La fuerza oculta del PAN - César González Madruga | La Crónica de Hoy
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La fuerza oculta del PAN

César González Madruga

Esta semana tuve la fortuna de reencontrarme con mis excompañeros, con quienes compartí la LXI legislatura (2009-20012) de la bancada del PAN. En la reunión reviví conversaciones, abrimos nuevas y juntos analizamos, al tiempo, fortalezas y debilidades de lo acontecido en esos años. A la reunión  acudieron personas que actualmente son senadores, diputados, funcionarios del partido, inclusive personas que se fueron a las filas de otros partidos o regresaron a sus empresas o como yo, que mantenemos un pensamiento e ideología propia. 

Esta bancada fue coordinada por la única mujer que ha ocupado el cargo de coordinador en la historia del partido; Josefina Vasquez Mota. Yo tenía 23 años cuando inició la legislatura y prácticamente arrancaba mi ­carrera política y también empezaba a conocer al PAN, pues yo había sido postulado como candidato a diputado sin la necesidad de afiliarme al partido. Esta bancada fue guiada bajo el liderazgo de mujeres y rápidamente me enrolé en una grupo social pujante del poder femenino que iba mucho más allá de ocupar espacios en comisiones por parte de mujeres, sino que las formas del quehacer político diario adquirían (como anhelan los panistas) una verdadera mística de trato respetuoso entre compañeras y compañeros, de colaboración empática con la ciudadanía; se le otorgaba un valor especial a la palabra, y sobre todo. había una alegre rebeldía. Tanto fue el impulso pujante de ese grupo social comandado por mujeres, que logró construir una candidatura presidencial en contra del sistema gubernamental que en ese entonces no tenía a Josefina como su “caballo” presidencial. Al final, no fue suficiente ­para ganar la presidencia del país y en cambio llegó al poder presidencial uno de los grupos más machistas en la vida pública de México. 

Al terminar el periodo fui conociendo la verdadera realidad del partido (presente en casi todos los partidos) donde la mayoría de los hombres que tienen el control de las decisiones son prácticamente incapaces de reconocer el liderazgo de una mujer, a causa de un absurdo sistema de creencias, y no sólo eso, también la desvalorización de la mujer (en sus actos) por parte de los adalides, que para ganarse su confianza y formar parte de sus “equipos”, se requiere ser cómplice y participar en las fiestas con prostitutas y un largo etcétera, tal como quedó evidenciado en el video de “Ánimo, Montana” hace unos años. Con esto querido lector, ni me rasgo las vestiduras, ni me espanto, simplemente expongo algo que para mí resulta intolerable y que ejemplifica el punto al que quiero llegar.

Años después estos “equipos” de hombres le cerrarían el paso a otra mujer: Margarita Zavala, casi como una señal para toda mujer que desee seguir sus pasos de empoderamiento. El bloqueo llegó al grado tal que de los primeros 10 preaspirantes a dirigir el partido, ninguno era mujer, y de los dos finalistas que quedaron, quien gane la presidencia del PAN tendrá que debatir con dirigentes de MORENA o el PRI cuyos institutos sí comprendieron los tiempos y tienen a mujeres encabezándolos, como son Yeidckol Polenvsky y Claudia Ruiz Massieu respectivamente. 

Se ha hablado ampliamente de cómo lograr que el PAN pueda convertirse en un partido de oposición serio y me atrevo a decir que eso será imposible en tanto la fuerza oculta del PAN, sus mujeres, no se rebelen nuevamente y se hagan de las coordinaciones o la presidencia del partido: perfiles tienen, por ejemplo, Kenia López, Priscila Vera o Gloria Romero, por mencionar algunas. Dice G.D. Anderson :“El feminismo no se trata de hacer a las mujeres fuertes. Ellas ya lo son. Es sobre cambiar cómo percibe el mundo esa fuerza”. ¿Será que aún no están listas para ello?

 

@Twitter: CesarG_Madruga

madrugacesardaniel@gmail.com

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