El final de un sueño. Se van las obras sociales de Texcoco | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 12 de Enero, 2019

El final de un sueño. Se van las obras sociales de Texcoco

El megaproyecto generó 39 mil empleos hasta agosto del 2018. La inconclusa terminal aérea es ahora un elefante blanco, inútil, protegido por un enrejado que rodea sus más de 4 mil 430 hectáreas

El final  de un sueño. Se van las obras sociales de Texcoco | La Crónica de Hoy

El cancelado Aeropuerto Internacional de México (NAIM) ayudó, durante los cuatro años que duró su construcción y mediante apoyo del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) al remozamiento de escuelas, plazas públicas y la repavimentación de calles en los municipios de Texcoco y San Salvador Atenco. Ahora comenzó a transformarse ya en una megaconstrucción fantasma, en un elefante blanco, luego de que la mayoría de los miles de trabajadores que prestaban sus servicios en este coloso, fue despedida en diciembre pasado y ya sólo se ven a pocos obreros que hacen la limpia de escombros y almacenamiento de material. Esta tarea la realizarán hasta que culmine el contrato vigente con el gobierno federal del presidente Andrés Manuel López Obrador, es decir, hasta el último día marzo, cuando toda actividad se paralizará y estos terrenos  quedarán en el abandono.

El elefante blanco, inmóvil, esconde otra ausencia. El compendio de obras sociales generadas por la megaobra incluyó 20 obras de repavimentación de 25 calles del primer cuadro del Ayuntamiento de Texcoco, colocación de toldos en plazuelas y escuelas y remozamiento en varios colegios por parte del GACM.

De otras obras sociales prometidas por el grupo aeroportuario cuando trataba de conseguir apoyo, dicen los habitantes, sólo ellos saben qué quedó pendiente. Funcionarios del municipio de Texcoco señalaron que en general las obras comprometidas se concluyeron antes de agosto pasado con la aportación financiera del Grupo Aeroportuario, mientras que el Ayuntamiento colaboró con asistencia y la contratación temporal de vecinos de la zona y de algunos municipios aledaños.

Obras adicionales y nuevos empleos temporales ya no estarán en esta área.

Por otra parte y derivado de la cancelación del NAIM, la alcadesa de Texcoco, la morenista Sandra Luz Falcón Venegas, dijo el pasado 5 de enero que el gobierno federal, independientemente de que se haya suspendido la obra del NAIM, debe concluir los trabajos inconclusos de la autopista Pirámides-Texcoco-Peñón, ya que su conclusión beneficiará a habitantes de los municipios de Texcoco, Acolman, San Martín de las Pirámides, Atenco, Chimalhuacán, Teotihuacán y Tezoyuca, así como a los miles de automovilistas que todos los días circulan por la zona. Por ahora el asunto está en veremos.

“El progreso en Texcoco no se puede detener y el municipio debe mantener su imagen ejemplar y para ello se deben continuar con los trabajos de las nuevas vías de comunicación y mejorar las condiciones de las vialidades que ya existen”.

Desolación. Crónica realizó un recorrido por la zona y constató que la incesante actividad que todavía en agosto pasado realizaban camiones de carga que transportaban toneladas de materiales y equipo hidráulico, y las enormes grúas que levantaban gigantescas trabes, bloques de concreto y pilotes de cimentación, así como la presencia de mareas humanas de trabajadores dejó de ser y ya sólo es perceptible la presencia de elementos de la Policía del Estado de México, que vigilan las puertas de acceso, mientras que patrullas de la Policía Federal realizan rondines constantes e impiden celosamente que toda persona ajena o curiosos se acerquen.

Elementos de esta corporación al notar la presencia de este rotativo en la entrada de la Puerta 7, en el kilómetro 11 de la autopista Pirámides-Peñón-Texcoco, indicaron a este reportero que la zona es restringida, que no podía estar en el lugar sin autorización y que está prohibido tomar fotografías, incluso del enorme portón.

La inconclusa terminal aérea está protegida por un enrejado que rodea sus más de 4 mil 430 hectáreas de terrenos propiedad del gobierno federal.

Las obras del cancelado aeropuerto de Texcoco, que generó 39 mil empleos hasta agosto pasado sólo entre personal de limpia y obreros, según cifras de la pasada administración federal, comenzaron en septiembre del 2015 con la preparación del terreno y traslado de la fauna, a la vez que ­incluían obras masivas de mejoramiento del suelo para controlar los hundimientos del sitio.

Dos vigilantes en la Puerta 7 que pidieron el anonimato, señalaron que de las empresas que trabajaban en la construcción del NAIM sólo sigue en el lugar personal de la compañía Coconal, SAPI de CV, constructora mexicana que presta servicios a sectores de construcción pesada e industrial y al de transmisión de electricidad, a la implementación de pistas de aterrizaje, pistas de rodaje de aeropuertos, líneas de transmisión, construcción de carreteras, caminos y obras de infraestructura urbana e industrial y que tenía a su cargó la construcción de la pista dos.

Crónica aguardó por unas cinco horas la salida de obreros del aeropuerto para conocer su opinión sobre la cancelación de la obra y sólo 10 trabajadores salieron por el lugar y uno de ellos se animó a responder, aunque con miedo, pues refirió que teme ser despedido antes de marzo próximo, cuando se da por terminado su contrato.

El trabajador, que omitió su nombre, pidió realizar esta charla mientras caminábamos como si ambos fuéramos conocidos y en forma breve y apurada señaló que tras la cancelación del aeropuerto “no más de 200 personas se encuentran junto con él realizando labores de limpia de escombros y almacenamiento del material. Aunque en otras áreas hay también más personas, pero su entrada y salida es por otras puertas, pero sí, ya somos muy pocos acá,” señaló.

El panorama en los accesos 7 y 8 del NAIM luce desolador, sin movimiento de vehículos que trasporten personal o materiales para la construcción. Incluso, algunas patrullas de la Policía Estatal del Estado de México aparecen atravesadas frente a los portones de entrada como señal de que ya no hay actividades en el lugar. Sólo se observa la constante presencia de unidades de la Policía Federal que hacen sus recorridos por el interior y exterior de la casi “abandonada” terminal aérea, mientras que el estruendoso ruido que antes hacían las maquinarias y el ir y venir de los pesados vehículos comenzó a transformarse en silencio y en el silbar del viento.

El Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) empezó su construcción en 2014 con el retiro de escombro y limpieza de todo el terreno, pero de forma efectiva sus obras arrancaron en septiembre del 2015, con la preparación del terreno que incluía obras masivas de mejoramiento del suelo para controlar los hundimientos del sitio y el trazado de la construcción.

Por distintas controversias e inconformidades, muchas de ellas presentadas por ejidatarios de municipios aledaños, se decidió echar para atrás la obra mediante una consulta realizada por el actual gobierno federal y se decidió suspender lo ya construido hasta octubre del 2018.

Los trabajos del NAIM continuaron mientras se negociaba la recompra de bonos. Sin embargo, el pasado 27 de diciembre se ordenó al GACM iniciar el proceso para cancelar anticipadamente todos los contratos con los inversionistas, lo que derivó finalmente en el despido de miles de trabajadores.

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