Cancelación de recursos a organizaciones civiles impactará en detección de VIH | La Crónica de Hoy
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Cancelación de recursos a organizaciones civiles impactará en detección de VIH

ESPECIAL✒ Al menos 15 mil casos han sido detectados por organizaciones ciudadanas y 100 de las 320 que trabajan contra el virus recibían algún apoyo por parte del gobierno federal ✒ Hasta ahora, las convocatorias que proporcionaban estos recursos han sido canceladas. Activistas entrevistados por Crónica señalan que la suspensión del apoyo económico del gobierno, anunciada en febrero, no detendrá el trabajo de los ciudadanos

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La cancelación de convocatorias con las que el gobierno de la República entregaba recursos económicos a diferentes Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) impactará los trabajos de prevención, detección y canalización de personas infectadas con Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), pues al menos 15 mil casos han sido detectados por organizaciones ciudadanas y 100 de las 320 que trabajan contra el VIH recibían algún apoyo por parte del gobierno federal.
Activistas contra el VIH entrevistados por Crónica estiman que la suspensión del apoyo económico del gobierno, anunciada en febrero, no detendrá el trabajo de los ciudadanos contra la epidemia, aunque sí es previsible que se reduzca el número de casos detectados y que haya un número de organizaciones civiles que desaparecerán.
Desde 2006, cada año, el gobierno de la república canalizaba alrededor de 100 millones de pesos a OSC contra el VIH, a través de una convocatoria emitida la última semana de febrero o las tres primeras de marzo, por el Centro Nacional de Prevención y Control del VIH y el SIDA (Censida).
En 2019 la convocatoria no se ha publicado, después de que el presidente de la república anunció, la última semana de febrero, que se cancelaban las transferencias económicas a todo tipo de OSC tras haber identificado irregularidades en el manejo de esos recursos.
FRENO Y CONTRACCIÓN. Desde 1983 han muerto en México 119 mil personas por Sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), que es la enfermedad que provoca el VIH. Sin embargo, gracias a los avances en programas de detección y canalización, hoy viven con VIH controlado 161 mil mexicanos. A nivel mundial, el VIH-Sida ha matado a 35 millones de personas.
El 26 de febrero, un grupo de 206 organizaciones civiles, enfocadas en el tema de VIH emitió un comunicado conjunto en el que consideraron injusta la decisión de suspender los apoyos del gobierno de la República a los trabajos de prevención, detección y canalización de pacientes con VIH, y llamaron a reconsiderar la cancelación de la convocatoria 2019.
En su última comunicación oficial, del 11 de marzo, Censida enunció que “La infección por VIH es una prioridad de salud pública para esta Administración y los recursos disponibles a nivel federal no se han reducido, buscando una mayor efectividad, eficiencia y equidad como ejes rectores de esta nueva etapa”.
Para Alaín Pinzón, activista en derechos humanos y defensor de pacientes  con VIH, hay que poner mucha atención en un hecho demostrable: el ámbito donde más está atrasado el gobierno mexicano en la lucha contra el VIH es en la prevención y ahí está el trabajo principal de la sociedad civil. “Ellos toman la prevención como una variable residual y ningún gobierno hasta ahora ha entendido que la prevención es el eje rector contra la epidemia”, dice el internacionalista egresado de la UNAM.
“Sin el trabajo de la sociedad civil organizada la epidemia en México sería mucho mayor. La epidemia es un problema grave, pero sería mucho más grave sin todo lo que hicieron los ciudadanos en estos años, porque las OSC, siempre han encontrado la forma de unirse y hacer demandas muy específicas, como en el caso de los medicamentos gratuitos, del acceso a servicios de salud de calidad y la creación de estudios. Todo esto es gracias a la articulación con los pacientes, con las personas afectadas”, explicó Pinzón Ayala.
