Sistematización de la gestión pública. Declaranet y Compranet - Carlos Matute González | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 15 de Febrero, 2019
Sistematización de la gestión pública. Declaranet y Compranet | La Crónica de Hoy

Sistematización de la gestión pública. Declaranet y Compranet

Carlos Matute González

Uno de los propósitos de la creación del Sistema Nacional Anticorrupción es la implementación y operación de la Plataforma Nacional Digital integrada por diversos instrumentos de inteligencia institucional, entre los que se cuentan los sistemas de declaración patrimonial (hoy DECLARANET) y de información pública de contrataciones (hoy COMPRANET).

El Sistema abre dos horizontes de oportunidades. El primero es la mejora de los sistemas gubernamentales federales actuales, que requieren una revisión profunda en su conceptualización y diseño; el segundo es extenderlos a las otras instancias de gobierno y homologarlos con las entidades públicas federales. Ambos exigen una intensa coordinación entre las entidades públicas involucradas y esa es la razón de existir del Sistema y su comité coordinador, con la intervención de expertos (tan vilipendiados en estos días por el Presidente) a través del Comité de Participación Ciudadana. El 18 de octubre del 2018 se publicaron las bases para el funcionamiento de la Plataforma digital.

Hay una intención clara de convertir al Estado en algo más que el gobierno, que en el Estado constitucional de derecho pierde su centralidad en favor de la pluralidad de entidades estatales y del reconocimiento de la importancia de escuchar y considerar a la sociedad civil en las políticas públicas. La información del gobierno federal no es suficiente para combatir a la corrupción.

En ese sentido, los sistemas DECLARANET y COMPRANET son un gran avance de los últimos veinte años, aun con sus defectos e insuficiencias y las plataformas de despegue para lograr los objetivos de los dos nuevos horizontes. La OCDE ayudó al diagnóstico y detectó que uno de los retos inaplazables es mejorar la captura de los datos y la homogeneidad de la misma. Hay cientos de miles de usuarios que alimentan los sistemas con criterios diferentes –eso puede explicar la estéril confrontación entre la Secretaría de Gobernación y la Secretaria de la Función Pública en relación a la publicidad de la declaración patrimonial de la primera- y los reportes no son consistentes.

La otra opción es empezar de cero. La construcción de plataformas totalmente nuevas a partir de una visión “correcta” de la realidad administrativa y con una “auténtica” convicción del combate a la corrupción, para superar las “simulaciones” que la complejidad técnica de la operación de un aparato propio de un “paquidermo esclerótico” ha generado en los 30 años de “saqueo” neoliberal.

Lo prudente es lo primero. Lo segundo proviene de un juicio maniqueo de la gestión pública que ve con desconfianza el pasado y que no visualiza con claridad el futuro. Por ejemplo, la existencia de empresas de papel en COMPRANET no es defecto del sistema, sino de la facilidad que actualmente existe para crear empresas e impulsar la actividad económica. ¿Conviene regresar al modelo de listas cerradas de proveedores y contratistas? ¿Es factible volver a la época que la integración de una sociedad mercantil requería múltiples trámites y autorizaciones? ¿Es deseable eliminar los procedimientos de contratación a distancia que aumentan significativamente la concurrencia?

DECLARANET es una gran herramienta de la transparencia. El logro de que todos los integrantes del gabinete hicieran públicas sus declaraciones y los medios de comunicación accedieran a ellas en tiempo real, no existiría sin un trabajo previo de las administraciones neoliberales, tan defenestradas por el gobierno que lo presume. Hoy se discute que faltó dar un teclazo para que la opinión pública conociera de una propiedad de un servidor público o sus conflictos de intereses. Hace veinte años una investigación de esta naturaleza hubiera pasado por la revisión de gruesos expedientes con mayores inconsistencias. La comparación en esta materia con gobiernos anteriores es vistosa, pero insustancial. Aún más cuando la legislación era distinta. En los gobiernos del Distrito Federal del 2000-2006 y 2006-2012 no se hicieron públicas las declaraciones patrimoniales y nadie, en su sano juicio, se lo reclamaría hoy a los que entonces eran servidores públicos.

Menos propaganda y más trabajo en los sistemas es lo que requerimos para dar certeza a los servidores públicos, que los datos que se hagan públicos de sus declaraciones serán aquellos que protegen sus derecho a la intimidad y a sus datos personales, para garantizar a la opinión pública la transparencia del patrimonio e intereses de los servidores públicos, para contar con información fidedigna para la mejora de la contratación pública y la detección de desviaciones en todos los niveles de gobierno y en todas las entidades públicas, y no sólo en el gobierno federal como la visión centralista y centralizadora que la austeridad republicana impulsa.

Es buen momento de reactivar los trabajos del Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción y no sólo quejarse de los demás o acusar al pasado de lo que no se entiende o no tienen capacidad de hacer. Hay mucho por hacer en la sistematización de la gestión pública. La campaña terminó, ¡a trabajar!  

 

Miembro Electo del Sistema Nacional de Investigadores Nivel I
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