Cómprame un revólver: La inocencia jugando en el infierno | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube

Cómprame un revólver: La inocencia jugando en el infierno

Los cineastas han encontrado en el séptimo arte la manera de poner el foco para exponer, reflexionar o crear consciencia, sobre todo en temas como la manera en que el narcotráfico se ha esparcido por el país, ya no sólo como una ola de violencia sino como una forma de vida.

  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx

En los últimos años, una buena parte del cine mexicano que ha sido mayormente reconocido a nivel mundial ha destacado por su compromiso por reflejar su realidad social. Los cineastas han encontrado en el séptimo arte la manera de poner el foco para exponer, reflexionar o crear consciencia, sobre todo en temas como la manera en que el narcotráfico se ha esparcido por el país, ya no sólo como una ola de violencia sino como una forma de vida. El narcotráfico ha sido un virus para una sociedad lastimada.

Filmes como Heli (2012), de Amat Escalante; la trilogía de la pícara narcoviolencia de Luis Estrada o Miss Bala (2011), de Gerardo Naranjo, nos mostraron de la manera más frívola que el narcotráfico es una situación alarmante, aunque no tanto como lo han mostrado documentales casi desesperanzadores como Narco Cultura (2013), de Shaul Schwarz; Tierra de Cárteles (2015), de Matthew Heineman, y, sobre todo, La libertad del diablo (2017), de Everardo González, con los que hemos visto al demonio de las drogas a los ojos, quedando tocados por el miedo.

En medio de esa preocupación cinematográfica llega Julio Hernández Cordón con una propuesta tan deprimente y desilusionante —igual que la realidad que refleja—, como contundente y sensible por su valor estético y narrativo, con un filme que toma, en cierto modo, el estilo de películas como Vuelven (2017), de Issa López, quien recurre a elementos fantásticos para reforzar la lucha entre inocencia y terror que viven un grupo de niños en un barrio bravo.

En Cómprame un revólver (2018), Julio Hernández Cordón también nos muestra la historia de un grupo de niños y su desoladora vida cotidiana, centrándose especialmente en el caso de una niña que se viste de una manera extraña para ocultar su género, y no sumarse a la alta cifra de feminicidios que ocurren en el país. Ella usa una máscara de Hulk y ayuda a su atormentado padre a cuidar un campo de beisbol abandonado donde juegan traficantes de drogas.

La historia está tomada desde el choque emocional que puede generar la poesía visual que el cinefotógrafo Nicolás Wong propone para mantener la trama entre la luminosidad inocente y esperanzadora de los niños, con la oscuridad que genera el entorno violento del narcotráfico. Un estilo que Hernández Cordón ha manejado en su narrativa en filmes anteriores, pero, especialmente con su anterior obra Te prometo anarquía (2015).

Si el espectador lo permite, el filme puede ser tan profundo como su sensibilidad lo permita. Es una historia desgarradora vista a través de la mirada de una niña valiente. Hay tensión, hay escenas brutales y deprimentes, y aun así hay humanidad, la que nos puede compartir una niña que ha vivido en el infierno, pero se niega a dejar de jugar como los ángeles. Un filme imprescindible del cine mexicano reciente.

 

ESTRENOS

 

María por Callas
Director: Tom Volf (Francia, 2017)

A 40 años de su muerte y por primera vez, la cantante de ópera más famosa de la historia, María Callas, cuenta su historia, en sus propias palabras. El cineasta Tom Volf se dio a la tarea de reunir algunos de los testimonios de la misma María Callas, de entrevistas, (algunas de ellas nunca antes reveladas), así como misteriosas cartas enviadas a sus amigos y familiares y cartas de amor. Se trata de  un íntimo retrato en el que el espectador podrá encontrarse testimonios bastante interesantes de figuras como Onassis, Marilyn Monroe, Alain Delon, Yves Saint-Lauren, John Fitzgerald Kennedy, Luchino Visconti, Winston Churchill, Grace Kelly, Liz Taylor y otras personalidades que conocieron a la diva. Sin duda un filme fascinante que une la exaltación del mito con el conocimiento de una persona más allá de la popularidad. Calificación: No te la Pierdas.

 

Atardecer
Director: László Nemes (Hungría, 2018)

Al cineasta húngaro se le debe El hijo de Saúl (2015), una de las grandes obras maestras del cine reciente en la que el cineasta apeló hábilmente al recurso del ensimismamiento, en el cual la cámara sigue casi por completo al protagonista mientras el terrible panorama de guerra que lo rodea se ve difuso. En esta ocasión retoma parte de esa estética que impactó al séptimo arte, pero a través de la historia de Irisz Leiter, una joven de 20 años que llega a la Budapest de 1913 con la esperanza de trabajar de sombrerera en la antigua tienda de sombreros de sus padres biológicos, pero que se tiene que enfrentar a su pasado cuando descubre a un hermano que nunca supo que tenía. Un filme pesado pero narrativamente destacado. Calificación: Palomera.

 

Pokemon: Detective Pikachu
Director: Rob Letterman (EU, 2019)

En la cartelera no puede faltar el cine hollywoodense. Casi parece ley (lease con sarcasmo). Esta vez nos ofrece un entretenido filme inspirado en la popular serie animada Pokemon. Cuando el detective privado Harry Goodman desaparece misteriosamente, Tim, su hijo de 21 años, debe averiguar qué sucedió. En la investigación lo ayuda el antiguo compañero pokemon de Harry, el Detective Pikachu: un superdetective adorable y ocurrente que se asombra incluso a sí mismo. Tim y Pikachu se dan cuenta que increíblemente pueden comunicarse, y unen fuerzas en una aventura para develar el misterio enmarañado. Mientras buscan pistas en las calles resplandecientes de Ryme City, una vasta metrópolis moderna donde los humanos y los pokemon comparten un mundo real hiperrealista, encuentran distintos personajes pokemon y descubren un complot que podría amenazar a todo el universo Pokemon. Calificación: Palomera.

Imprimir