Cultura

Cómo vives un duelo si no sabes dónde está el cuerpo de tu hija: Rocío Benitez

La reportera presenta  “Donde una vez tus ojos, ahora crecen orquídeas", un poemario sobre la violencia a la mujer

feminicidio

La periodista Rocío G. Benitez.

La periodista Rocío G. Benitez.

El Siglo de Torreón

Cómo vivir un proceso de duelo cuando lo único que te entregan de tu hija es un fragmento de hueso? Es la pregunta que detonó que Rocío G. Benitez escribiera el poemario "Donde una vez tus ojos, ahora crecen orquídeas", obra ganadora del Premio Iberoamericano de Poesía Minerva Margarita Villarreal 2020.

“Fue una noticia la que me llevó a escribir este libro, generando muchas dudas respecto a lo que está pasando. Me encontré con una historia que documentó el periodista José Antonio Gurrea: la historia de una madre que un día su hija no llega a la casa, ella se dedica a buscarla hasta que finalmente le llaman para decirle que la encontraron y lo único que le entregan son dos fragmentos de cráneo”, narra la autora.

A partir de esa imagen tan aterradora e incomprensible empiezo a cuestionarme sobre la violencia hacia la mujer, añade Rocío G. Benítez.

“Como lectores omitimos o le damos la vuelta al tema porque es tan doloroso que no sabemos cómo abordarlo. Es a partir de esa imagen y de ir reconociendo lo que está pasando en nuestro país que es que inicio este libro”, enfatiza.

-La madre vive un duelo inconcluso, tiene la esperanza y desesperanza al mismo tiempo, hay una pausa en su dolor…

-El libro tiene dos voces. Una es la voz de la madre y la otra es la voz de la hija. En efecto, hablan de ese distanciamiento obligado por este hecho de violencia, intentan cada una, desde su voz, hacer visible el dolor que están viviendo; lo trato de una manera muy a la distancia.

“Cuando empecé a escribir este libro lo veía como algo lejano, pero conforme fue transcurriendo el tiempo, fui metiendo cosas mías: muchos miedos e incertidumbre que hay alrededor de este tema”, responde.

En el poemario, Rocío G. Benitez no usa un lenguaje de violencia, la reconstrucción de los personajes es a través del amor y respeto a la vida.

“No quería que en el lenguaje estuviera la violencia porque ya la problemática en sí es violenta. Revisé mucho material periodístico, específicamente sobre feminicidios y noté que nos falta, como periodistas, un camino muy largo de cómo tratar estos temas, aunque en ocasiones lo que escribimos no es con malicia, lo hacemos con ignorancia”, señala.

La autora también observó un conflicto con las notas rojas y sus lectores ya que a estos últimos les produce interés la redacción “insensible” de los feminicidios.

“Tengo conflicto con las notas rojas porque uno como periodista tiene compañeros que trabajan en la nota roja y uno ve que también han perdido la sensibilidad al tocar estos temas, a veces lo hacen desde un punto de vista muy insensible. Pero si hay nota roja y si es de las secciones más vendidas es porque hay gente que lo está consumiendo”, comenta.

¿A qué atribuyes ese gusto del lector?, se le pregunta. “Es gente que le gusta estar viendo eso pero ignoro por qué o qué le atraen los hechos tan violentos. La reflexión tendría que ser desde ahí, por qué el lector se acerca a este tipo de notas. Cuando escribía el libro vi los comentarios que en las redes sociales hacen sobre estas notas y hay mucha violencia de parte de los lectores”, señala.

Roció G, Benítez expresa que con este poemario cambió su visión de lo que significa ser mujer en México.

“Cambió totalmente mi perspectiva porque yo tenía un muro en ver eso que estaba pasando y en asumirme como parte de esta sociedad, me veía como periodista, me veía como una muralla. Este libro me llevó a hacerme cuestionamientos personales como mujer, de lo que es ir cargando un vientre que hoy es un estigma”, comparte.

Vida al poema.

Cuando la autora concluyó “Donde una vez tus ojos, ahora crecen orquídeas”, le resultaba un libro duro que no quería publicarlo. “Llegó una gran oportunidad y para no preocuparme más por el libro lo entregué al Premio Iberoamericano, donde tuvo la fortuna de ganar”, narra.

El poemario tiene en la portada una obra de Víctor López, artista oaxaqueño que radica en Querétaro quien es parte del colectivo La madriguera gráfica. “La obra se llama ‘En la memoria de los ausentes’, es un grabado que él hizo en 2018 y que hace referencia a los 43 desaparecidos de Ayotzinapa”.