifle, tras el tiroteo en marzo en una escuela de Florida, dio visibilidad a líderes casi adolescentes, como Emma González, otra millennial y latina, que están sacando de su letargo a una juventud estadunidense apática en cuestiones electorales. El 6 de noviembre tendrán una oportunidad de oro para frenar la revolución conservadora y populista encabezada por Trump y abrazada por los republicanos.

fransink@outlook.com

Imprimir