A su vez, Apolonio “Polo” Gómez, fundador del proyecto Condomóvil, que desde hace 21 años ha recorrido la mayor parte de la república enseñando las ventajas del condón como herramienta preventiva de contagios, dice que el recorte anunciado “a muchas Organizaciones de la Sociedad Civil les viene a mover el tapete porque sí dependen mucho de esos recursos del gobierno, pero la mayoría saldremos adelante porque cuando empezó la epidemia fuimos nosotros, los ciudadanos, los que nos pusimos las pilas”, indica a este diario.
Polo Gómez, agrega que cuando se habla de VIH y Sida, el trabajo de las Organizaciones de la Sociedad Civil es diferente que el de la Secretaría de Salud porque los ciudadanos llegan a lugares y grupos de la población que el gobierno no atiende por sus propios horarios, recursos y políticas; por ejemplo: los sexoservidores; las personas que consumen drogas inyectables en picaderos; las personas indigentes, personas en reclusión y muchos adolescentes.
“En la historia de la lucha contra el VIH en México primero se puso en movimiento la sociedad civil. Los ciudadanos sufrimos los daños directamente porque nuestros amigos y amigas se estaban muriendo y no había médicos, ni medicinas y nosotros tuvimos que aprender hasta a inyectar. Luego salimos a las calles para protestar contra la discriminación y exigir medicamentos. Si no hubiera sido por la organización de los ciudadanos, esta epidemia hubiera sido mucho más devastadora”, dice Gómez, quien detalla que no participa en las convocatorias que emitía el gobierno cada año, para entregar apoyos financieros, pero que sí recibe condones para sus talleres, donados por Censida.
RECORTE ANUNCIADO. El 26 de febrero, en una conferencia de prensa ofrecida en la Ciudad de México, representantes de 206 organizaciones civiles que luchan contra el VIH informaron que la cancelación de fondos del gobierno federal para las OSC afectará en la implementación de sus proyectos para la prevención y detección de VIH y otras Infecciones de Transmisión Sexual.
De acuerdo con Censida, en 2018, el presupuesto total destinado a través de esta convocatoria fue de 105 millones 630 mil pesos con el que se beneficiaron 122 proyectos, cada uno con recursos de 865 mil 823 pesos.
“Nosotros estamos de acuerdo en el combate a la corrupción, transparencia e incluso hemos apoyado estas acciones, fuimos las organizaciones civiles las que denunciamos el desvío de recursos en Provida, por eso nos desconcierta mucho esta acción de cerrar todos los recursos dirigidos a organizaciones de la sociedad civil”, destacó en dicha conferencia Alejandro Brito, director de la agencia de noticias especializada en VIH y SIDA Letra S sida, cultura y vida cotidiana.
Agregó que, sólo en 2018, a través de las OSC fueron detectados más de 2 mil casos  de VIH-SIDA, lo que representa el 15 por ciento del total de los 15 mil 543 casos identificados el año pasado. Según diferentes estimaciones, de los 161 mil mexicanos que actualmente viven con VIH controlado, al menos 15 mil recibieron el primer diagnóstico por una brigada o un centro atendido por ciudadanos.
BUENAS Y MALAS. Para Polo Gómez, del proyecto Condomóvil, ya hubo una anterior crisis que provocó la desaparición de numerosas OSC enfocadas al tema de VIH. Esto ocurrió cuando el  Fondo Mundial de lucha contra el VIH-Sida decidió reclasificar a México como una economía de ingresos medios y por eso el país dejó de recibir muchos fondos internacionales. Ahora puede ocurrir un fenómeno similar, dice este hombre que fue uno de los protagonistas de las movilizaciones más fuertes de los años 80 y que acompañó a morir a más de 50 amigos contagiados con VIH.
