Cultivos de piel en cerdos, valiosa opción para quemados | La Crónica de Hoy
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Cultivos de piel en cerdos, valiosa opción para quemados

Roberto Sánchez Sánchez, encargado del laboratorio del INR, explica a Crónica que el proceso es económico. En EU y Europa han logrado sustitutos celulares, que son inaccesibles en México por costosos, razón por la cual en el instituto seguimos investigando, admite

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La mejor terapia que se le puede dar a un paciente quemado es un trasplante de su propia piel, el problema para quien tiene más del 50 por ciento de la superficie corporal quemada, es que prácticamente no hay de dónde poder tomar piel para hacerle autoinjertos; “a partir de esa necesidad surge la ingeniería de tejidos, que consiste en combinar células con materiales para generar algún tejido, en este caso es piel“, explica Roberto Sánchez Sánchez, investigador en ciencias médicas, y encargado de laboratorio, del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR).

En entrevista con Crónica, explica en qué consiste su trabajo: la creación de sustitutos de piel para pacientes quemados, para lo cual hay diferentes tratamientos en el laboratorio: una, es tomar las células del propio tejido del paciente al realizar una biopsia de un centímetro cuadrado de piel, para obtener los queratinocitos que están en la epidermis, y son el principal componente celular y la otra parte es la dermis donde el principal componente celular son los fibrolatos. 

En el laboratorio se obtienen esos dos componentes de las células y se colocan sobre piel de cerdo radio esterilizada, ésta es una de las opciones más viables porque es económica y hay una gran disponibilidad de cerdos para poderles dar ese tratamiento, además de que este tipo de piel se ha utilizado hace mucho tiempo como una cobertura cutánea porque es muy parecida a la piel humana.

Esta cobertura impide que se infecten las heridas, que es uno de los principales aspectos que hay que cuidar en el paciente quemado, “porque cuando fallecen generalmente es por complicaciones de infecciones”, y además ayuda a prevenir la pérdida de líquidos y evitar que se deshidrate, que también puede ocasionar serias complicaciones.

En todo este proceso la piel de cerdo es lo que mejor favorece para poder hacer crecer las células del paciente, le llamamos que sirve de andamio, en el cual se hacen crecer estas células para que restablezca su propia piel.

Otro aspecto importante del proyecto que están desarrollando en laboratorio, es que se optó por utilizar nanopartículas de plata como una estrategia para evitar las infecciones bacterianas, porque, reitera, una de las principales razones por las que fallecen los pacientes quemados es porque se infectan las heridas y hoy en día, ante el uso indiscriminado de los antibióticos, se han generado muchas bacterias multidrogo resistentes, y como una alternativa desde hace mucho tiempo se ha utilizado la plata para tratar a pacientes quemados y evitarles complicaciones por infecciones.

Estas pequeñas nanopartículas de plata lo que hacen es desestabilizar las bacterias y matarlas, a través de la piel de cerdo que previamente fue impregnada con esas nanopartículas de plata “para que tengamos un sustituto que evite la pérdida de líquidos, prevenga las infecciones y además tenga células que restablezcan la piel de los pacientes”.

Inquieto en su relato, Roberto Sanchez no para de hablar y emocionarse al contar todo lo que él y su equipo hacen en laboratorio, como es el planteamiento que se están haciendo para tomar células troncales de tejido adiposo, que es por donde corren los vasos sanguíneos, explica, y nutren al tejido. “Y en esa fracción existe una población de células que se llaman células troncales mesenquimales, las cuales tienen la capacidad de autorrenovarse y también se pueden diferenciar a diversos linajes, entre ellos tejido vascular, que es muy importante para generar nuevo tejido o nutrir el tejido que se está formando. También se sabe que secretan factores de crecimiento, que son moléculas que ayudan a la reparación de muchos tejidos o a la migración de las células, que son procesos importantes para reparar una lesión”.

La finalidad de todos estos procesos, abunda, es contemplar la posibilidad de poder incorporar las células del paciente al andamio de la piel de cerdo y las nanopartículas de plata “y además que tenga células troncales que ayudan a la reparación del tejido”.

