“El INAH es una institución noble y absolutamente indispensable para el país”: Castilleja | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 01 de Febrero, 2019

“El INAH es una institución noble y absolutamente indispensable para el país”: Castilleja

“El INAH es una institución noble y absolutamente indispensable para el país”: Castilleja | La Crónica de Hoy

El Instituto Nacional de Antropología e Historia se fundó el 3 de febrero de 1939 y para celebrar sus ocho décadas de existencia se han preparado más de 100 actividades a lo largo de este año en toda la República y, como dice Aida Castilleja González, “es una es una institución noble y absolutamente indispensable para el país cuyo gran reto es la restauración del patrimonio dañado por los sismos”.

De acuerdo con la institución, el programa completo de las actividades, conformadas por exposiciones, conferencias, foros, presentaciones de libros y una serie de mesas para analizar la importancia que tiene la institución en el país y sus caminos a seguir en el futuro, se presentará la próxima semana, pero hoy y mañana se lleva a cabo el foro 80 Años de antropología en el INAH. Aportes, balances y retos, en el auditorio Leonardo Manrique de la Coordinación Nacional de Antropología.

Para el 3 de febrero, en el Museo Maya de Cancún, en Quintana Roo, se abrirá la exposición Últimos testigos: la guerra de castas, y del 1 al 3 de febrero se llevará a cabo una serie de talleres gratuitos en el Museo Regional de Tlaxcala. El 6 de febrero habrá un festejo abierto en el Museo Nacional de las Culturas del Mundo y al día siguiente una Sesión Solemne en el Congreso de la Ciudad de México.

EVOCACIÓN. El arqueólogo y Premio Crónica Eduardo Matos Moctezuma recuerda que en 1939 se creó el Instituto Nacional de Antropología e Historia. El decreto fue impulsado por el entonces presidente Lázaro Cárdenas y establecía que, entre las funciones que tendría que desempeñar la institución, estaban investigar, conservar y difundir el patrimonio cultural e histórico del país.

“Éste ha sido el quehacer que durante ocho décadas ha desempeñado el INAH a través de sus dependencias para lo cual cuenta con el personal especializado formado en la Escuela Nacional de Antropología y en la de Conservación y Restauración. En la primera se formaron, inicialmente, los investigadores en diferentes ramas de la ciencia antropológica: arqueólogos, etnólogos, lingüístas, antropólogos físicos e historiadores, que al paso de los años se ampliaron a otras ramas del conocimiento como son la antropología social y la etnohistoria. En el caso de la escuela de restauración, se preparan en ella los especialistas que tienen a su cargo la conservación de los bienes arqueológicos, coloniales e históricos, gracias a quienes se ha podido preservar un buen número de objetos elaborados en diversos materiales”.

Y en un balance, a sus 80 años de existencia, Matos Moctezuma señala que “podríamos decir que el INAH ha cumplido con su deber en pro de la investigación, la conservación, la formación de nuevos cuadros de investigadores y la difusión de la cultura. A nivel internacional son reconocidos los egresados de sus escuelas y vale la pena mencionar que la ENAH ha dado nueve Premios Nacionales en las personas de investigadores que han aportado su conocimiento por medio de la investigación”.

Mientras, añade, la red de zonas arqueológicas, monumentos coloniales e históricos, museos de sitio abiertos al público, representan una riqueza cultural que es parte del patrimonio del pueblo de México. La UNESCO ha declarado a muchos de ellos como Patrimonio de la Humanidad, lo que es motivo de orgullo para quienes han participado, en el mejor conocimiento y preservación de nuestra propia historia.

VITALIDAD Y FORTALEZA. La secretaría técnica del INAH, Aida Castilleja González, destaca que a ocho décadas de su fundación, el INAH muestra una vitalidad y una fortaleza obtenidas por su experiencia acumulada.

“En esta fortaleza, no sólo la memoria de lo que pasó es importante, es también fundamental la conservación del patrimonio histórico, su resguardo y, especialmente, dar a conocer su valor, que va desde la exhibición de las piezas y objetos históricos a la enseñanza, la vinculación académica y la difusión”.

Castilleja González señala que la institución tiene hoy grandes retos: dar continuidad a sus labores, evolucionar constantemente en sus funciones, fortalecer todas sus áreas y, uno muy grande,  la reconstrucción del patrimonio dañado por los sismos de 2017.

Para cumplir con esto, añade la Secretaria Técnica, tenemos los cuadros de especialistas que se han formado en todas las áreas del instituto y que su calidad se refleja en la manera en que se trabajan las zonas arqueológicas, la forma en cómo se está interviniendo el patrimonio dañado por los sismos.

“No son trabajos en los que se improvise,  sino que se analiza, se estudia y actúa. Por eso, otro reto es saber cómo avanzar en estas especializaciones para que contribuyan a una mejor protección, a una mejor conservación, a un mayor conocimiento de este patrimonio y que está en todos los rincones  del país”

Porque, añade, la historia del INAH está entreverada con los grandes hallazgos arqueológicos  y proyectos de investigación como Teotihuacán, donde ahora se estudia del túnel bajo la pirámide de la Serpiente Emplumada y se cree hay restos de los gobernantes; los trabajos en el Templo Mayor o el arribo de Tláloc al Museo Nacional de Antropología, también están todos y cada uno de los procesos que conforman el estudio, clasificación y conservación de nuestro pasado.

Para el antropólogo Bolfy Cottom, el INAH tiene una tarea importante en la preservación de la memoria  de este país. “No es el único, la UNAM, Bellas Artes y el Archivo General de la Nación juegan un papel fundamental, pero el Instituto tiene una característica única: es autoridad en materia de preservación de bienes que son memoria histórica de la nación, es un centro de investigación, un centro de educación superior y, además, una institución vital para la política cultural”.

Por eso, añade, amerita pensar en que el INAH debería ser considerado como patrimonio cultural de México.

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