El agujero negro que “mira” hacia nosotros | La Crónica de Hoy
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El agujero negro que “mira” hacia nosotros

El hoyo negro en el centro de nuestra galaxia apuntaría uno de sus jets hacia la región donde se encuentra la Tierra, revelan astrofísicos. Por primera vez, el fenómeno se ve a detalle

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Los agujeros negros supermasivos son comunes en los centros de galaxias y pueden generar algunos de los fenómenos más energéticos en el universo conocido. Se cree que alrededor de estos agujeros negros la materia cae en un disco giratorio y parte de esta materia se expulsa en direcciones opuestas a lo largo de dos haces estrechos, llamados jets, a velocidades cercanas a la velocidad de la luz, que producen emisiones de radio hasta los rayos gama, por un mecanismo llamado sincrotrón. Esto sugiere que existen fuertes campos magnéticos asociados a los agujeros negros.

En el centro de la Vía Láctea, nuestra galaxia, la región donde se encuentra este agujero negro se llama Sagitario A* y uno de sus jets parece estar apuntando hacia nosotros. Sin embargo, lo único que nos debe preocupar es no poder ver esta emisión de radio como los astrónomos quisieran. 

Recientemente, un grupo internacional de astrofísicos publicó los resultados de estas reveladoras observaciones, obtenidas mediante el uso de un radiotelescopio planetario, el cual refiere que la emisión de Sagitario A* proviene de una región más pequeña de lo que se pensaba. El artículo aparece en The Astrophysical Journal.

Hasta ahora, una brumosa nube de gas caliente había impedido a los astrónomos obtener imágenes de Sagitario A*, que no son propiamente del agujero negro, sino de la radiación producida por el material que lo circunda en una región llamada horizonte de eventos. No obstante, atravesar esas nubes de material es imposible para los telescopios ópticos, por lo que los científicos han utilizado una red de radiotelescopios encabezados por el observatorio ALMA (Atacama Large Millimeter Array), un arreglo de enormes antenas ubicado en el norte de Chile, en el desierto de Atacama.

“ALMA fue utilizado en una técnica llamada interferometría de radio de base muy grande (VLBI), es decir, se hacen observaciones con diferentes radiotelescopios ubicados en diferentes partes del planeta para hacer una sola coordinada,  asemejando a un gran telescopio del tamaño de la Tierra”, explica en entrevista Omar López Cruz, investigador del Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica (INAOE). 

Este gran “telescopio sintético” (VLBI) observa en longitudes de onda alrededor de un 1 milímetro, explica, y tiene una gran resolución angular que permitiría, por ejemplo, ver a detalle los módulos lunares que se dejaron en la Luna por las misiones Apolo. Yendo mucho más lejos, los investigadores apuntaron hacia el horizonte de eventos en Sagitario A*. Los expertos están esperado ver la sombra del agujero negro junto con su disco de material alrededor, como se recreó en la película Interstellar, de 2014. “Las últimas observaciones esperaban resolver la estructura del jet, en cambio no ha sido posible ver el detalle, por lo que se piensa  que éste apunta hacia esta dirección”, refiere el astrofísico. 

“Suponemos que todos los agujeros negros rotan y su eje puede apuntar en cualquier dirección, pero cuando lo hace de forma perpendicular al disco hay un arriba y un abajo, en este caso, y con estas nuevas observaciones no se ve; entonces parece que el jet apunta hacia nosotros. Sería mejor si tuviera un ángulo más alto para ver el jet  con mejor detalle”. 

RADIOASTRONOMÍA EN MÉXICO. En el país, la radioastronomía tiene una tradición importante a lo largo de las últimas décadas; varios de los pioneros de su investigación fundaron el Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la UNAM, campus Morelia, aunque gran parte de los institutos de investigación en el área, como el INAOE, tienen especialistas en el área. La coronación de esta tradición ha quedado simbolizada por la creación del Gran Telescopio Milimétrico (GTM), una colaboración entre instituciones de México y EU que dio como resultado el telescopio más importante que hay en territorio nacional. 

Ubicado en el volcán extinto Sierra Negra, en Puebla, el GTM forma parte del consorcio del Arreglo Global Milimétrico VLBI, no obstante, no participó en estas observaciones, que fueron realizadas en 2017. Omar López señala que aun así es buen momento para realizar observaciones conjuntas con los demás radiotelescopios del consorcio. 

En 2014, un grupo internacional en el que participó López Cruz halló un agujero negro hipermasivo que podría alcanzar hasta cien mil millones de veces el tamaño del Sol, el más grande registrado en el Universo cercano.  Sin embargo, debido a su lejanía, con los observatorios actuales sería muy difícil observarlo como se puede hacer con Sagitario A*.

Actualmente, el astrofísico empleará el Gran Telescopio de Canarias para observar fusiones de agujeros negros como el que registraron en 2014. Estas observaciones, explica, se complementan con simulaciones numéricas para obtener mayores detalles que escapan a los telescopios. “Con las dos comprendemos mucho del comportamiento y evolución de los agujeros negros”.  

El astrofísico señala que el conocimiento avanza cada vez que se reportan nuevas claves sobre la estructura del agujero negro en Sagitario A*, que se observa por primera vez con tanto detalle y que es el objeto de observación que los científicos pueden estudiar para comprender este fenómeno descrito por las ecuaciones de Einstein.

“Es una época emocionante puesto que se sigue comprobando a Einstein; parece que los agujeros negros sí rotan. Son soluciones que derivaron de manera teórica y parece que así ocurren en la naturaleza”.

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