Lo que nosotros hemos hecho, dice cuando habla de todo su equipo de trabajo, es que hemos cultivado ya las células troncales sobre la piel de cerdo y las nanopartículas de plata; “se ha logrado caracterizar físico-quimicamente las nanopartículas en la piel de cerdo y hemos evaluado concentraciones idóneas para que las células puedan crecer sobre el material”.

Este proceso, relata, ya lo tienen desarrollado y de hecho se ha publicado en el extranjero. “Por otra parte, en pacientes quemados se han hecho terapias utilizando la piel de cerdo fibrolatos y queratinocitos.

“Es importante destacar que en México solamente existe un sustituto de piel o un apósito que tenga células y es un desarrollo que fue creado por Instituto Politécnico Nacional, el cual está constituido a base de queratinocitos únicamente, pero en Estados Unidos y Europa hay sustitutos que son celulares y los mejores son aquellos que tienen fibrolatos y queratinocitos, es decir que emulan lo que es la piel: la dermis y epidermis.

El reto es que desde los años 70 se han desarrollado cosas así en el resto del mundo; sin embargo, en nuestro país no tenemos esas alternativas a pesar de que la tecnología existe desde hace mucho tiempo. “Los pacientes todavía no tienen acceso a esa tecnología, por eso es importante desarrollarla en México, y es precisamente en lo que se está trabajando para darle a nuestros pacientes acceso a esta terapia celular”.

El motivo por el cual esta terapia aún no se logra desarrollar en nuestro país, sostiene, es porque es muy cara para el paciente quemado.

“Se dice que hoy en día, un paciente quemado que tiene acceso a la mejor tecnología no debería morir, porque tenemos todo para que sobreviva; sin embargo, dolorosamente, esto es algo que no ocurre en nuestro país, porque aún no contamos con esos avances”, admite.

“Otro gran obstáculo —señala— es que en nuestro país no hay muchos recursos para invertir en este tipo de proyectos de investigación, pero tampoco lo que se tiene que gastar es demasiado. El problema es que el paciente gran quemado, por lo regular, es una persona de escasos recursos, cuyo tratamiento es sumamente caro, y entonces, el Estado es el que finalmente termina absorbiendo estos gastos, porque no tiene cómo pagar”.

Al ser la investigación un proceso muy largo, el investigador confiesa que muchas de las veces ellos mismos comienzan a desarrollar sus proyectos y someterlos a concursos, para poder ganar becas y de esa manera hacerse de recursos para poder continuar, el problema es cuando no se gana nada y entonces hay que esperar, con los pocos recursos que se tienen, a la siguiente convocatoria, con la esperanza de que se corra con mejor suerte, e incluso poder encontrar a alguien interesado en donar para que este tipo de investigaciones siga adelante.

“Nosotros en este momento, aquí en el laboratorio, en lo que estamos trabajando todavía es en mejorar nuestro proceso: estamos buscando, no que se integre la piel del cerdo en la piel humana, ya que ésta sólo sirve como un andamio, es decir, para marcar el camino que las células humanas deben seguir para poder regenerarse en toda el área dañada. En este caso las células que secretan se les llama matriz extracelular, que es de lo que está compuesta parte de la piel y además secretan factores de crecimiento, asimiles que ayudan a que la propia piel o el propio tejido del organismo empiece a generar nuevo tejido”.

“En estos proyectos llevamos trabajando muchos años, más de 7 años, y la verdad es que cada vez buscamos mejoras… Así que todavía estamos trabajando en la mejora de la terapia”, confiesa, y añade que la mayor parte del tiempo se la pasa informándose de los últimos avances nivel mundial. “Nos estamos informando de todo lo que es nuevo en lo que es nuestro tema, hacemos búsquedas bibliográficas para saber lo que podemos mejorar… Siempre tenemos que seguir estudiando. Quienes nos dedicamos a la investigación nunca dejamos de estudiar y eso es algo que en lo personal me gusta: conocer cosas nuevas, aprender, y de eso se trata porque nosotros tratamos de contribuir un poco más al conocimiento que ya existe”.

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