Don Mancini: “Por fin el cine de terror se ha ganado el respeto del mundo” | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 17 de Noviembre, 2018

Don Mancini: “Por fin el cine de terror se ha ganado el respeto del mundo”

Entrevista. El creador de Chucky, el muñeco diabólico compartió con Crónica el origen del icónico personaje de cine, que se creó como respuesta a una crítica al consumismo de los años 80

Don Mancini: “Por fin el cine de terror  se ha ganado el respeto del mundo” | La Crónica de Hoy

El guionista Don Mancini tenía 25 años cuando se estrenó Chucky, el muñeco diabólico, que le dio al cine uno de sus criaturas malignas más representativas de la historia. Han pasado tres décadas desde su estreno y para el creador de la historia, la clave para que Chucky haya trascendido en el tiempo se debe a que la crítica sobre el consumismo, que se mostró en aquel filme, hoy en día ha llegado a niveles insospechados.

“Mi padre trabajaba en marketing, y su trabajo siempre estuvo muy presente en casa (…) Todo lo que veía tenía que ver con el cinismo de vender lo que no necesitas, particularmente a niños, a quienes denominaban aprendices de consumidores”, expresó el realizador, en entrevista con Crónica, en el marco de la edición 11 del Mórbido Film Fest, a la cual asiste como invitado de honor.

Mancini estudiaba en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) cuando escribió el primer guion de Chucky, “mi ímpetu fue hacer una película en la cual pudiera hacer una sátira oscura sobre cómo el marketing afecta a los niños y una crítica de lo que estaba ocurriendo”, comentó.

“Hay que recordar que en los años 80 el presidente de los Estados Unidos era Ronald Reagan y con él hubo políticas que incentivaron más la cultura del consumismo. Eso se reflejaba en los niños. Al darme cuenta de esto y la manera en que los niños se transformaban al ver los productos como una necesidad, se me hizo algo triste y espantoso”, dijo.

Fue en el año 1988 cuando ese desconocido Don Mancini elaboró el guion de lo que sería Chucky, el muñeco diabólico, dirigido por Tom Holland, el cual narraba la historia del feroz asesino Charles Lee Ray (interpretado por Brad Dourif) quien, herido de muerte y acorralado por la policía, decide traspasar su alma a la del juguete de moda, un Good Guy.

En la película los Good Guys suponían el paraíso para todos los niños, y el simpático Andy Barclay (Alex Vincent) no se iba a quedar afuera: Después de molestar muchas veces a su mamá, la amiga de ésta última le dice a ella que hay un vagabundo vendiendo el muñeco a poco precio, la señora decide comprárselo como regalo de cumpleaños. El muñeco con aspecto de niño bueno que recibe Andy es el que contiene el alma atribulada de Lee Ray, quien desea vengar su muerte.

“Se me hacía importante y curioso hacer una película de terror basada en un muñeco, porque para los niños representaba felicidad e inocencia. Creo que la película impactó porque podía darle una vuelta a esa parte genuina con la maldad y con algo tenebroso”, expresó el cineasta.

“Creo que la clave de que Chucky permanezca en la memoria y se mantenga vigente hasta nuestros días es que ha evolucionado durante tres décadas, en las siete películas que ha habido. Se puede notar en que los filmes han pasado de tener algo gótico y cómico, a ser más sarcásticas. El actor que ha hecho la voz también ha sido importante, porque también es reflejo de cierta fidelidad”, añadió.

Además de la crítica al consumismo que buscaba Don Mancini con su historia, su personaje también le permitió explorar otros fenómenos sociales en las siguientes secuelas, algunas que también estaban conectadas con el consumismo exacerbado y otras en aspectos más personales como la homofobia, cuando incluyó películas en las que Chucky tenía a su novia Tiffany, y después un hijo transgénero, motivados por su aceptación de la homosexualidad y la discriminación.

“Chucky también es un reflejo de la sociedad y sus diferentes problemas. Al principio, con la primera película se hacía una crítica al consumismo, después con la novia y el hijo de Chucky trataba de usar al personaje, para hacer otras metáforas, sobre todo me interesaba cuestionar la homofobia, para mí era importante porque yo soy gay y quería hacer una crítica al respecto al hacerlo evidente”, destacó.

“Ahora mismo estamos trabajando con Chucky en otro tipo de críticas de cosas diferentes que ocurren en la sociedad, otras ansiedades sociales que vamos a abordar en una serie de televisión de la cual no puedo decir mucho, pero sí se abordarán muchos de los conflictos que ocurren en la actualidad. Chucky se va a mantener con cierta comicidad y con su lado muy oscuro, pero sí será un poco más inquietante a diferencia de las películas, a propósito de que en la actualidad estamos en tiempos que se sienten más violentos y complicados”, enfatizó.

Por otro lado, también destacó que, aunque en la actualidad el personaje es reconocido en el mundo, a Mancini le tocó vivir los tiempos en los que el cine de terror era menospreciado porque se decía que no era un género lo suficientemente adecuado para profundizar de grandes temas:

“Antes había un gusto por las películas pero la manera en que se hablaba de ellas no era tan en serio. El terror era un género menospreciado. La crítica era muy dura con este cine, creo que era porque lo interpretaban de forma incorrecta, pues el cine no se limita a un género; ni un drama, ni una comedia son más puros que el terror”, destacó.

“Conseguir crear un buen thriller de terror, o incluso una buena comedia de terror, no es como un juego de niños, tal y como lo demuestra esta película llena de contradicciones”, dice la crítica de The Hollywood Reporter sobre Chucky, el muñeco diabólico, que no se salvó de esas duras críticas que menciona Mancini.

“Ahora, por fin, ha habido una evolución sobre la concepción del género. Ahora sí hay un mayor respeto a este tipo de películas, quizás porque la gente se está dando cuenta que vivimos en tiempos horrendos, que estamos pasando por cosas muy difíciles, y la gente se ha hecho más sensible y ha entendido mejor que antes que con el cine de género también se pueden hacer metáforas para hablar de lo que pasa en la vida real”, dijo.

“Creo que también favorece que en la actualidad hay muy buenos realizadores de cine, como Jordan Paele, el director de Get out, que llegó a ser nominada a los Premios Oscar. Eso me parece que dice que el cine de género ha mejorado, se ha perfeccionado en calidad y también eso influye en que haya una mejor recepción de la gente y la crítica”, concluyó.

 

 

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