“No soy candidato de Peña ni de AMLO”: José Narro | La Crónica de Hoy
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“No soy candidato de Peña ni de AMLO”: José Narro

En entrevista con Crónica, dice que no teme negociar y pactar acuerdos con el actual gobierno, siempre que sean transparentes; plantea a priistas un proceso de reconciliación interna, unidad y reencuentro con la militancia y la sociedad

“No soy candidato de Peña ni de AMLO”: José Narro | La Crónica de Hoy

José Narro Robles sonríe cuando se le pregunta. Hace una pausa y muy serio asegura que no es el candidato del grupo del expresidente Enrique Peña Nieto para esta contienda interna donde se renovará la dirigencia nacional del PRI, y menos del actual presidente Andrés Manuel López Obrador, con quien, asegura, no teme negociar y pactar acuerdos con su gobierno, siempre y cuando sean transparentes.

Sin embargo, advierte que no  le temblará la mano para decirle que no en algún tema o propuesta.

“Acuerdos y negociaciones transparentes, establecido con toda franqueza, acuerdos de los que se pueda rendir cuentas, que se puedan explicar por qué suceden o por qué se dan, pero no me temblará la mano ni las rodillas para decirle que no”, sostiene.

—¿No concertacesiones?

—No, la concertacesión no es el camino.

Advierte que el PRI presenta divisiones, desánimo y pérdida de identidad, luego de la derrota electoral del 2018 donde perdió la Presidencia de la República, por lo cual requiere un proceso de reconciliación interna, unidad y reencuentro con su militancia que lo lleve a tener la posibilidad de reconquistar y ganar nuevamente la confianza de la sociedad. “El puro reencuentro de la militancia no alcanza, se necesita a la sociedad”, establece.

Narro confía en que López Obrador cumpla su palabra de no interferir en la contienda interna del PRI, a realizarse tentativamente a finales de julio, pero advierte que “si lo hace, va a fallar”.

Carismático, sencillo, agudo, Narro concede una entrevista a Crónica donde habla de su intención de buscar la dirigencia nacional del PRI, de lo que requiere el partido, de sus contendientes, a quienes advierte que la presidencia del tricolor no debe servir  como “trampolín” para que se busque otra posición o candidatura rumbo a las elecciones del 2021 e incluso las presidenciales del 2024.

“Absolutamente no, y yo diría que tiene que ser un compromiso de todos los que participamos en este proceso el que no se utilice la presidencia del PRI, la posición para buscar otras para uno mismo”, recalca.

—¿Tendría que suscribirse en una especie de pacto, en un acuerdo?

—Yo no tendría ningún empacho en convocar a mis compañeros para que suscribamos un compromiso en este sentido. Llegar a la presidencia para fortalecer al partido, para contribuir a su transformación y a esa reconciliación interna y a ese reencuentro con la sociedad y no para buscar una posición en el futuro cercano en el 2021 o 2024, de ninguna manera.

Narro sostiene que “el PRI requiere sin duda alguna de una enorme transformación” que pasa por una sacudida en todas sus áreas e incluyen “acciones contundentes” contra acciones o personajes vinculados a situaciones de corrupción, pero sin que ello implique una “cacería” contra militantes priistas, pues ello va contra su apuesta de reconciliación interna en el partido.

“Cuando tengamos evidencia de una conducta indebida que se aleje de los principios y ética que debe ser respetada, aquí no hay medias tintas, pero  no podemos convocar a la unidad haciendo una cacería, y sin embargo cuando se detecten desviaciones  si se tiene que tomar acciones contundentes y oportunas”, advierte.

—¿Se dice que es el representante del grupo del expresidente Enrique Peña Nieto en esta contienda ?

—No fui, no he sido ni soy precandidato del expresidente Peña y tampoco soy el candidato del presidente López Obrador.

