El último vuelo del Portero de la Selva | La Crónica de Hoy
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El último vuelo del Portero de la Selva

Fallece Pablo Larios, legendario guardameta del Zacatepec, Cruz Azul, Puebla, Toros Neza y mundialista tricolor en México 1986, con una vida de éxitos en la cancha y una serie de tragedias que complicaron sus últimos años

  • cronica.com.mx
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Pablo Larios Iwasaki, “El portero de la Selva”, realizó su último vuelo.

El legendario arquero morelense dejó de existir a los 58 años, luego de revolucionar la posición de portero en el futbol mexicano con sus acrobáticas y arriesgadas salidas, para tener una exitosa carrera que lo llevó a ser titular en la Selección Mexicana en el Campeonato Mundial de México 1986.

Un caso único en la historia de los guardametas en el futbol mexicano, ya que a pesar de jugar en el Zacatepec de la Segunda División, tres años después de su debut fue convocado al Tricolor por el técnico Bora Milutinovic y finalmente se quedó como titular en la Copa del Mundo.

El cancerbero, que se caracterizó por su elasticidad, rapidez y reflejos felinos, tenía la particularidad de salir y dominar toda su área, al grado que en ocasiones salía más allá del punto penal para quedarse con un balón por alto, lo que revolucionó el estilo del arquero nacional, que luego fue adoptado y adaptado por Jorge Campos, su mejor discípulo y creación.

Larios llamó la atención del medio futbolístico nacional con sus grandes lances de poste a poste con los Cañeros de Zacatepec y su valentía frente a los rivales, lo que le valió la convocatoria a la Selección Mexicana, donde jugó como titular los cinco partidos de México en aquella Copa del Mundo y en donde el capitán del equipo, Tomás Boy confesó que Larios regresó muy triste de la derrota en penales contra Alemania.

Su contrariedad obedecía a que junto con el fallecido entrenador de porteros argentino Miguel Marín, habían trazado una estrategia para intentar detener los penales, la cual siguió al pie de la letra, aunque siempre tuvo la inquietud de que si hubiera seguido su instinto, quizá hubiera podido detener alguna ejecución.

Jugó para Cruz Azul, donde logró dos subcampeonatos en 1986-87 y en 1988-89, después fue campeón de Liga y de Copa con el Puebla en 1989-90, de ahí pasó a Toros Neza donde formó parte del espectacular y folklórico equipo de Antonio Mohamed, Germán Arangio, Miguel Herrera, Pony Ruiz y que era dirigido por Enrique Meza.

Se retiró en 1998, y fuera de la cancha vinieron grandes tragedias, como la pérdida de uno de sus hijos, quien falleció en el Río Bravo al tratar de cruzar la frontera para visitar a su novia, a lo que se agrega un intento de secuestro en Cuernavaca, Morelos, de su hija, que finalmente fue liberada.

A esto se suma la adicción a la cocaína en la que cayó el ex portero nacional, lo que le destrozó la nariz y le deformó la cara, la pérdida de sus padres hace una década y la muerte de su esposa hace un par de años.

Pablo Larios radicaba en la ciudad de Puebla, donde se dedicó los últimos años a confeccionar uniformes para guardias de seguridad, muy cercano a sus suegros; su última presentación pública fue en el Zócalo capitalino donde jugó un partido de exhibición ante Alemania con jugadores que participaron en México 86, en donde el público le demostró su cariño.

La causa de su fallecimiento fue una oclusión intestinal que le ocasionó una parálisis digestiva con perforación intestinal, fue operado de emergencia, pero le sobrevino un paro respiratorio del que el heróico arquero tricolor ya no se pudo recuperar en un hospital de la capital poblana, donde murió a las 10:29 horas de este jueves.

En el medio futbolístico hay consternación por la pérdida del guardameta que, según Enrique Meza, quien trabajó con él primero en Cruz Azul como entrenador de porteros y luego lo dirigió en el subcampeonato del Verano 1997 con Toros Neza, el Ojitos resumió: “Larios nació portero”.

Jorge Campos expresó:

“Mi ídolo fue Pablo Larios, al que le aprendí muchísimo… Tuve la suerte de irlo a molestar, de irle a tocar a su puerta, de buscarlo para que me enseñara algo, para preguntarle, porque cuando tienes un ídolo quieres imitarlo y quieres crecer y tuve la suerte que uno de los mejores porteros de México era Pablo Larios…”.

Boy así lo recordó:

Tomás Boy, ex capitán del Tri en la Copa del Mundo México 1986, recordó las grandes cualidades tanto para salir como para atajar debajo de los tres palos de Larios Iwasaki e incluso aseguró que cuando hacía sus acrobáticas salidas, en la intimidad de la concentración, él le decía: “haz lo que tienes que hacer”, porque dormían en la misma habitación, ya que ambos compartían el hábito de fumar.

 

 

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