
La tranquilidad alrededor de la Casa Blanca se rompió este sábado por la noche luego de que se registrara un intenso tiroteo en las inmediaciones del complejo presidencial de Estados Unidos. El incidente dejó al menos dos personas heridas, entre ellas un sospechoso armado, y provocó una inmediata respuesta del Servicio Secreto de EU.
De acuerdo con reportes difundidos por medios estadounidenses, los disparos ocurrieron cerca de la intersección de la Calle 17 y la Avenida Pennsylvania NW, una de las zonas más vigiladas de Washington D.C., ubicada a pocos metros del Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower.
La escena se transformó rápidamente en un corredor de emergencia: vehículos oficiales, agentes fuertemente armados y protocolos de seguridad activados envolvieron el área mientras el complejo presidencial entraba en cierre preventivo.
Se escucharon entre 15 y 30 disparos
Testigos y fuentes citadas por cadenas estadounidenses señalaron que durante el enfrentamiento se habrían escuchado entre 15 y 30 disparos, una cifra que encendió las alertas en uno de los puntos más sensibles del país.
El momento ocurrió mientras periodistas permanecían en el Jardín Norte de la Casa Blanca cubriendo información relacionada con el posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán anunciado horas antes por el presidente Donald Trump.
Tras los disparos, reporteros y personal de prensa fueron trasladados rápidamente a la sala de conferencias de la Casa Blanca como medida preventiva.
Algunos comunicadores relataron haber visto a elementos del Servicio Secreto desplazarse con armas largas y equipo táctico mientras intentaban controlar la situación.
Servicio Secreto respondió a reportes de un hombre armado
Las primeras versiones indican que agentes federales acudieron al sitio tras recibir reportes sobre un hombre armado en las inmediaciones de la Casa Blanca.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han confirmado si algún integrante del Servicio Secreto resultó lesionado durante el intercambio de disparos.
Tampoco se han dado a conocer detalles completos sobre el estado de salud de las personas heridas ni sobre el motivo que detonó el enfrentamiento.
Washington vuelve a encender las alertas de seguridad
El episodio revive la preocupación sobre la seguridad alrededor de la residencia presidencial estadounidense, especialmente porque ocurre apenas semanas después de otro incidente alarmante.
El pasado 25 de abril, un hombre armado intentó ingresar a la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, situación que obligó a evacuar al presidente Donald Trump y reforzar los protocolos de seguridad.
Con este nuevo episodio, la zona vuelve a colocarse bajo máxima vigilancia mientras autoridades federales mantienen abierta la investigación.
La Casa Blanca entra en protocolo de seguridad tras la balacera
Aunque el enfrentamiento ocurrió en el exterior, el impacto del operativo alcanzó directamente las actividades dentro del complejo presidencial.
El cierre preventivo activado por las autoridades mostró nuevamente el nivel de sensibilidad que existe alrededor de cualquier amenaza armada cerca de la residencia oficial del presidente de Estados Unidos.
Mientras avanzan las investigaciones, la imagen que queda es la de una noche cargada de sirenas, tensión política y ráfagas que resonaron en el corazón del poder estadounidense.