Tiene 25 años, dejó la megaobra y regresó al campo de alfalfa | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 12 de Enero, 2019

Tiene 25 años, dejó la megaobra y regresó al campo de alfalfa

“Lo que si me duele es que con el aeropuerto todo pintaba de maravilla acá, ya que varios de nuestros familiares y amigos estaban trabajando en las obras y los teníamos cerca, pero ahora quién sabe que pasará”

Tiene 25 años, dejó la megaobra y regresó al campo de alfalfa | La Crónica de Hoy

Fermín González, un joven de 25 años vecino del ejido Santa Úrsula, en el municipio de Texcoco, y obrero en el cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), es de los pocos afortunados que aún conserva su empleo como peón en esta mega obra. eMuchos de mis compañeros a finales de diciembre ya no regresaron a trabajar, les dieron su liquidación y los pocos que aquí seguimos limpiamos escombros y realizamos el conteo del material que está en las bodegas y que pronto se comenzarán a llevar. Antes nuestra labor era emparejar con maquinaria y a mano el colado de concreto que traían pesadas revolvedoras mientras todo era supervisado por ingenieros. También checábamos que no hubiera agrietamientos en las avenidas de concreto y checar todos los bloques de concreto, que no presentaran alguna anomalía, pero eso ya se acabó”.

El joven texcocano, quien dice haber cursado sus estudios sólo hasta la secundaria, no disimuló su nerviosismo al charlar con ECrónica, ya que la conversación se dio a la salida de su trabajo, por la Puerta 8, que colinda con la autopista Pirámides- Peñón-Texcoco, mientras una patrulla de la Policía Federal observaba la salida de los pocos trabajadores que terminaban la jornada laboral y abandonaban el lugar.

,”Ya hablé con mi familia y me dijeron que me aguante hasta que me digan hasta aquí se acabó, y ya regresaré a la siembra de alfalfa, a la venta de pastura y a ayudar a algunas amistades que me habían dado trabajo y con los que iba a vender en los tianguis de colonias cercanas”.

Cargando sobre su hombro derecho una mochila con tirantes de color rojo, Fermín asegura que lleva trabajando dos años en el Nuevo Aeropuerto e incluso sus jefes les habían ofrecido en julio del año pasado que una vez que entrara en operaciones la terminal aérea, en el 2022, habría trabajo para todos e incluso “a mí y a otros compañeros nos dijeron que algunas empresas encargadas de servicios de mantenimiento y limpieza y otras de seguridad privada que ya habían acudido para ofrecer sus servicios,  estaban interesadas en buscar personal para otros proyectos mientras se ponía en marcha el aeropuerto”, pero ya no se tocó más el tema. Interrogado sobre cómo ve su futuro con la cancelación del NAIM y regresar al cultivo de alfalfa con su familia y trabajar en otras cosas, Fermín fue certero y señaló: ””Así es esto, nada es eterno  y parecía muy bonito tener un trabajo estable con el que ayudo a mis padres y hermanos. Me gusta la siembra, el campo y ayudar en los mercados, me ganó también mi dinero, pero acá además tengo prestaciones, seguro social, seguro de vida y ganó un poquito más por tiempo extra o por trabajar en mi día de descanso. Ya veremos qué pasa, y pues a echarle ganas hasta que nos digan esto se acabó”.

Por otra parte, locatarios del mercado San Antonio, en el centro de Texcoco, dijeron a este rotativo que el municipio, pese a ser de filiación de Morena, en la consulta que se hizo sobre la cancelación o no de la construcción del Nuevo Aeropuerto, “acá ganó el apoyo porque siguiera la obra del aeropuerto, pero con su cancelación esperemos que no afecte con la llegada de más turistas, dijo doña Felipa, una de las comerciantes en la zona de comida.

Doña Felipa señaló que en el gobierno de Enrique Peña Nieto una vez que se dijo que el nuevo aeropuerto iniciaba su construcción y que traería una mejora a la economía, no sólo de Texcoco, sino de municipios aledaños, “nos alegró ya que eso sin duda traería un mejor desarrollo para la economía y una mayor presencia de turistas. Después de varias reuniones, nos organizamos entre todos los locatarios y remodelamos el espacio de la zona de alimentos para hacerlo más atractivo para los visitantes. Ahora en noviembre cancelan la obra del aeropuerto y nos quedamos igual, aunque no nos quejamos por la remodelación que se le hizo al mercado.

“Lo que si me duele es que con el aeropuerto todo pintaba de maravilla acá, ya que varios de nuestros familiares y amigos estaban trabajando en las obras y los teníamos cerca, pero ahora quién sabe que pasará”, señaló.

Don Germán, que atiende un local donde vende consomé y Barbacoa en el mismo mercado, dijo por su parte que “el aeropuerto que cancelaron hubiera cambiado la imagen que se tiene de Texcoco. Acá somos gente de trabajo, que le echa ganas y sin ese aeropuerto seguiremos como siempre, ofreciendo lo mejor de todos los texcocanos a los visitantes y a los vecinos de la zona”.

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