Exhiben único objeto que representa a Huitzilopochtli | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 23 de Noviembre, 2018

Exhiben único objeto que representa a Huitzilopochtli

Es la única pieza prehispánica descubierta con la imagen de la deidad y forma parte de la exposición Piedras de fuego y agua. Turquesas y jades entre los nahuas. Se presenta en el Museo del Templo Mayor.

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Disco de turquesa de la ofrenda 99 que representa a Huitzilopochtli. (INAH)

Emiliano Melgar Tísoc, Víctor Monterrosa Desruelles y Reyna Solís Ciriaco emprendieron una investigación hace 14 años. Ahora, los resultados se hacen presentes en la exposición Piedras de fuego y agua. Turquesas y jades entre los nahuas.

La muestra, que estará hasta marzo de 2019 en el Museo del Templo Mayor, está conformada por 137 piezas, de las cuales, alrededor de 100 fueron descubiertas en depósitos rituales del centro ceremonial de los mexicas, mientras que las demás provienen de sitios huastecos, chalchihuitas, mixtecos y tarascos.

Entre los objetos se encuentran collares de cuentas, bezotes, orejeras, narigueras, esculturas, discos de mosaico, pectorales, cuchillos y centros Xiuhcóatl ataviados, así como el Disco de turquesa de la ofrenda 99, que resalta entre otras características, por ser considerado como el único objeto con la representación de Huitzilopochtli hasta ahora descubierto.

“Tratamos de resumir 14 años de un proyecto que fundamos juntos: Estudios de la tecnologías de los objetos lapidarios en el México antiguo, con sede en el Museo Templo Mayor, y los resultados de nuestras investigaciones para nuestras tesis doctorales”, explicó Emiliano Melgar.

Melgar Tísoc señaló que las piezas de la muestra provienen en su mayoría del Museo del Templo Mayor, otras del Museo Nacional de Antropología, Museo de Geología, así como de proyectos Yaxchilán, de Daniel Juárez, y Tamtoc, de Estela Martínez y Guillermo Córdova.

“Algunas de las piezas se exhiben por primera vez al público en general. En esta exposición lo que tratamos de mostrar es, por un lado, la dualidad del fuego y el agua en estos materiales pétreos, y por otro lado, queremos mostrar las similitudes y las diferencias que tienen ambos materiales en el mundo náhuatl, no solamente del Templo Mayor, sino del centro de México e incluso, Allende y el  altiplano central”, dijo Melgar.

Piedras de fuego y agua. Turquesas y jades entre los nahuas fue dispuestas en las alas sur y norte de la Sala de Exposiciones Temporales, del Museo del Templo Mayor, con el objetivo de aludir al principio del Huey Teocalli, pirámide doble cuyo adoratorio sur estaba destinado a Huitzilopochtli, dios solar y de la guerra; mientras que al norte se encontraba Tláloc, dios de la lluvia y de la agricultura.

“La división que caracteriza a la exposición es para recrear un poco la cosmovisión que tenían los antiguos nahuas y el mismo Templo Mayor, que es el lado norte que es la sala del jade, de las piedras de agua, coincide con la parte norte del Templo Mayor, dedicada a Tlaloc; mientras que el lado sur, dedicado a Huitzilopochtli en el Templo Mayor, quisimos que fuera el lado de las piedras de fuego, las turquesas, el linaje, el poder”, profundizó el investigador.

Melgar Tísoc agregó que no solamente buscaban dar a conocer qué era turquesa o jade, qué variedades de materiales azules o verdes había, de dónde provenían y cómo los trabajaron, sino mostrar las particularidades en sus simbolismos, “es decir, cómo los grupos mesoamericanos obtuvieron, transformaron y dotaron de significado a ambos materiales”.

En la inauguración de la muestra, también estuvieron el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto, así como los investigadores y Premios Crónica, Linda Manzanilla Naim y Eduardo Matos Moctezuma, quienes también presentaron el catálogo de la exposición.

“Estamos ante una exposición y un catálogo que nos permitirá adentrarnos en un material fantástico, y el carácter de que se hiciera en el Palacio Real, nos está indicando una cosa: se hacía porque en mucho, estos materiales estaban destinados a los dioses. Los dioses eran los que iban a recibir todo este conjunto de objetos, de allí el interés”, indicó Matos Moctezuma.

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