Las mujeres y el nuevo gobierno - Maria Elena Álvarez de Vicencio | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 10 de Noviembre, 2018
Las mujeres y el nuevo gobierno | La Crónica de Hoy

Las mujeres y el nuevo gobierno

Maria Elena Álvarez de Vicencio

Las pasadas elecciones en los Estados Unidos dieron cuenta del avance de las mujeres en ese país, 95 de ellas ganaron un escaño. Parecen muchas, pero apenas son el 22 por ciento del total; aumentaron diez a los obtenidos en la pasada elección. Ganaron además la primera Gubernatura; en México estamos esperando la resolución sobre la segunda; en la Cámara de Diputados hay paridad y en el nuevo Ejecutivo habrá  buen número de mujeres.

En todos los países no ha sido tarea fácil lograr el avance de las mujeres para que sean consideradas en igualdad de condiciones que los varones.

En México, aun cuando la Legislación ya lo señala, en la práctica aparece la resistencia a los cambios y particularmente la oposición de los varones que tienen que compartir el poder que les era exclusivo.

Pero el cambio es irreversible y está siendo empujado por las transformaciones sociales que exigen nuevas actitudes ante las demandas económicas de una sociedad de consumo, en  la que las familias ya no pueden subsistir con el salario de uno solo de sus miembros.

Además, la manutención y educación  de los hijos presenta nuevas exigencias que impulsan a reducir el número de ellos. Si se requiere que las mujeres ingresen al campo económico, deberán participar en el campo político, ya que ambos están relacionados.

Los cambios se han reflejado especialmente en la institución familiar, los matrimonios se difieren o suprimen.

Las estadísticas señalan mayor número de divorcios que de matrimonios y hay una drástica disminución en el número de hijos, la media nacional ya está en menos de dos por familia. Esta nueva realidad deberá ser tomada en cuenta para la planeación de las políticas públicas, a fin de que puedan atenuarse sus efectos negativos y potenciar los positivos.

La población mexicana está compuesta por 123.5 millones, de los cuales 65 por ciento es mujer y 55 por ciento es varón. El 65 por ciento está en la edad de 40 a 60 años. El analfabetismo en mujeres de 20 a 64 años es del 6.1 por ciento y el de los varones es de 4.1 por ciento; y entre los de 65 años o más, el 22.2 por ciento de mujeres no sabe leer y la situación de pobreza que afecta casi a la mitad de la población, la sufren en mayor medida las mujeres.

En la desigualdad entre mujeres y hombres parece no haber responsables directos, imperan prácticas culturales ancestrales, que colocaron a las mujeres como dependientes de los varones y ambos “vivieron aceptando esta realidad”. El cambiarla por la plena igualdad es una tarea que se dificulta, especialmente en los ambientes donde no se tiene acceso a la escolaridad y a una cultura que la propicie. El cambio se podría facilitar con un propósito común de apoyarlo, tanto en los medios de comunicación como en las escuelas desde  preprimaria.

Este cambio, como todos los ocurridos en las sociedades, puede repercutir positiva o negativamente en ellas y será responsabilidad del gobierno y de la misma sociedad, el propiciar lo que la beneficia y neutralizar lo perjudicial.

En nuestro país, con su gran diversidad cultural y social, todavía hay serias resistencias a cambiar y no se han aplicado las medidas suficientes y adecuadas para aprovechar los efectos positivos, como el que la mitad de la población se vuelva productiva.

Se requiere eliminar la violencia política contra ellas; apoyar a las familias; convertir  en escuelas de tiempo completo a todas las de educación básica y compaginar los horarios del trabajo de los padres con los de las escuelas.

En los planes que ha anunciado el nuevo Presidente, no parece prioritario impulsar las políticas públicas que ayudarían a lograr este propósito, pero estamos en tiempo para hacerlo.

 


Doctora en Ciencias Políticas
melenavicencio@hotmail.com

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