Las medallas en Olimpiadas de Física se ganan desde México: Víctor Romero Rochín | La Crónica de Hoy
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Las medallas en Olimpiadas de Física se ganan desde México: Víctor Romero Rochín

NUESTROS CIENTÍFICOS: El investigador, quien desde hace 28 años labora en el Instituto de Física de la UNAM, trabaja con jóvenes para que participen en las olimpiadas de física y dice que su experiencia con ellos le permite afirmar que habrá un futuro brillante para el país.

Desde hace 12 años, Romero Rochín entrena jóvenes participantes en las olimpiadas estatales, regionales e internacionales. (Foto: Fernando Velázquez).

Entrenador de jóvenes que participan en la Olimpiada Internacional de Física, Víctor Romero Rochín, profesor e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) encabeza un programa inspirado en el lema “Las medallas se ganan desde México”, con el que ha logrado de manera consistente que los estudiantes mexicanos figuren entre los mejores a nivel mundial.

En la edición más reciente de la olimpiada, realizada en Lisboa, Portugal, los cinco competidores mexicanos obtuvieron algún reconocimiento: cuatro medallas de bronce y una mención honorífica. El investigador, quien desde hace 28 años labora en el Instituto de Física de la UNAM y especialista en física de bajas temperaturas, dice que su experiencia con jóvenes le permite afirmar que habrá un futuro brillante para el país.

Los integrantes de la delegación mexicana fueron Oliver Vicente García Esparza y Óscar Guardado Chacón, de Nuevo León; Daniel Martín Marín Quiroz, del Estado de México, y Rubén Ulises Rodríguez González, de Baja California, quienes lograron el bronce, así como Valeria García Hernández, de Sinaloa, quien recibió mención honorífica.

Los académicos que apoyaron a los alumnos fueron Eleazar Neri y Rodrigo Pelayo Ramos, de la Coordinación de Olimpiadas de la Sociedad Mexicana de Física, a cargo del investigador de la Universidad Nacional.

“Hay gente que no le gusta tanto dar clases, a mí sí. Para mí es una de las cosas más trascendentes de mi carrera, es dar clases. La física es una ciencia natural, con la cual queremos entender a la naturaleza”, explica el profesor que llega a trabajar hasta tres años con algunos de los jóvenes que han participado en las olimpiadas internacionales, llamadas IPhO por sus siglas en inglés.

“Aproximadamente hace 12 años me invitaron a participar en las Olimpiadas de la Física, que es una actividad que no es universitaria, es preuniversitaria, es para jóvenes preparatorianos que participan en una competencia que se llama la Olimpiada de la Física y entonces hay competencias a nivel estatal, a nivel nacional y a niveles internacionales”, detalla el universitario.

LARGO CAMINO. La gran mayoría de los físicos de este país son parte de la Sociedad Mexicana de Física, asociación civil sin fines de lucro encargada de organizar las olimpiadas regional y nacional de física, así como de realizar el entrenamiento y selección de quienes irían en la edición internacional, por medio de la Coordinación de Olimpiadas de la Física.

Durante todos estos certámenes tanto los estudiantes como los profesores que los acompañan trabajan de manera intensa; sin embargo, es una experiencia gratificante.

Romero Rochín destacó que el encuentro internacional es la fase final de un proceso que requiere, al menos, un año de entrenamiento en algunos jóvenes, pero de dos o tres años en otros.

Detalló que una fase inicial para elegir a la selección que intervendrá en el concurso internacional son las olimpiadas estatales, donde los 32 estados, incluida Ciudad de México, eligen a sus cuatro mejores participantes y con ello se seleccionan a 130 alumnos.

Posteriormente, en noviembre de cada año, se efectúa la Olimpiada Nacional, cuya sede es un estado del país. La justa dura cuatro días con dos exámenes, uno teórico y otro experimental, cada uno abarca cinco horas; se eligen 30 ganadores, a quienes se otorgan medallas de oro, plata y bronce, así como menciones honoríficas; es decir, se sigue el mismo esquema internacional.

A este grupo se le entrena de manera virtual, “pues la nación es grande y tenemos chicos de toda la República. El compromiso de ellos es hacer lecturas y resolver tareas que les enviamos, y una vez resueltas nos las devuelven para revisión y ver sus avances”. Reciben además entrenamiento en laboratorios del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias.

Finalmente, se seleccionan nueve estudiantes, cinco de ellos participaron recientemente en la IPhO, realizada en Portugal, y el resto se presenta en la Olimpiada Iberoamericana.

PASIÓN TEMPRANA. Desde su juventud, la física ha sido parte de las pasiones de Víctor Manuel Romero Rochín.

“Trato de recordar, me doy cuenta que siempre me gustó la física aunque yo no sabía que lo que me gustaba era la física, yo llegué a la Ciudad de México en 1978. Estudié en Veracruz y teníamos muy poca información sobre qué era la física, la química y las matemáticas, no había acceso a tanta información entonces entré a estudiar una ingeniería en la Universidad Autónoma Metropolitana en Iztapalapa y estando ahí, llevando los primeros cursos de física descubrí que eso era lo que yo quería hacer”, cuenta el profesor e investigador.

“Entre 1983 y 1985 hice un doctorado en el MIT, el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en el norte de Estados Unidos, después de ahí, terminando, en 88 hice un año y medio un postoctorado en la Universidad de Chicago y en 1990 me contrataron aquí en la UNAM”.

Con el lema de “Las medallas se ganan desde México”, Romero Rochín coordina el programa mediante el cual la Sociedad Mexicana de Física prepara a los jóvenes mexicanos para el reto de las olimpiadas de física. “Ese nombre implica que en México es donde los estudiantes se entrenan para las competencias. Con una formación adecuada y sólida, el sueño de figurar en el medallero se verá alcanzado”.

Este proyecto busca trascender la educación media superior mas no modificarla. Si los profesores se involucran en estos proyectos “podríamos extenderlos a las aulas y, de alguna manera, podríamos incidir en la educación media superior, sin ninguna pretensión de reemplazarla”.

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