¿Con qué mecanismo los ciudadanos podrán vigilar los contratos del gobierno? | La Crónica de Hoy
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¿Con qué mecanismo los ciudadanos podrán vigilar los contratos del gobierno?

David Shields Campbell es uno de los especialistas empadronados para realizar esta actividad, y quien refiere que la mejor época de esta figura fue en el sexenio de Felipe Calderón, para después ser descuidado por la Función Pública.

¿Con qué mecanismo los ciudadanos podrán vigilar los contratos del gobierno? | La Crónica de Hoy
David Shields Campbell visitó las instalaciones de Crónica. (Foto: Saúl Castillo)

El testigo social como figura ciudadana para el combate a la corrupción cumplió su ciclo, asegura David Shields Campbell, uno de los especialistas empadronados para realizar esta actividad, y quien refiere que la mejor época de esta figura fue en el sexenio de Felipe Calderón, para después ser descuidado por la Función Pública. Además, en los últimos años, agrega, predominó la asignación de contratos a Transparencia Mexicana y a otras organizaciones, lo que a su juicio no debió ocurrir.

Shields Campbell señaló en entrevista que, no obstante, “es desafortunado que el Presidente generalice (diciendo que son alcahuetes), cuando la mayoría de los testigos hacemos un trabajo responsable y válido”, y lanzó un punto central de su preocupación: ¿y si desaparecen los testigos sociales con qué mecanismo los ciudadanos podrán vigilar los contratos del gobierno?

Los testigos sociales asisten a procesos de contratación del gobierno, en este caso federal, para valorar si los procedimientos se ajustan a la ley. Dan recomendaciones a la dependencia implicada y su participación está contemplada en la Ley de adquisiciones y de Obras Públicas. El Presidente los descalificó y todas las señales de la Secretaría de la Función Pública apuntan a que esta figura está en vías de extinción.

—¿Cuál es el diagnóstico del testigo social hoy?

—La figura del testigo social nació a partir de una visión de Transparencia Mexicana que ahora es vilipendiada de alguna manera por el Presidente. El espíritu del testigo es la vigilancia ciudadana de las compras públicas. Llegó a funcionar bastante bien a mediados o finales del sexenio de Calderón, pero el sexenio pasado predominó la asignación de contratos a Transparencia Mexicana y otras organizaciones que Crónica mencionó recientemente en primera plana. Pienso que no debe ser así, pero lo que más me preocupa es la Secretaría de la Función Pública, instancia que en estos últimos años no apoyó la figura, no hizo caso de sus recomendaciones. Si el desempeño de los testigos sociales no era óptimo, también era su responsabilidad.

AHORA CON LA IV TRANSFORMACIÓN. “Lo que vimos en los últimos días fue un reclamo, un poco sorpresivo, del Presidente de la República que dice que los testigos sociales han sido alcahuetes o han recibido sobornos. El papel del testigo social es hacer recomendaciones y si la norma fue no darles seguimiento, pues se pierde toda la validez del trabajo. No he sabido de un testigo social que recibiera soborno, es desafortunado que el mandatario diga esas cosas, que generalice, pues la mayoría de los testigos sociales hacemos un trabajo respetable y válido.

Y hemos visto algún tipo de hostigamiento contra testigos sociales cuando lo que recomiendan va en contra de lo que se está pensando en la dependencia que hace la contratación.

Yo creo que se informó al Presidente de una manera desafortunada sobre este tema y en lo que dijo exageró. Es incorrecto y reprobable que nos esté criticando a los ciudadanos que tratamos de luchar contra la corrupción; sin embargo, es como en otros temas, es una postura bastante fija, así que si el Presidente ya decidió que el testigo social no se va a utilizar, de que esta figura ya terminó, pues que nos digan a los mexicanos cuál será la figura de vigilancia ciudadana de las compras gubernamentales que se ocupará en este sexenio.

–¿Qué se puede mejorar en la Ley para evitar los errores del primer gran experimento de testigos ciudadanos?

–Hay que decir que no se difundió el trabajo del testigo social y que este trabajo pudo ser mejor, pero creo que no es un asunto de la Ley, lo que está establecido es lo correcto para esta figura como ha existido hasta ahora.

Si el testigo social observa que, por ejemplo, se favorecía al participante de una licitación, lo tiene que señalar y yo lo hice. Y otros también. El testigo social tiene la libertad para hacer sus observaciones y recomendaciones.

En la normativa existente no se permite la participación del testigo social más allá de la firma del contrato, hasta allí llegamos pero no vemos, por ejemplo, si una obra pública se lleva a cabo adecuadamente. También se llamaba al testigo tardíamente, ya estaban empezando el proceso, la contratación estaba caminando cuando se le mandaba llamar.

Pero no veo que la Ley sea el problema central, fue la ejecución de la autoridad, y algunas críticas como las de Crónica son válidas, como el comité que designa a los testigos sociales, sean organizaciones o personas físicas, y hay una completa opacidad en eso.

 

FUNCIÓN DE LOS TESTIGOS SOCIALES

Es un mecanismo de participación para minimizar riesgos de opacidad y corrupción.

El Presidente los descalificó y todas las señales de la Secretaría de la Función Pública apuntan a que esta figura está en vías de extinción.

Llegó a funcionar bastante bien a mediados o finales del sexenio de Calderón, pero el sexenio pasado predominó la asignación de contratos a Transparencia Mexicana.

La Función Pública, instancia que en estos últimos años no apoyó la figura, no hizo caso de sus recomendaciones.

Hemos visto algún tipo de hostigamiento contra testigos sociales cuando lo que recomiendan va en contra de lo que se está pensando en la dependencia que hace la contratación.

En la normativa existente no se permite la participación del testigo social más allá de la firma del contrato, hasta allí llegamos, pero no vemos, por ejemplo, si una obra pública se lleva a cabo adecuadamente.

 

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