Pasajeros querían parar a los ratas y éstos dispararon como escarmiento; el Tío Dena murió | La Crónica de Hoy
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Pasajeros querían parar a los ratas y éstos dispararon como escarmiento; el Tío Dena murió

Seis de la mañana, mitad de la ruta en el autobús que lo llevaba al trabajo. A sus 65 años de edad, querido por familia, amigos y compañeros de trabajo, la muerte lo sorprendió de manera absurda, cuando aún era muy requerido por los suyos.

Pasajeros querían parar a los ratas y éstos dispararon como escarmiento; el Tío Dena murió | La Crónica de Hoy
Es esta una historia con nombre, el de un buen hombre, querido por todos, que había sabido vivir con integridad y que se había enfrentado con buena cara a los problemas del día a día, que supo sonreir en la salud y cuando su mujer enfermó. Murió asesinado

El pasado jueves 30 de abril, cuatro asaltantes, ametralladora en mano, subieron al autobús donde viajaba José Antonio Dena Álvarez, el Tío Dena, un hombre que estaba en la etapa final de su vida, querido por sus compañeros de la fábrica y reconocido como un hombre que había sabido luchar por su hija, ahora una mujer de 30 años, y su esposa, quien enfermó de cáncer y recibía sus cuidados. 

Ese jueves la vida del Tío Dena acabó a causa de una bala de alto calibre que le perforó el pecho. Dena viajaba a las seis de la mañana en el autobús que lo llevaba desde su casa en la colonia Emiliano Zapata, Iztalapalapa. Optaba por el  Exprés para llegar más temprano a su trabajo en la esquina de eje 6 y Rojo Gómez. Es la misma ruta de algunos de sus compañeros y de otros pasajeros que, por el horario, generalmente eran los mismos, los más madrugadores.

Los cuatro asaltantes, armados con metralletas, relataron posteriormente los testigos, subieron al autobús y amagaron a los pasajeros, “Ya valió”, gritaron y sometieron rápidamente a conductor y pasajeros, despojándolos de sus pertenencias. Los ratas iban a abandonar el autobús cuando se escuchó un grito: “No los dejen ir, ya hay que agarrarlos”. Eso bastó para disparar la orden en voz de  uno de los delincuentes: “Dénles en su madre para que se callen”. Y sí, dispararon las metralletas. Una alcanzó la mano de un pasajero. Otra más, avanzó hasta el fondo del camión e impactó al Tío Dena.

El hombre quedó herido en el suelo del autobús. la movilización de patrullas y los servicios de emergencia llegaron minutos después. Alguien grabó el autobús, los resultados del disparo, las placas del transporte público y en la escena el Tío Dena aparece inmóvil, en el fondo.

Una mujer que viajaba a su lado, compañera habitual en ese  trayecto de madrugada, sabía dónde laboraba el herido, así que tomó las pertenencias del Tío Dena y las llevó, junto con la noticia a la empresa de plásticos. ¿Cómo había sido? ¿Por qué habían herido al Tío Dena? ¿Por subirse a un autobús? ¿Los rateros andaban con metralleta? Todos estaban en shock.

En el hospital al que fue trasladado trataron de salvarle la vida, pero cerca de las 13:00 horas se dio la noticia fatal.

En este caso perdió la vida un hombre noble, honrado y feliz. Un hombre útil a los suyos, pues el Tío Dena cuidaba de su esposa desde hace tiempo hospitalizada. La mujer tenía un tumor en la cabeza, así que Dena y su hija estaban al pendiente,

El día del funeral, el cadáver tardó en llegar, los amigos y familiares habían sido avisados con poco tiempo de antelación y algunos supusieron que la carroza transportaba a la esposa de Dena.

Rosas, flores blancas y muchas coronas rodearon el cuerpo. Lágrimas, rezos y gritos se escucharon en la casa enlutada. De los maleantes no hay noticias, ni la autoridad ha mostrado un solo avance en la investigación del caso (dando por hecho que hay una investigación).

Desde la empresa de plásticos arribaron  mensajes de apoyo y condolencias:

“Nos unimos a la pena que embarga a la familia de quien fuera nuestro compañero y amigo José Antonio Dena Álvarez, por su fallecimiento. Conocido amistosamente como “EL TÍO DENA”, colaboró en esta empresa los últimos 22 años…  Siempre tendremos presente su sonrisa y el buen humor que nos demostró todos los días. QEPD.

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