¿Qué va a pasar con las Cátedras Conacyt? | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 02 de Diciembre, 2018

¿Qué va a pasar con las Cátedras Conacyt?

Reportaje. Uno de los programas emblema de la pasada administración en Conacyt fueron las Cátedras Conacyt, un sistema de contratación de investigadores jóvenes de alto rendimiento que realizan trabajo de investigación en universidades e institutos de todo el país. Aunque nadie en el sector duda de su pertinencia, su sistema administrativo ha sido polémico y la ahora directora de Conacyt, Elena Álvarez-Buylla, señala que serán puestas a revisión

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"No tienen para pagarnos, pero sí para contratar a más personas”, se escucha decir a una mujer que formaba parte del grupo de trabajadoras del Conacyt que se manifestó y reunió la semana pasada con su exdirector, Enrique Cabrero. Trabajadores sindicalizados reventaron la presentación de su balance sexenal, después de que días antes se les notificó sobre la reducción de sus prestaciones de acuerdo con cambios a la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos.

La trabajadora se refería a la contratación de nuevos investigadores bajo el esquema de las Cátedras Conacyt, el programa emblema y que más defendió la administración pasada. Éste consiste en un sistema de contratación de investigadores jóvenes de alto rendimiento que realizan trabajo de investigación en universidades e institutos de todo el país. Más de mil 500 científicos de todas las áreas han sido contratados.

Aunque nadie en el sector duda de la importancia de ofrecer oportunidades de empleo a los jóvenes y más destacados científicos de México —en vez de que emigren—, el sistema administrativo de este programa ha sido polémico. En entrevistas separadas, el ahora exdirector de Conacyt y nueva directora, Enrique Cabrero y María Elena Álvarez-Buylla, explican su punto de vista, aunque la bióloga ya ha adelantado que el programa será puesto a revisión para evaluar si continuará. 

“Todo depende del presupuesto que nos den, pero la prioridad será no afectar los intereses de terceros. Lo que hemos analizado hasta ahora es que, desde su primer año, el programa comenzó a generar déficits, es decir, no hay los recursos suficientes para hacer honor a todas las cátedras y acaban de abrir más (200). No hay una racionalidad al colgar más de mil 500 plazas a la nómina de Conacyt, que la engordan de forma tremenda”.

Para la bióloga, las Cátedras Conacyt significa un reto presupuestal tremendo, “pero lo que me preocupa más es por qué y bajo qué criterios han aumentado, acumulando estos déficits que van dejando un pasivo…, es una preocupación que no depende de una política o de un análisis crítico del programa, sino de la disponibilidad de recursos y eso no depende de mí, sino de cómo se asignan los presupuestos. Desde el inicio nunca fue sustentable”.

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2018, el programa contó con un presupuesto de 966.5 millones de pesos, para mantener mil 295 plazas vigentes y 200 millones de pesos más para crear 219 nuevas plazas. En comparación, el Sistema Nacional de Investigadores (conformado por poco más de 28 mil miembros) recibió un monto presupuestario de cinco mil millones de pesos y el programa de becas de posgrado alrededor de 10 mil millones de pesos.

“Difícilmente aceptaré que sea un programa en una situación administrativa como la mencionada. Es muy complicado que se completen las necesidades presupuestales de una dependencia (…) Entonces, que en el presupuesto de algunos años fue muy justa la asignación presupuestal del programa no quiere decir que fue deficitaria, tan es así que este año se contrataron las cátedras pendientes y no hubo déficit del año. Si hubiera un déficit se vería en lo resultados presupuestales”, puntuliza Cabrero Mendoza.

Los catedráticos Conacyt, explicó Cabrero, son parte de un presupuesto irreductible de la dependencia y se sueldo se respetará cada año como se hace en la lógica de la Ley de presupuesto y gasto público de cada año. Por otra parte, refirió que este monto presupuestal es distinto al de la burocracia, cuyas prestaciones sufrieron de una reducción. 

“En el rubro presupuestal donde van todos los sueldos y compensaciones del personal es el capítulo mil, pero los empleados del Conacyt pertenecen a uno distinto de los catedráticos, aunque por razones contables se le pone en el mismo paquete. La asignación de recursos para las Cátedras Conacyt fue expresamente asignado desde el presupuesto, no podríamos hacer intercambios ni utilizar un monto asignado a los empleados para ponerlos en las cátedras. Es un error en la concepción, porque aunque aparezcan en el mismo rubro no son plazas de la misma naturaleza”.

NUEVO ESQUEMA. En una carta fechada el 24 de septiembre Álvarez-Buylla solicitaba suspender diversas convocatorias que “comprometieran” los recursos presupuestarios para 2019. Entre los 11 puntos se encontraba el referente a los “contratos de las Cátedras Conacyt aún no firmados”. La solicitud no procedió puesto que el simple hecho de suspender las convocatorias habría significado una falta administrativa.

“El programa nació ante un escenario complejo de creación de nuevas plazas para jóvenes investigadores en instituciones académicas, por las dificultades del pasivo laboral que muchas de estas instituciones tienen y la baja rotación que hay de investigadores, que no optan por el retiro debido a no se cuentan con las condiciones dignas”, señala Cabrero. “Eso reduce mucho las posibilidades para que jóvenes investigadores con vocación y talento se incorporen a actividades de investigación. Se pensó el programa como un mecanismo alternativo que diera un flujo de oportunidades a estos académicos”.

Álvarez-Buylla reconoce que es un programa con muchas virtudes, pero muchas contradicciones a la vez, puesto que por una parte abrió oportunidades nuevas a jóvenes investigadores, no obstante, no son plazas verdaderas para mantenerse en sus centros laborales. Adicionalmente, refiere, la forma en la que se asignan las plazas no es clara.

La investigadora del Instituto de Ecología de la UNAM señala que en la nueva administración se buscará hacer un esfuerzo con las universidades e institutos de investigación para que los jóvenes investigadores brillantes tengan un trabajo real, una plaza no sujeta a problemas presupuestarios.

“Una vez en la dirección, habrá que convocar a los catedráticos y a las instituciones donde trabajan para resolver las contradicciones que hay. Creo que hay gente muy valiosa que por lo menos tiene esta oferta de trabajo, lo cual es bueno sin duda, pero debemos asegurarnos de que sea sustentable y en vez de que sea un chipote de nómina del Conacyt se convierta en una oferta laboral más congruente dentro de las universidades. Habrá que dialogar para e integrarlos gradualmente de manera más concertada y a largo plazo”.

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