“Desde luego nos duele que nos pongan a todos la misma etiqueta de malos manejos y corrupción. Muchas organizaciones han hecho muchas cosas buenas y otras han hecho cosas malas y los hemos denunciado. Pero lo que nadie puede negar es que si no hubiera este trabajo de ciudadanos organizados la epidemia sería mucho mayor porque nosotros trabajamos en muchos lugares donde el gobierno no va. Ellos no nos ven pero muchos no sólo hacemos nuestro trabajo bien, sino excelentemente bien. Y no vamos a bajar la guardia. Yo creo que vamos a seguir, Muchas OSC desaparecerán, pero creo que al final el gobierno tiene que recular, tiene que dialogar. Yo sí le digo a AMLO, después de todo lo que luchamos para defender los derechos de pacientes con VIH y Sida no vamos a perder los derechos que hemos ganado. Nunca más sin nosotros y nosotras”, dice Polo Gómez.
“Yo al gobierno no le pido un quinto en dinero, pero sí voy a seguir exigiendo que me apoyen con condones para la población con la que trabaja el Condomóvil”, dice este hombre que ha sido asaltado y le han quitado su vehículo y materiales, pero ha buscado apoyos privados y ciudadanos dentro y fuera de México.
“Creo que se va a terminar por decantar el trabajo de las OSC. Al principio de la epidemia sólo éramos 10. En un momento sumamos más de mil. Y creo que ahora desaparecerán muchas y quedaremos menos”, agrega.
PUNTO DE INFLEXIÓN. En julio de 2019 la Ciudad de México será sede de la reunión científica más importante, a nivel mundial, contra el VIH,  el Congreso IAS 2019, con la presencia de 6 mil médicos e investigadores de más de 190 países. El objetivo de la reunión es ver qué tan posible es alcanzar el objetivo de la ONU para frenar nuevos contagios de VIH a partir del año 2030.
En esa reunión se presentarán varios datos sobre México, por ejemplo, que en las ciudades la epidemia de VIH está concentrada en hombres que tienen sexo con hombres, pero en zonas rurales, por ejemplo algunos municipios del estado de Chiapas, la epidemia se divide casi de manera igual entre hombres y mujeres heterosexuales.
Otro de los temas importantes será revisar si México ha cumplido o no con los compromisos que se puso en 2008, cuando también fue sede del Congreso Mundial de Lucha contra el SIDA y, entre otras cosas, ofreció hacer grandes campañas de prevención en el país, las cuales no se han realizado.
“Estamos en un punto de inflexión”, dice Alaín Pinzón. “Porque la mayor amenaza del VIH siempre ha sido pensar que no es amenaza. Ahí podemos ver que el trabajo del gobierno en materia de prevención sí está muy rezagado.
“La última campaña grande que hizo el gobierno contra el VIH y el Sida ya tiene muchos años y sus esfuerzos actuales no tienen difusión, no se utiliza toda la fuerza del aparato del Estado contra la enfermedad. Se sigue pensando que es una enfermedad de transexuales y, por lo tanto,  somos vistos como  personas que no tienen los mismos derechos, por ejemplo, que una mujer heterosexual que puede adquirir esta infección. Algo muy claro sobre los rezagos del gobierno es que en sus campañas nunca se habla de sexo, a pesar de que el  89 por ciento de los contagios son por vía sexual. Entonces, pues claro que a los gobiernos no les interesa la prevención”, dice Alaín.
Muchas de las OSC que dejarán de recibir fondos públicos hacen pruebas rápidas y canalizan a pacientes; los insertan en los diferentes servicios médicos para que empiecen un esquema de medicación y puedan sobrevivir.  
“Yo creo que las OSC, han estado en un modo de supervivencia desde siempre. Muchas de ellas han sobrevivido al día. Muchas se han mantenido marginadas de las convocatorias públicas, pero otras se lograron consolidar con esos fondos porque necesitan pagar rentas, pagar sueldos, si tienen estructura y pagar muchos materiales de trabajo. Yo creo que sin duda la detección de nuevos casos se vería disminuida porque muchos pacientes son canalizados por la sociedad civil. Sin los recursos públicos muchas OSC cerrarán sus puertas y otras se transformarán y buscarán otros fondos porque el trabajo de la sociedad civil será difícil de parar”, concluye Pinzón Ayala.

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