El Patrón huyó con el dinero que obtuvo por explotar a niños de Peralvillo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 27 de Julio, 2017

El Patrón huyó con el dinero que obtuvo por explotar a niños de Peralvillo

La camioneta Lobo matriculada en el Edomex, en la que transportaba a los menores, tampoco aparece y no está en el Registro Público Vehicular

El Patrón huyó con el dinero que obtuvo por explotar a niños de Peralvillo | La Crónica de Hoy

Mario, alias El Patrón, el hombre que vivía en la casa de Peralvillo y que hacía trabajar a decenas de menores con carretillas repletas de dulces en calles de la delegación Cuauh­témoc, se fugó con el dinero que obtuvo de la trata y dejó a su suerte a su familia.

En días pasados Crónica dio a conocer el lugar de donde provenía la explotación infantil, cuyas víctimas eran niños de entre ocho y 16 años sometidos a trabajar más de 10 horas al día y a caminar por decenas de kilómetros.  

Ayer, en las instalaciones de la Fiscalía de Investigación para la Trata de Personas de la Procuraduría capitalina, estaban el hermano de El Patrón y otros dos de sus amigos, a la espera de recibir instrucciones para actuar tras la detención de Isabel Sánchez López, quien fue hallada en la casa de Juventino Rosas. 

“No tengo dinero, él se lo llevó todo, ni siquiera tengo cómo entrar a la casa porque ya está cerrada, de dónde quieren que saque 25 mil pesos”, comentó el hermano molesto, mientras hablaba por teléfono.

De acuerdo con la Procuraduría de Justicia capitalina, el hermano, quien también fue encontrado en la casa de Peralvillo durante el cateo, fue puesto en libertad tras no hallarle responsabilidad alguna; por eso parecía que El Patrón, le pidió esperar la liberación de Isabel.

Conforme fueron pasando las horas de la mañana del sábado, los jóvenes y el hermano de El Patrón, insistían con sus teléfonos para realizar llamadas, incluso, como no lograron obtener respuestas para conseguir el dinero, tres señoras más llegaron a las oficinas para buscar apoyo.

Pasadas las 10:00 horas, el hermano de Mario, después de dar vueltas en la calle y en la dependencia, buscó en sus bolsillos intentando encontrar dinero y se dirigió con sus acompañantes a comprar una torta de tamal.

Era evidente que El Patrón dejó a su suerte a aquellos que compartían con él el día a día y ahora sólo estaban a la espera de que la esposa fuera puesta en libertad.

LA CAMIONETA. De acuerdo con vecinos, Mario sacó el pasado viernes, a primeras horas de la mañana, a todos los niños de entre ocho y 12 años de edad.

El paradero de los menores es desconocido al día de hoy, así como el de Mario y su camioneta Ford Pick Up Lobo año 2007 color rojo con franjas negras y letras blancas en el parabrisas con las leyendas “Mis 2 viejas” y “Niño de la calle”, y que no aparece en el Registro Público Vehicular.

Durante uno de los recorridos realizados por Crónica en la calle de Juventino Rosas, a las afueras del número 16-A se observó la unidad con matrícula MHU-77-75.

Dicha camioneta, aseguraron los menores, era con la que los iban a dejar al Caballito Amarillo para de ahí realizar su rutina diaria.

FAMILIA DE ISABEL. “Mi hermana está detenida, la acusan de trata de niños y yo vine porque me hablaron”, contó la hermana de Isabel.

La familiar de Isabel contó que ella no sabía nada del tema, simplemente recibían dinero cada semana para atender a sus padres.

Sin embargo, sus padres, mientras esperaban a que su hija de 27 años saliera para irse juntos, argumentaban que sólo ellos podían pasar a verla porque nadie más la conocía.

“Sólo tienen que esperar a que la den como inocente para que pueda salir con nosotros”, comentó la madre entre su lengua indígena y español.

El hermano de Mario esperó cada segundo con los familiares de Isabel y hablando por celular, pues tenían la esperanza de que en algún momento la mujer saliera por la puerta principal.

Mientras tanto, de los menores que fueron rescatados por la PGJ durante un operativo nadie se acordó. Todos los involucrados de alguna forma en el caso que llegaron al búnker, iban por Isabel. Nadie se presentó para conocer el estatus de los adolescentes ni a dónde serían llevados; hasta el cierre de esta edición la PGJ desconocía el destino de los cuatro menores rescatados, así como la situación de Isabel, la única detenida por el caso de trata de niños en Peralvillo. Los familiares de la detenida continuaban a las puertas del búnker de la PGJ.

PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN.  De acuerdo con Iliana Ruvalcaba, presidenta de la Organización Civil El Pozo de Vida, una de las problemáticas en el tema de trata de personas o explotación infantil es que las autoridades intentan actuar de acuerdo a sus facultades e individualmente sin estar articulados.

“Realmente no tenemos protocolos y a pesar de que las autoridades dicen que sí existen, deben crear un protocolo general y actuar dentro de las esferas de los ámbitos”, explicó la activista en defensa de las personas en situación de trata y explotación.

Argumentó que en el tema de la casa de la Peralvillo debió haber entrado la Procuraduría capitalina y posteriormente el Sistema de Desarrollo Integral para la Familia (DIF-CDMX), “es por eso que nos hace mucha falta un protocolo de actuación para evitar que los tratantes no se den a la fuga”.

Consideró que cuando el DIF de la Ciudad de México intervino por primera vez en la casa de la colonia Ex Hipódromo Peralvillo, se le advirtió al explotador lo que venía en camino.

La presidenta de El Pozo de la Vida alertó además su organización ha detectado que en la mayoría de los casos de trata infantil, los menores de edad sufren también violencia y explotación sexual.

“Esto se da porque los más pequeños son vulnerables y a través de manipulaciones hacen creer a los niños que es lo mejor y que están en su derecho de aceptar cualquier tipo de práctica”, comentó.

Es por eso que Iliana no descartó que posiblemente Carlos, Memo y Hugo –cuyo paradero se desconoce desde la publicación de la primera nota de Crónica— hayan sido víctimas también de abuso o incluso explotación sexual.

Dijo además que la trata y explotación infantil en la Ciudad de México no ha disminuido, más bien se ha intentado cubrir y evadir el problema, pero el abuso continúa.

“Posiblemente esté en aumento o tal vez sigue igual, pero es un hecho que las mismas autoridades han intentado crear una barrera para que ya no sea señalado”, informó.

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