El reto técnico y humano para realizar trasplantes cruzados de riñón; doctora Núñez se la jugó en cuatro operaciones | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 22 de Febrero, 2018

El reto técnico y humano para realizar trasplantes cruzados de riñón; doctora Núñez se la jugó en cuatro operaciones

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Leticia Núñez Reyes, responsable de Trasplante Renal del Hospital General Regional 200 del IMSS (HG 200), Estado de México Oriente, puede presumir de haber realizado cuatro cirugías asociadas a dos transplantes de riñón en un solo día. Y más porque este tipo de operaciones, en el mundo ideal, deberían realizarse en hospitales de ultraespecialización. El HG 200, hospital enclavado en Tecámac, es de segundo nivel y “no tenemos la capacidad de poder utilizar cuatro quirófanos al mismo tiempo, ni el personal médico para ello”. La doctora debió contemplar hasta la delgadez de uno de los pacientes para saber que allí su bisturí acabaría más rápido y podría reducir el tiempo de espera entre una intervención, el trasplante y las otras intervenciones. La especialista comparte en entrevista con Crónica, el reto técnico y humano que implican este tipo de intervenciones.

MIRADA DE DOCTORA. “Me siento contenta y agradecida por la confianza de mis pacientes y por haber podido realizar con éxito el primer trasplante de riñón de donador cruzado en un hospital de segundo nivel, que no es de alta especialidad como el Centro Médico Nacional de la Raza, y tener la satisfacción de saber que todo salió bien”, señala la doctora Núñez Reyes.

La especialista comparte el reto médico y humano que significó esta intervención, la cual involucró a cuatro personas (dos donadores y dos receptores), todos ellos pacientes suyos, y todos querían que la doctora Núñez Reyes los interviniera, no querían a nadie más.

Hace dos semanas, la doctora Núñez Reyes realizó el trasplante cruzado de riñón a favor de dos jóvenes, cuyos familiares no pudieron cederles un riñón debido a que resultaron negativos en las pruebas de compatibilidad.

Así, don Eueluterio Navarro Martínez (donador) cedió su riñón para Osvaldo Uriel Martínez Campos, joven con insuficiencia renal, y cuya madre, doña María Teresa Martinez Campos, también cedió su riñón para Israel Navarro Reséndiz, hijo de don Eleuterio.

“En este tipo de operaciones lo ideal es realizar las cuatro cirugías de manera simultánea, pero el Hospital General Regional 200 del Estado de México Oriente, es de segundo nivel, no de tercer nivel de alta especialidad, y entonces no tenemos la capacidad de poder utilizar cuatro quirófanos al mismo tiempo ni el personal médico para estas cuatro cirugías simultáneas”, detalló la doctora, y en ese tiempo de espera entre una intervención y trasplante y la otra, quizá alguien pudiera decir “que siempre no donaba, y yo no tengo ninguna facultad para obligarlo, era un riesgo que todos estábamos corriendo”.

Una alternativa, añade, es que se hubiera pedido apoyo a La Raza y mandaran equipo médico suficiente para poder realizar las cuatro operaciones en forma simultánea “pero yo sólo hubiera podido estar en una intervención, y ellos querían que estuviera con ellos en los dos trasplantes”. Finalmente se pudo hacer así.

DOS OPERACIONES EL MISMO DíA. El pasado 16 de enero, primero se operó a Osvaldo con el señor Eleuterio, quien donó su riñón izquierdo y fue por cuestiones técnicas, explica, porque es más rápido hacer una cirugía de lado izquierdo y Osvaldo es más delgado, lo cual hizo más rápido el procedimiento, que comenzó a las nueve de la mañana y terminó a la una de la tarde.

La segunda intervención —Israel recibió el riñón de la señora Teresa—, comenzó después de las cuatro de la tarde, aunque esta segunda intervención presentó el reto de que el riñón tenía dos arterias en lugar de una y la intervención duró un poco más.

La diferencia entre un órgano izquierdo y uno derecho trasplantados, explica la doctora, se debe a que, con base en los estudios realizados, siempre se deja al donador el riñón que tiene las mejores condiciones de funcionamiento y el otro es el que se dona.

