Cualquiera conversa, pero no todos develan: Matos Moctezuma | La Crónica de Hoy
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Cualquiera conversa, pero no todos develan: Matos Moctezuma

Las virtudes de un buen entrevistador permiten captar esencias, señala sobre Tiempo de Encuentro, que reúne entrevistas de semblanza realizadas por el periodista cultural Adrián Figueroa

Cualquiera conversa, pero no todos develan: Matos Moctezuma | La Crónica de Hoy

Existen entrevistas en las que un periodista alcanza a tocar la esencia del entrevistado y otras en las que no se puede develar a la persona. La diferencia entre unas y otras es un periodo de uno o dos minutos que transcurre en el primer contacto, cuando ocurre un proceso en el que se construye o no se construye el puente para entrar en la parte más personal y más profunda del entrevistado. Esos minutos representan lo que puede ser llamado “tiempo de encuentro” y que dan título a este libro. Así reflexionó, en voz alta, el periodista cultural Adrián Figueroa Nolasco, al presentar la primera edición de este libro, editado por la Secretaría de Cultura, de México.

El volumen de entrevistas de semblanza, presentado al mediodía del sábado en la Sala Adamo Boari, del Palacio de Bellas Artes, en la capital de la República, reúne conversaciones con dieciséis premios nacionales de Ciencias y Artes o integrantes de El Colegio Nacional, retratados como personas ordinarias, de carne y hueso, que a lo largo de su vida fueron sometidos a las presiones de constructos sociales que llegaron a poner en duda sus vocaciones, y que después convirtieron su infancia, juventud, nacionalidad y obstáculos en piezas constructoras de una personalidad original y aportaciones originales a los conocimientos de esta especie.

“El libro nos permite ver cómo opera, cómo trabaja el periodista cultural para poder escribir más allá de los premios y los datos públicos que todos conocemos de las personas importantes. En el libro vemos la parte detectivesca y periodística que permite penetrar en las esencias, pues cualquiera puede conversar, pero no cualquiera puede develar la parte de la vida que conformó a aquel frente al cual estamos presentes”, dijo  durante el encuentro el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, pionero en los hallazgos arqueológicos del Templo Mayor de los mexicas en el Centro Histórico de la Ciudad de México y uno de los intelectuales entrevistados para el libro.

“En estas conversaciones conocemos a las personas extraordinarias pero también encontramos en ellos lo ordinario y así nos encontramos a nosotros mismos”, comentó en la presentación  Jorge Kahwagi, presidente y director del periódico La Crónica de Hoy y promotor de uno de los más importantes premios que hay en México para reconocer las aportaciones de una persona a la cultura nacional: el Premio Crónica.

DEVELAR A LA PERSONA. En la misma fecha en que Johannes Guttemberg imprimió por primera vez un libro en una imprenta —La Biblia— pero 564 años después, en México, se presentó en la Ciudad de México el volumen de conversaciones con sabios vivos de México como: el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma; el astrónomo Manuel Peimbert; el doctor en Ecología, José Sarukhán; el cuentista y novelista Juan Villoro; el experto en el origen de la vida, Antonio Lazcano; el neurobiólogo Pablo Rudomín y otros miembros de El Colegio Nacional.

En el libro aparecen, también, músicos destacados como el violonchelista Carlos Prieto; historiadores como Javier Garciadiego; cantantes de ópera como Ramón Vargas; filósofos como Gilles Lipovetsky y físicos teóricos como Alejandro Frank.

“Cuando me preguntan cómo surgió la idea de este libro recuerdo que todo empezó en una entrevista con un miembro de El Colegio Nacional, quien era también ministro de la Suprema Corte de Justicia, José Ramón Cosío. La entrevista fue tan compleja, por los términos técnicos, que tuve que regresar a una segunda entrevista para que me aclarara algunos conceptos y en esa segunda entrevista vi que tenía un balón de básquetbol en su oficina. Entonces le pregunté si le gustaba el básquetbol y él me dijo que no, pero que lo que sí le gustaba eran las hamburguesas con papas fritas, el cine y las telenovelas. Entonces, la conversación salió muy bien y decidí que las entrevistas que haría con miembros de El Colegio Nacional serían entrevistas de semblanza”, dijo Figueroa Nolasco. 

En la presentación de libro, moderada por Mireya Vega, de la Secretaría de Cultura, se habló de varios aspectos de la personalidad de los más importantes científicos y artistas de México que normalmente no se divulgan, como el hecho de que el escritor Juan Villoro y el arqueólogo Eduardo Matos son seguidores del equipo de futbol Necaxa –“somos dos de los cinco seguidores de ese glorioso equipo”, bromeó el arqueólogo Matos, único latinoamericano que ha dado nombre a una cátedra en la Universidad de Harvard—. También se descubre que, cuando era niño, el neurobiólogo Pablo Rudomín, primer mexicano en ganar el Premio Príncipe de Asturias, hacía excavaciones clandestinas en Tlatelolco en busca del tesoro perdido de Cuauthémoc; o que el astrónomo Luis Felipe Rodríguez, originario de Yucatán, era un atleta afín al lanzamiento de bala.

“Para mí, este libro es un homenaje a los grandes mexicanos, pero también un homenaje al oficio de reportero que es el oficio de ir y venir. Algunas veces regresando a tu periódico con un dato extraordinario y a veces regresando sin nada”, concluyó Adrián Figueroa.  

 

 

 

Construimos una comunidad que no subraye lo negativo de México: Jorge Kahwagi

Desde hace más de dos décadas, en Crónica tomamos una decisión que iba en contra de lo que estaban haciendo en otros diarios y que ha demostrado que fue correcta: apostar por las secciones de Cultura y Academia para cambiar el enfoque dedicado a los escándalos y, en lugar de subrayar lo negativo de México, poner atención en los grandes logros de los hombres y mujeres de México, comentó el presidente del periódico La Crónica de Hoy, Jorge Kahwagi, al acudir a la presentación del libro Tiempo de Encuentro, de Adrián Figueroa Nolasco, en el Palacio de Bellas Artes.

“Hemos formado una comunidad preocupada porque no haya una trascendencia negativa de México. Los lectores de Crónica no quieren que se piense que narcotraficantes como El Chapo serán convertidos en héroes nacionales. Nuestra comunidad piensa que los héroes son otras personas que contribuyen de otra forma para el crecimiento de la humanidad. Eso es lo que hemos tratado de reflejar en las página de Cultura y Academia de Crónica y el tiempo nos ha dado la razón”, dijo Kahwagi Gastine.

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