Crean lentes de contacto que se disuelven y aplican medicamento | La Crónica de Hoy
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Crean lentes de contacto que se disuelven y aplican medicamento

Las lentillas son biodegradables y están cargadas con el medicamento dexametasona, que se libera poco a poco. Fueron desarrollados por especialistas de la UNAM

Crean lentes de contacto que se  disuelven y aplican medicamento | La Crónica de Hoy

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollaron uno nuevo tipo de lentes de contacto que se disuelven en el ojo y liberan gradualmente un fármaco auxiliar en el tratamiento de enfermedades como la uveítis, que es la inflamación del tejido medio que forra el ojo, entre la retina y la parte blanca que se percibe alrededor del iris.

Esta innovación fue desarrollada en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán y en 2017 obtuvo el tercer lugar del Premio Canifarma, de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica,  en la categoría de Innovación Tecnológica. Actualmente, la FES Cuautitlán ya inició la solicitud de patente de estos dispositivos.

La uveítis es un padecimiento que puede ocasionar ceguera si no se trata de manera adecuada. La innovación consiste en unas lentillas biodegradables cargadas con el medicamento dexametasona, que se libera poco a poco, de manera controlada, para que el ojo aproveche de mejor manera la sustancia activa y no haya desperdicio. 

José Juan Escobar Chávez, especialista en farmacia y tecnología farmacéutica de la FES Cuautitlán, coordinó al equipo de científicos que logró construir el dispositivo médico con la forma y dimensiones de los lentes tradicionales de contacto, por lo que su aplicación es relativamente fácil; además, sus polímeros son solubles en agua, se desintegran con el fluido ocular y los residuos son expulsados.

CAPA VASCULAR. La úvea es la capa vascular del ojo, por lo cual al inflamarse provoca enrojecimiento del ojo. Además, los pacientes que la padecen también experimentan ardor, picazón, lagrimeo y disminución de la agudeza visual. Es ocasionada por agentes infecciosos como bacterias, parásitos, hongos y virus, y no infecciosos como la contaminación o el uso excesivo de dispositivos móviles.

La uveítis puede afectar uno o ambos ojos. Los síntomas pueden desarrollarse rápidamente y pueden incluir visión borrosa, aparición de manchas en la visión, dolor en los ojos, enrojecimiento del ojo, excesiva sensibilidad a la luz  o fotofobia. Este último dato es importante porque la sensibilidad severa a la luz y cualquier cambio en la visión deben inmediatamente ser examinados por un oftalmólogo.

De acuerdo con la página de los Institutos Nacionales de Salud, de Estados Unidos, los tratamientos de uveítis empiezan por eliminar la inflamación y aliviar el dolor. Algunos tratamientos incluyen el uso de gotas o colirios de corticosteroides y las inyecciones alrededor del ojo o dentro del ojo, exclusivamente pueden apuntar el ojo, mientras que otros tratamientos, tales agentes inmunosupresores por vía oral, pueden utilizarse cuando la enfermedad ocurre en ambos ojos, especialmente en la parte posterior de ambos ojos.

Escobar Chávez explicó que en los últimos años se han incrementado los casos de uveítis, sobre todo en adultos jóvenes y niños, debido al estilo de vida en combinación con las condiciones ambientales y el uso excesivo de aparatos electrónicos. “Pasan mucho tiempo frente a monitores de televisión, tabletas, laptops y teléfonos celulares”.

El también responsable del laboratorio 12 de la Unidad de Investigación Multidisciplinaria de la FES Cuautitlán comentó que se pretende aumentar el tiempo que el fármaco permanece en la mucosa ocular, para optimizar su eficacia.

Con procedimientos convencionales como las gotas, el líquido con la sustancia activa permanece poco tiempo, pues se expulsa casi de inmediato a través de las lágrimas y sólo se aprovecha un cinco por ciento.

En tanto, las lentillas creadas en la UNAM se desintegran en minutos, así que la dosis se aprovecha al máximo, sin necesidad de administrarlas de manera frecuente.

Carlos Arturo Velázquez Tapia y Abel Esaú Peña Cuevas, egresados de la licenciatura en Farmacia, fueron los encargados del diseño, desarrollo y caracterización de las lentillas poliméricas biodegradables.

Ahora, junto con la estudiante de posgrado Karla Stella Constantino, desarrollan en laboratorio insertos oculares de uso veterinario (para perros), también con dexametasona. “Ya tenemos caracterizada la forma farmacéutica, la probaremos primero en conejos y luego en canes”, concluyó Escobar Chávez.

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