Lo erótico para los nahuas era encender el fuego en los genitales: Miguel León-Portilla | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube

Lo erótico para los nahuas era encender el fuego en los genitales: Miguel León-Portilla

El historiador y Premio Crónica presenta su reciente libro Erótica náhuatl, que reúne cinco poemas nahuas que hablan sobre el sexo y la seducción. El libro, coeditado por Artes de México y El Colegio Nacional, incluye grabados de Joel Rendón

  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx

Lo erótico para los nahuas no sólo era el amor ardiente y pasional que afectaba la mente y corazón de las personas, también era la causa de encender el fuego en los genitales. Así lo escribe el historiador y nahuatlato Miguel León-Portilla (Ciudad de México, 1926) en su reciente libro bilingüe Erótica náhuatl que reúne cinco poemas nahuas que hablan sobre el sexo y la seducción.

El libro, coeditado por Artes de México y El Colegio Nacional incluye grabados de Joel Rendón (Puebla, 1967), quien retomó representaciones de códices y piezas arqueológicas para dibujar a los singulares personajes que León-Portilla eligió: el vendedor de chiles que enferma de ansias a una tolteca, a las mujeres de Chalco que le cantan al pequeño Axayácatl o a dos ancianas que les gusta sentir placer.

“La idea del libro nació totalmente de Miguel León-Portilla. Quiso acercar lo erótico en el pueblo náhuatl y hacer un libro bajo la premisa de no censura. El erotismo converge en la literatura náhuatl, no es que exista algo explícito como lo hicieron los griegos quienes te advierten que están hablando del amor erótico. Lo que hace Miguel León-Portilla en este libro es destacar elementos eróticos en los versos nahuas”, explica Melinna Guerrero, jefa de redacción de Artes de México.

Los poemas que reúne el libro son: “La historia del Tohuenyo”, “El canto de las mujeres de Chalco”, “Las querellas del amor: canto de tórtolas”, “Nezahualcóyotl y las dos ancianas libidinosas” y “Tlazoltéotl”.

En cada poema, León-Portilla escribió una introducción para contextualizar el año en que fueron escritos dichos versos quiénes los cantaron y bajó qué circunstancias fueron creados.

Por ejemplo, el también Premio Crónica 2013 explica que “La historia del Tohuenyo” se encuentra en el Códice Matritense del Real Palacio y que narra cómo una princesa tolteca enfermó de calentura cuando vio a un vendedor de chiles desnudo en el mercado de Tula.

“Andando nomás desnudo, colgándole la cosa, / se puso a vender chile, / fue a instalarse en el mercado, delante del palacio. // Por esto enfermó entonces la hija de Huémac, / se puso en tensión, entró en grande calentura, / como sintiéndose pobre / del pájaro –miembro viril– del Tohuenyo”, traduce León-Portilla.

Melinna Guerrero comenta que ese poema podría ser el origen de un albur: decirle chile al falo.

“Es una historia con toques picarescos. Es un simple extranjero que se pone a vender chiles y la mujer se enamora de él porque lo ve desnudo. Esa parte nos importa mucho porque dentro de la cultura contemporánea está el albur de decir chile al falo. Entonces esa historia pudiera ser el origen de representar al falo con el chile”, indica.

Al respecto, Miguel León-Portilla escribe que los nahuas no despreciaban los albures: “Los albures a los que eran aficionados los antiguos mayas nahuas”.

Eso lo menciona cuando detalla que “Las querellas del amor: canto de tórtolas” se encuentra en náhuatl en Cantares Mexicanos y que describe “un diálogo entre dos mujeres alegres o alegradoras que se querellan de sus experiencias amorosas”.

Melinna Guerrero platica que León-Portilla invirtió mucho la parte introductoria de los textos. “Nos comentó que quería un texto que contextualizara los poemas a los que se enfrentaría el lector porque lo erótico parece alejado de lo náhuatl”.

En el caso de “El canto de las mujeres de Chalco”, el historiador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detalla que es un poema escrito en 1479 por el poeta de Amecameca: Aquiauhtzin.

“Dos de sus poemas que se conservan en el manuscrito de Cantares mexicanos de la Biblioteca Nacional, el tema erótico fue compuesto hacia 13-Caña, 1479, o muy poco antes, ya que el año mencionado, según lo refiere Chimalpahin, fueron los chalcas a cantarlo por primera vez en Tenochtitlan. Esto ocurrió ante el señor de los mexicas Axayacatl, el sucesor de Moctezuma”, indica en el libro.

El segundo de los poemas, añade, lo sacó a la luz Aquiauhtzin en Huexotzinco hacia 1490, cuando participó ahí en la junta de sabios y poetas reunidos a invitación del señor Tecayehuatzin.

Los versos que tradujo León-Portilla se encuentran en cuatro folios y una de sus estrofas dice: “Con flores lo entretejo, / con flores lo circundo, / lo que nos une levanto, lo hago despertarse. / Así daré placer / a mi compañero en el lecho, / a ti, pequeño Axayácatl”.

En el último poema, el historiador hace una comparación de cómo los griegos definieron a Afrodita y cómo los nahuas a Tlazoltéotl, a quien “describen códices y otros manuscritos como patrona de la vida alegre, la que provoca, enciende, alivia y baña las obras de la carne”.

ESTÉTICA PRECOLOMBINA. Los grabados de Joel Rendón que ilustran el libro son 26 entre litografías, grabados de linóleo, grabado blanco y negro y grabado al hueco.

“En mi estilo trato de revalorar la estética precolombina y traerla a este tiempo, es una búsqueda de conciliación entre el pasado y el presente, en la cual Artes de México siempre ha estado conmigo desde 1993”, indica Rendón. Desde hace 30 años, el artista mexicano ha plasmado el tema de lo erótico y para esta publicación, platica, visitó varios museos sobre culturas prehispánicas.

“Tuve que pasar por el Museo de Antropología de Xalapa, ahí hay muchas Tlazoltéotl, encontré una mina de imágenes de esculturas totémicas impresionantes. Empecé a copiarles la forma porque hay que volver a mirar a estas mujeres seductoras”, opina.

Tlazoltélotl va más allá, añade, es la tierra, la madre, la que se come la basura y por lo tanto es más compleja que Afrodita.

“El mundo prehispánico tiene una profundidad hacia la tierra y naturaleza, habría que hacer más partes de este trabajo y nos dará una revaloración de nuestra sociedad para que nos volvamos a conciliar con nuestro pasado y sentirnos orgullosos de eso”, indica.

Imprimir