Viaja desde SLP para vivir, en silla de ruedas, la nieve chilanga | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 19 de Diciembre, 2018

Viaja desde SLP para vivir, en silla de ruedas, la nieve chilanga

Desde el 2016 recorre 640 kilómetros desde Ciudad Valles para disfrutar del Parque de Hielo. Para ingresar a la pista hay un registro previo en donde se define horario y asignación de patines a los visitantes

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Alan Ramírez tiene 38 años, radica desde hace 11 en Ciudad Valles, San Luis Potosí, y lleva tres diciembres visitando la pista de hielo capitalina; la disfruta feliz a pesar de utilizar silla de ruedas para desplazarse. Alan padece  una discapacidad motriz de nacimiento.

Originario de la Ciudad de México, decidió cambiar de residencia a la edad de 27 años. Y recuerda que fue en el 2016 cuando visitó por primera vez la pista de hielo que se instalaba en el Zócalo capitalino, este año es su tercera vez y ahora se trasladó al Monumento a la Revolución.

El viaje que hace Alan cada año, de aproximadamente 640 kilómetros, “es para disfrutar, para mí es muy importante la inclusión de las personas con discapacidad en las distintas esferas de la vida, el esparcimiento no es la excepción, ahora que hay pista de hielo me parece importante disfrutar y ser parte de la sociedad como uno más y hacer uso de estas oportunidades”, expresó.

Desde el 6 de diciembre inició la edición número 11 del Parque de Hielo Invierno. Para quien esté dispuesto a vivir esta experiencia invernal, lo espera una pista de mil 200 metros cuadrados dividida en tres zonas y un tobogán que mide 9.90 metros de altura y 37 metros de recorrido en caída; hay 2 mil 350 patines y mil 250 cascos listos para los visitantes y 750 instructores.

La pista es para chicos y grandes, la visitan patinadores primerizos, quienes cuentan con renos y focas de apoyo, aunque también se presentan patinadores con mayor habilidad e incluso uno que otro experto.

Para ingresar a la pista de hielo se debe hacer un registro previo en el que se define el horario y se asignan patines a la medida.

Los centros de registro abren a las 08:30 horas, mientras que las actividades comienzan a las 09:30. Hay 14 módulos de registro electrónicos situados detrás de la rampa, donde están los horarios con avisos de vacantes disponibles y tallas de patines existentes.

Al registrarse, ahí mismo se les entrega a los usuarios un boleto  de  entrada gratuito, en el que viene señalada la hora en la que podrán ingresar, así como la responsiva para el uso del equipo. No hay límite de edad.

La pista dará servicio hasta el 11 de enero de 2019, en un horario de 08:30 horas (en que las puertas se abren para iniciar actividades de las 09:30) y hasta las 21:15 horas.

Cabe destacar que no es requisito ingresar a la pista a patinar, pues también es posible disfrutar un paseo en bicicletas especiales para hielo, lo que hace accesible esta atracción para todas las edades.

La pista cuenta con 750 instructores que auxilian a los visitantes y también hay andaderas con forma de reno y focas para los patinadores menos hábiles, o bien, para que los más pequeños puedan ir sentados para disfrutar un paseo.

Para las personas que sufren alguna discapacidad el registro es más rápido, ya que no es necesario que hagan fila y tienen zonas más  cómodas; al ingresar se les asigna el equipo y, si así lo requieren, un instructor auxiliar.

Es el caso de Alan, quien narra su primera vez en la pista:

“Yo llegué y me aventuré solo, pero como la silla tiene ruedas de goma avanzaba muy poco; de los chicos que andaban de auxiliares, algunos te ofrecen ayuda o tú se las pides y la verdad es que son muy accesibles”.

El tiempo que se les asigna a las personas es aproximadamente de 50 minutos, mismos que Alan disfruta siempre al máximo.

“No necesito estar patinando, gracias al apoyo del chico, siento la adrenalina en la silla, la plática también es muy amena, aquí estaré cada año mientras Dios me preste vida”, señaló mientras disfrutaba su recorrido en la nieva chilanga. 

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