Ahora que los dos jóvenes han sido trasplantados, la especialista resalta que al menos durante los tres primeros meses llevarán una dieta muy estricta en higiene, todos los alimentos deberán ser perfectamente desinfectados y bien cocidos, no deben comer nada crudo para evitar infecciones y en seis meses podrán llevar una dieta normal, bien balanceada y sin incurrir en excesos.

Los inmunosupresores —medicamento que les ayudará a que el organismo evite el rechazo del órgano trasplantado— deberán tomarlos de por vida “y es muy importante que no olviden que permanecerán con el diagnóstico de insuficiencia renal hasta que se vayan de este mundo, y que recuerden siempre que el trasplante sólo es una terapia de sustitución, es un tratamiento, no es una cura; pero con los cuidados necesarios y tomando su medicamento sin falta, podrán llevar una vida completamente normal”.

PACIENTES CON DAÑO RENAL, EN AUMENTO. La especialista subraya que el Hospital General Regional 200 del IMSS del Estado de México Oriente es el que tiene el mayor número de pacientes con insuficiencia renal. “Tenemos alrededor de mil 100 pacientes registrados en terapia de sustitución, ya sea diálisis o hemodiálisis y algunos en trasplante”.

Las razones de estas cifras tan altas, resalta, en buena medida se deben a la mala alimentación, y es porque el Estado de México prácticamente es el dormitorio de la Ciudad de México y la gente nada más llega a sus casas a dormir.

“La gente se levanta de madrugada para ir a trabajar, no desayunan, o su desayuno es un refresco con pan o un tamal con atole, frituras o comida chatarra. La gente madruga mucho y no duerme el número de horas que requiere, no se alimenta bien, desayuna a las 11 o 12 de la mañana, no toma suficiente agua, consume mucho refresco, abusa de las bebidas energéticas, bebidas de sabores artificiales”, y todo esto va mermando su salud.

Muchos estudios, abunda, han demostrado que la deshidratación crónica está generando daño renal, así como el uso de endulzantes artificiales, la comida procesada, además de que la gente vive muy estresada, lo cual genera el famoso “síndrome metabólico”, que ahora es el mal que a la larga provoca padecimientos como diabetes, hipertensión, obesidad con glucosa elevada, y presión alta en pacientes jóvenes.

La doctora Núñez Reyes, reconoce que, en el hospital donde labora, el 80 por ciento de los pacientes trasplantados son jóvenes, “estamos hablando de personas que tienen entre 20 a 35 años de edad, están en plena edad productiva, y la verdad es que son contados los pacientes mayores de este rango de edades.

Para cualquiera pudiera parecer que el trasplante, en este caso de riñón, es un procedimiento de alto costo; sin embargo, los beneficios son muchos, cuando se tiene que llegar a este tipo de procedimientos, porque en unos meses el paciente se reincorpora a su vida laboral y vuelve a ser productivo.

Cuando se llega a diálisis y hemodiálisis la salud del paciente se va deteriorando progresivamente y no sólo la salud, sino la familia y su economía, porque tan sólo en un año, para el tratamiento de un paciente con daño renal, en diálisis se destinan alrededor de 240 mil pesos y la cifra se puede elevar hasta los 750 mil pesos si hablamos de hemodiálisis.

Lo anterior, sin contar los costos de los medicamentos, más gastos adicionales si llegan a tener alguna complicación, y son sólo costos para la institución, más lo que la familia destina en pasajes, en tiempo e incluso, si el paciente se siente mal al salir, tienen que irse en taxi saliendo del tratamiento, aunado al hecho de que ese familiar, seguramente tendrá que faltar a trabajar para cuidar a su familiar. En el caso del trasplante, a los tres meses el paciente ya puede regresar a trabajar.

Sin duda alguna, sostiene, el tratamiento más barato es el autocuidado personal, por lo que recomienda llevar una vida saludable, sin excesos, tomar agua, hidratarse y alimentarse de manera adecuada en horarios regulares.

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