Naia tuvo al menos un embarazo durante su vida, revela Pilar Luna | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 14 de Marzo, 2019

Naia tuvo al menos un embarazo durante su vida, revela Pilar Luna

ARQUEOLOGÍA: Las investigaciones en la cueva Hoyo Negro de Tulúm, donde se encontró el esqueleto de la mujer y el más antiguo de América, revelan datos sobre la historia de vida de Naia; tenía entre 15 y 17 años al momento de su muerte, medía poco más de metro y medio y pesaba 50 kilos.

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Naia, el esqueleto más antiguo hasta ahora registrado en América que corresponde a una joven que murió en la cueva inundada Hoyo Negro, Tulúm, Quintana Roo, hace 10 mil años, estuvo embarazada al menos una vez y tenía una nariz ancha que le permitía olfatear alimento. Así lo comenta en entrevista con Crónica, Pilar Luna Erreguerena, investigadora de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La también coordinadora del Proyecto Arqueológico Subacuático Hoyo Negro señala que junto a los restos de Naia encontraron los huesos de una especie de perezoso gigante que será descrito por primera vez en el mundo: el Nohochichak xibalbahkah, que en maya significa animal de grandes garras que vivía en el inframundo.

“Naia sufrió una caída al Hoyo Negro de 30 metros y ésa fue la causa de su muerte. Lo interesante del pozo es que tenía un fondo de agua, entonces una de las teorías más fuertes es que Naia, al igual que los animales grandes de la fauna extinta, entró ahí en búsqueda de agua, de hecho, los animales olfatean mucho el agua y Naia tenía la nariz ancha que también le permitiría hacerlo”, explica.

Los estudios indican que Hoyo Negro fue hacia el Pleistoceno Tardío (que precede al año 10,000 a.C.) una trampa para los animales que buscaban agua dentro de lo que entonces era una cueva, por lo que Naia debió adentrarse probablemente con una antorcha.

De acuerdo con datos obtenidos por el investigador y co-director del proyecto James C. Chatters, se sabe que Naia tenía entre 15 y 17 años al momento de su muerte, que medía poco más de metro y medio, y pesaba 50 kilos.

Sobre por qué Naia entró a buscar agua, Luna Erreguerena responde que fue por falta de proteínas debido al embarazo que tuvo.

“Naia estuvo embarazada y dio a luz. No sabemos si el bebé murió o vivo ni cuántas veces estuvo embarazada, pero sí podemos decir que es un dato sorprendente por el detalle del estudio de la pelvis y del hueso púbico”, precisa.

En nuestros huesos queda marcada nuestra vida, añade la especialista y comenta que gracias a los restos óseos de Naia se sabe también que tuvo piernas robustas.

“Sabemos que los huesos de sus piernas son más robustos que los de sus brazos porque caminaba muchísimo, se desplazaba de un lugar a otro. En cambio, no cargaba tanto con los brazos. Los huesos de sus brazos son menos desarrollados que los de sus piernas”, indica.

Los huesos de las piernas de Naia quedaron marcados por unas líneas que evidenciaron las hambrunas que vivió la joven.

“Naia pasó hambre, el alimento no era constante. Cuando había caza de animales grandes comía carne pero su cuerpo tenía pocas proteínas y se alimentaba prácticamente de frutas, semillas y quizá de miel, pero le faltaba proteína y es ahí donde se conecta con la razón de que la búsqueda de minerales fue para satisfacer la necesidad de proteína que vivió en el embarazo”, destaca.

Luna Erreguerena indica que a partir del descubrimiento de la maternidad de Naia surgió la necesidad de hacer más escaneos al hueso sacro.

“La maternidad le cambió la forma, es lógico que cuando hay un bebé adentro se modificaron los huesos y más en una jovencita y digo jovencita relativamente porque en ese tiempo la vida era menos, era la mitad de la nuestra, Naia estaba a la mitad de su vida”.

La experta comenta que el tema del agua en la península de Yucatán es un gran planteamiento de investigación ya que este líquido no abunda en la zona.

“Es una península kárstica, es decir, que se permea el agua, por eso no la hay en la superficie. Tenemos un artículo publicado sobre los cambios del nivel del agua en la zona, hubo épocas en que subía o bajaba y es lo que el doctor Chatters llama anillos de bañera porque quedaron en la pared marcadas las líneas de los cambios del nivel del agua. Hace por lo menos 10 mil años estas cuevas quedaron totalmente inundadas”, señala.

¿Qué parte del esqueleto falta recuperar?

—Los pies en su totalidad y la pierna derecha. En noviembre, en la última temporada de trabajo, pudimos distinguir en algunas grietas la tibia y un hueso de un pie. Nos falta la tibia y peroné de la pierna derecha y los dos pies, además de un huesito de la mano.

“Estamos seguros que están ahí porque el cuerpo de Naia cayó completo. Las fracturas que presenta por su caída son prácticamente en la pelvis y en la cara, en la nariz. Los huesos están ahí y es un reto poderlos recuperar”, responde.

Aunque Luna Erreguerena señala que el proyecto Hoyo Negro es no invasivo, en el caso de Naia la idea es recuperar todo el esqueleto. “Es un esqueleto muy importante, es hasta ahora el más antiguo y completo recuperado en América”.

En el caso de los animales encontrados, 44 pertenecientes a 15 especies, sólo extraerán del sitio los restos que les aporten mayor información.

“Hemos identificado seis osos de cara corta, tres perezosos gigantes de tierra, dos  gonfoterios. Esto es algo en pleno estudio y este año vienen dos publicaciones importantes, una sobre el más notable hallazgo: un perezoso gigante primero en su género y especie que el equipo ha llamado Nohochichak ­xibalbahkah”, indica.

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