La diputada que aspiró a ser militar y luchó contra una Guardia militarizada | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 20 de Marzo, 2019

La diputada que aspiró a ser militar y luchó contra una Guardia militarizada

Entrevista. Martha Tagle se ha impuesto como una férrea participante en los debates de San Lázaro. De niña tendía a aislarse; un problema en el oído acrecentó su deseo de no llamar la atención. Hoy, quien busque una voz crítica y opositora a la mayoría morenista, la verá a ella

La diputada que aspiró a ser militar y luchó contra una Guardia militarizada | La Crónica de Hoy

Martha Tagle (Puebla 1972) tuvo dos escenarios de vida antes de ingresar a la política y  ocupar tres veces una curul: iba a ser militar o comunicóloga.

En una secundaria del estado de Puebla tuvo el ejemplo de disciplina del prefecto: un teniente coronel que además daba muestras de valores cívicos. Pero un problema detectado en su columna durante la adolescencia bloqueó su entrada a la milicia. Le advirtieron, tras hacerse exámenes médicos, que por más que intentara nunca iba a ingresar a la milicia.

En entrevista, la promotora de los derechos de las mujeres confiesa que de niña era muy insegura y era sumamente  introvertida.  “Debo decir algo que no he dicho antes: tengo un problema auditivo, no escucho con un oído. Eso hacía que me aislara”, cuenta en su oficina de San Lázaro.

“Ese problema me trajo inseguridad, porque creía que cuando yo hablaba no lo hacía bien”, explica Tagle, y cuenta que ahí tomó la determinación de realizar ejercicios de vocalización e inscribirse en cursos de oratoria y talleres de teatro.

Fue el comienzo de la transformación de Tagle. En un instituto público al que llegó desde los cuatro años, durante el kínder y hasta la preparatoria, aprendió disciplina, personificada en el prefecto, un teniente coronel que les transmitía la necesidad de convertirse en una persona respetuosa.

“Pensé en inscribirme e intenté ser militar. Cuando estaba en la secundaria hice mi examen de ingreso y en aquella época la única posibilidad que tenía de entrar era por la vía de la enfermería. En el examen médico se me detectó el problema de columna”.

Hija de taxista (ya fallecido) y con una madre agente de tránsito, además de vendedora, y hermana de dos varones, Martha Angélica Tagle Martínez vivió desde los primeros meses de vida hasta los 12 años de edad con su abuela materna.

Indica que ver los esfuerzos que hacía su madre para sacar adelante a sus hijos, le forjó el carácter aguerrido.

En la etapa de la preparatoria inició el trabajo político sin saberlo bien a bien. Dirigía plantillas de estudiantes, “(me) echaron el ojo priistas y panistas; en Puebla eras PRI o eras PAN. No había muchas opciones. Me ofrecieron espacios en ambos partidos, pero yo no me sentí a gusto con el PAN, por su visión conservadora. Era más liberal. Decidí entonces participar en el PRI, en campañas electorales, sobre todo”, señala.

Fue así que se empecinó en estudiar en la UNAM. Hizo y pasó el examen de admisión e ingresó a Ciencias de la Comunicación; al tercer semestre cambió de idea y se fue a la Ciencias Políticas.

Colosio, el asesinato. Durante sus estudios en la UNAM, la legisladora se empapó de cuanto movimiento social había, casi todos ligados con el Revolucionario Institucional.

“Pero había algo oscuro, había algo que ya no me hacía sentir a gusto ahí, donde te contaban una historia oficial. Participaba en la campaña de Luis Donaldo Colosio y su asesinato (marzo de 1994) me cimbra, porque era yo muy joven”. Fue hasta 1997 cuando dejó el Frente Juvenil Revolucionario del PRI definitivamente. En el PRI, “la única manera de aspirar a algo es porque tienes un padrino o eres familiar de alguien importante”, dice sonriente Tagle.

Ahí llega la oportunidad de ingresar a una nueva agrupación que luego tomaría forma de partido: Convergencia por la Democracia, después Convergencia y ahora Movimiento Ciudadano.

En 2006 obtiene la candidatura para una diputación federal, y explica: “Llego por la vía plurinominal, gracias al trabajo y acercamiento con feministas como Martha Lamas y Patricia Mercado; se comienza entonces a promover las primeras cuotas de género. Fuimos las primeras en establecer esas cuotas, primero 30-70, luego el 40-60… y luego de diez años de estar formando un partido llega la oportunidad de la diputación, pero sobre todo por la cuota de género”.

Luego vino el Senado, la curul la ocupó al ser suplente de Alejandra Barrales, exdirigente nacional perredista. Y ahora por Movimiento Ciudadano, que tiene 28 diputados en San Lázaro, una fuerza que supera al PRD.

Desde estos espacios ha apoyado e impulsado temas de la agenda social, como iniciativas en materia penal para el castigo a la violencia machista o de derechos de la niñez.

Y la trayectoria lograda hasta ahora, dice, se debe a la disciplina, lo que permite tener tiempo para realizar muchas actividades: “Despierto a las 4:40 am, luego salgo a caminar y me coloco un audífono y escucho noticias. A las 6:15 llevo al hijo –ya un adolescente–  a la escuela. Mi rutina matutina es con mi hijo, luego al gimnasio si la agenda no parece tan pesada. Acudo a muchos talleres y charlas en torno a temas sociales”.

Da talleres para mujeres. Lo suyo, dice, no es mandar a sus asesores a que tomen las clases, sino actualizarse por sí misma.

La Guardia Nacional. El haber promovido un parlamento abierto, sin duda, fue el punto de partida para evitar una imposición. “En Morena querían aprobar la iniciativa tal cual, en comisiones. Y no, por ello vino #Seguridadsinguerra, y a pesar de todas las exposiciones para no armar un cuerpo de seguridad con mando militar, los morenistas seguían empeñados”.

A Tagle Martínez se le vio en todas las audiencias públicas durante dos semanas. Fue la legisladora que nunca falló a uno de los encuentros con los expertos en seguridad pública. Les advirtió a los contrincantes de Morena que de Movimiento Ciudadano no obtendría ningún voto para que la Guardia Nacional se construyera con un mando militar.

Aunque parecía que hablaba en tierra de sordos, Tagle sacudió a diputados de Morena.

A través de la Productora Ambulante, fundada por el actor Diego Luna, en la Cámara de Diputados se proyectó el documental Hasta los dientes, la violencia militar y el crimen expuestos hicieron saltar de su asiento a Tatiana Clouthier, vicecoordinadora de los legisladores de la mayoría: “Mi voto será en contra de que un mando militar dirija a la Guardia Nacional”.

Tagle fue artífice principal de esa oposición que encontró eco. La consecuencia por este trabajo tuvo como resultado que en Morena “le saquen la vuelta, prefieren no toparse conmigo”.

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