He sido colaborador del expresidente Peña Nieto y fue motivo de orgullo servirle a mi país como secretario de Salud y no tengo nada que ocultar en ese terreno y sin embargo yo tengo una vida previa, le serví a país en otros momentos, en otros espacios y trincheras y espero seguirle sirviendo al país .

—¿Le pesa la sombra de Peña Nieto en esta contienda?

—No, no siento ningún peso, después de la honestidad está la lealtad y me he comportado siempre de manera honesta, de manera leal, con quienes me han dado las oportunidades y Peña Nieto me dio una de esas oportunidades.

—¿Cuál sería el papel de su dirigencia ante AMLO y su gobierno?

—El PRI es por ahora un partido de oposición y no  puede  decir simplemente  no, la oposición no está sólo para eso, también está para decir sí. Se tiene que saber decir sí cuando lo que se propone beneficie al conjunto de la sociedad; y se tiene que ser muy claro para decir que no cuando en la perspectiva del partido lo que se propone afecta los intereses de nuestra colectividad.

—¿Ser proclive a los acuerdos cuando beneficia?

—Tiene que haber acuerdos, la política es eso, procurar la negociación está en la esencia de la política, acuerdos y negociaciones trasparentes.

—¿Hay riesgo de que AMLO interfiera en el proceso del PRI?

—Habría que preguntárselo y yo me quedo con lo que públicamente dijo, de no intervención, de no participar en un proceso como el del PRI y su convicción de que si lo hace va a fallar.

—¿Las “cargadas” son benéficas para un partido?

—Ésa es una figura que está y debe estar en el pasado y en lo que quiero abonar es en un proceso diferente, libre, informado, con gran apego a valores, un proceso respetuoso con los demás.

—¿Qué le ofrece al PRI como dirigente?

—Mi hoja de vida, mi trabajo completo, las capacidades que yo tenga, la entrega completa a una tarea exclusiva, no estar pensando en ninguna situación de orden personal, que pueden ser legítimas pero que en este momento no debe ser que esas aspiraciones personales sean la motivación para llegar a dirigir un partido, llegar a la presidencia para estar pensando en el paso siguiente, en la carrera personal, de ninguna manera.

—¿Está de acuerdo con aquellas voces que advierten que el PRI se juega su supervivencia en esta contienda?

—No es un asunto de todo o nada, Por supuesto que podemos debilitar al PRI si no tenemos el comportamiento adecuado, y si hacemos lo que tenemos que hacer y avanzamos como lo he señalado, el PRI saldrá fortalecido.

—¿Cómo levantar el ánimo de un partido desprestigiado ?

—Se tiene que hacer con hechos, que los discursos no alcanzan, que el simple pensamiento de que de una manera sencilla  se van a resolver los problemas, no es así; primero tiene que haber un proceso de reconciliación interna, hay divisiones en el partido, sin duda alguna, hay desánimo, hemos perdido identidad, falta echar por delante el orgullo de la militancia y falta tener congruencia entre lo que se piensa, se dice y se hace.

—¿Tiene el PRI credibilidad en estos momentos?

—Debemos incrementar esa credibilidad y confianza de la sociedad, pero negar que 9 millones de mexicanos le dieron su voto es también ignorar la credibilidad, no estamos conformes con eso porque hemos demostrado que con la defensa de las causas es factible trasmitirle a la sociedad.

—¿Cuál sería su primera acción como dirigente?

—Establecer un amplio, canal de comunicación con la militancia, reencuentro, búsqueda de reconciliación entre la militancia y abrir espacios de comunicación, tomar en cuenta los señalamientos.

—¿Prevé desbandadas en el PRI en caso de que el nuevo dirigente no convenza a la militancia?

—Es difícil preverlo y yo diría que para que eso no se presente, debemos mantener un comportamiento como el que digo.

—¿Qué opina del gobernador Alejandro Moreno, quien ya levantó la mano para la dirigencia del PRI?

—Mi respeto para todos y cada uno de los participantes en este proceso.

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