Es común que la gente confunda vida con persona: Antonio Lazcano | La Crónica de Hoy
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Es común que la gente confunda vida con persona: Antonio Lazcano

La definición de qué es la existencia es una discusión vigente que se observa en temas como el aborto y la eutanasia, dice el científico y Premio Crónica. Hoy inicia encuentro sobre el 75 aniversario del libro ¿Qué es la vida?, de Schrödinger

Es común que la gente confunda vida con persona: Antonio Lazcano | La Crónica de Hoy

Hace 75 años en Dublín, Erwin Schrödinger impartió tres conferencias de divulgación que después se materializaron en el libro ¿Qué es la vida? El físico teórico, famoso por proponer el ejercicio imaginario que involucran a un gato en una caja para ejemplificar interpretaciones de la mecánica cuántica abordó un tema de biólogos y es en ese momento en la historia de la ciencia que nace un mito: la obra fue precursora de la biología molecular.

A partir de hoy, como hace 75 años, Antonio Lazcano, uno de los expertos más reconocidos en el mundo en el estudio del origen de la vida, impartirá tres conferencias de divulgación sobre la obra en el encuentro Schrödinger y la biología: 75 años del libro ¿Qué es la vida?, que se llevará a cabo en El Colegio Nacional, institución de la que es miembro.

Pero la actividad no sólo busca visibilizar la obra e ideas de Schrödinger, sino que son estas mismas las que pueden verse aplicadas en problemas contemporáneos. “Definir la vida no es sólo un tema teórico, sino que tiene que ver también con otros como la eutanasia, el bien morir y el aborto, entre otros, problemas prácticos muy concretos que inciden sobre nuestra vida cotidiana y tienen que ver con las reflexiones que se le ocurrieron a un físico teórico tan extraordinario”, señala en entrevista.

El Premio Crónica relata que Schrödinger es miembro de una generación deslumbrante de físicos que revolucionó la física y la ciencia. En Irlanda, después de huir del nazismo, otorgó esas tres charlas sobre qué es la vida, que fueron un éxito absoluto.

Al año siguiente se publica el libro, reeditado multitud de veces, momento en que se gesta una mitología científica. “Hay quienes dicen que ese libro marca el inicio de la biología molecular, pero no. Schrödinger no entendía bien qué eran los genes y su visión sobre la vida era muy reduccionista”. 

En una cena que compartió con Francis Crick, que compartió el Nobel con James Watson por haber descubierto la estructura de doble hélice del ADN —y basados en el trabajo de Rosalind Franklin a quien no dieron el crédito correspondiente— le preguntó su opinión sobre el libro. La respuesta del británico no fue importante.

Alrededor de 15 años después, Lazcano halló la referencia en una carta reproducida en el libro El octavo día de la creación, donde Crick señala que Schrödinger no los inspiró llegar a modelo de la doble hélice, como sí lo fue Linus Pauling. “Pero los físicos siguen con el mito de que debemos la biología molecular a Schrödinger”, dice Lazcano.

VIGENCIA. Pero el libro tiene muchas virtudes, acota el profesor de la Facultad de Ciencias de la UNAM. “Está maravillosamente bien escrito y revela una grandeza de espíritu, que no es trivial. Eso es muy de los físicos y los matemáticos, que se asoman con mayor apertura intelectual a otros campos, diferencia de los biólogos”.

Adicionalmente, enfatiza, el libro fue un catalizador para formalizar una pregunta de la que seguimos sin tener respuestas: ¿qué es la vida?

“Sabemos qué es una infracción de tránsito o podemos buscar la definición euclidiana de qué es un círculo. Pero sobre qué es la vida cada quien tiene su versión y son disparejas, porque la vida es un fenómeno que describimos de forma empírica y la profundidad de la definición depende del momento histórico. El libro fue como un catalizador para un problema que tiene vigencia”.

La vigencia está al pensar en temas como el aborto y la eutanasia, la pregunta es cuál es la diferencia entre vida y persona o en qué momento termina la vida. “Eso le proporciona vigencia al libro, entones es una invitación a que se lea y critique, que es lo mejor que puede pasar con una obra”.

Otro ejemplo de esa vigencia. Todos aceptamos por consenso, legal, social y médico, que cuando hay muerte cerebral un individuo ya no existe más, agrega el científico, aún cuando los otros órganos siguen vivos.

“Los organismos multicelulares estamos hechos de sistemas vivos. A mí me quitaron un pedazo de intestino muerto, pero yo sigo vivo porque estoy formado por subsistemas vivos, por ejemplo. En qué momento se da la muerte si el cerebro deja de funcionar, pero lo demás sigue vivo, es una rara contradicción”.

Por otra parte, “la senadora de Tv Azteca”, Lilly Téllez, quien se dijo en estos días a favor de la vida y su rechazo al “trapo verde” y su significado, apunta, debería de distinguir entre la vida humana y una persona humana, puesto que un cigoto, que se da en el momento de la fertilización, no es una persona. “Hay veces en que el cigoto se vuelve incluso una masa amorfa tumoral que no es persona. Es común que la gente confunda vida con persona”.

Las charlas que se llevan a cabo desde hoy y hasta el jueves en El Colegio Nacional se dividen en la historia del libro y el problema termodinámico y del orden físico; los problemas en la definición de vida y, finalmente, el mundo subcelular.

“Sobre cómo las proteínas tienen actividad catalítica, el ADN se sigue replicando, pero es producto de sus propiedades física y químicas, pero no bastan para definir una entidad viva; es decir, los seres vivos no estamos hechos de nada mágico, no somos distintos, obedecemos las leyes de la física y química, lo único que tenemos adicional es un elemento histórico”.

Es algo que ya decía Oparin en 1924, en referencia a la característica de la vida que observa en sistemas no vivos, “pero lo impresionante es que lo tenemos al mismo tiempo”.

 

Schrödinger y la biología: 75 años del libro ¿Qué es la vida? Se lleva a cabo del 12 al 14 de marzo en El Colegio Nacional, Donceles 104, Centro Histórico. Transmisión en vivo por su canal de Youtube. Entrada libre.

 

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