Los años azules: Retrato de la edad de la incertidumbre | La Crónica de Hoy
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Los años azules: Retrato de la edad de la incertidumbre

La directora Sofía Gómez Córdoba habla de su proceso creativo en este filme, que explora la crisis de la juventud y la amistad.

Fotograma del filme. (Cortesia)

Cuenta la cineasta Sofía Gómez Córdoba que el nombre de su película Los años azules, proviene de una conceptualización de la juventud en Japón, muy similar a lo que en inglés se conoce como the blues, que se refiere a un color muy melancólico. Un título que redondea de forma perfecta el mensaje y la reflexión que da en su primer largometraje que reúne a cinco personajes, adultos jóvenes, que tratan de encontrar su lugar en el mundo.

“Somos hijos de una generación a la que le costó mucho trabajo lograr cuestiones muy elementales y nuestra generación tiene muchas más libertades para buscar otras cosas de las que tuvieron nuestros padres, y por lo tanto nos sentimos con muchas más obligaciones para cumplirlas”, expresó la cineasta, en entrevista con Crónica, a propósito del estreno comercial de su filme en salas nacionales, el cual fue nominado a la Mejor Ópera Prima, en la más reciente edición de los Premios Ariel.

“Les dijeron que entre los 20 y los 30 la vida se define, pero su única certeza es que el techo se está cayendo”. Es uno de los fragmentos de la sinopsis de Los años azules, en la que una casa vieja en un barrio tradicional de Guadalajara es habitada por cinco personas que comparten gastos, sueños y una parte de sus vidas, mientras son observados por Schrödinger, un gato que parece formar parte del lugar. A través de su mirada, conocemos los conflictos de estos muchachos provenientes de distintas regiones del país, que salieron de su hogar en busca de una vida propia, encontrando en el camino a una disfuncional familia.

“Tanto la casa cayéndose a pedazos y el gato que vive con ellos surgen de la experiencia. Nosotros no racionalizamos eso desde el principio. Simplemente así era la casa cuando yo viví ahí. La casa era por naturaleza el escenario de la historia, ya a nivel interpretativo tomamos esa particularidad de la casa para darle fuerza a la historia de estos jóvenes que están empezando sus vidas. Permitimos que los elementos de la realidad estuvieran presentes en el filme”, comentó la cineasta.

“La mirada irónica que uno ve en los gatos, para nosotros era muy importante en el tono de la película. Nos pareció muy apropiado para cortar escenas y romper el hielo, pero también fue un puente narrativo porque era importante narrar la película desde dentro de la ficción pero no desde uno de los personajes, y no queríamos un narrador omnisciente, queríamos que el espectador se sintiera merodeando por la casa, como espiando, y el gato fue un vehículo muy bueno para eso”, agregó.

Para algunos de los actores, el filme, en su abanico de ejes temáticos, destaca la manera en que las personas pueden llegar a ser marcadas por otras: “Habla de la búsqueda de identidad desde la gente con la que convives y sobre las expectativas que los jóvenes creen que es lo que debiera ser su vida: realizada, encausada y con un propósito claro, y sobre lo frustrante que es no poder conseguir esas expectativas”, dijo Paloma Domínguez.

Por su parte, Juan Carlos Huguenin dijo que “habla sobre hacer una familia fuera de tu familia de sangre, me gustaría que se reflexionara sobre lo peligroso que significa estar en una situación de comodidad, que no buscan crecer más del lugar en el que están”.

Finalmente, la realizadora dijo que espera que el espectador se lleve un mensaje “sobre la profundidad de las huellas que nos dejan las personas en la construcción de nuestra personalidad, en la identificación de quienes somos y quienes queremos ser”, comentó.

“Es también un homenaje a esa etapa de la vida agridulce, que es un tiempo de mucho miedo y que no se acaba, pero para el que encuentras herramientas para ser más tolerante a esos miedos, y que es dulce por los lazos que puede llegar a tener con las personas que pueden ser muy fuertes o efímeros”, concluyó.

Los años azules se estrena hoy en la Ciudad de México, Guadalajara, Puebla, Querétaro, Toluca, Mérida, Morelia, Oaxaca, León, Aguascalientes y Guelatao.

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