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Lotería Nacional y la universidad más grande del país unen fuerzas para que uno de los edificios más icónicos del mundo recorra hogares, mercados y oficinas en toda la nación

Biblioteca Central (UNAM) cumple 70 años y su imagen viajará en dos millones de cachitos por todo México

Billete conmemorativo a Biblioteca Central

Hay lugares que pertenecen a todos aunque no todos los hayan pisado. La Biblioteca Central de la Universidad Nacional Autónoma de México es uno de ellos. Sus murales de piedra natural, diseñados por Juan O’Gorman y declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2007, son una de las imágenes más reconocibles de México en el mundo. Este martes, en una ceremonia celebrada en el corazón de Ciudad Universitaria, dos instituciones con historia decidieron celebrarla juntas: la UNAM y la Lotería Nacional quienes anunciaron que el Sorteo Superior No. 2888 llevará en su billete conmemorativo la imagen de ese edificio, en el marco de su 70 aniversario.

Tamara Martínez Ruíz, secretaria de Desarrollo Institucional de la UNAM, señaló que la imagen de la Biblioteca no solo aparecerá en un papel, sino viajará. Tocará manos diversas, entrará en hogares, mercados y oficinas. Cruzará rutinas y territorios de quiénes quizás nunca han visto Ciudad Universitaria de cerca.

En ese sentido, la Lotería Nacional cumple una función que va más allá del azar y los grandes premios: ya que históricamente ha sido un vehículo para inscribir en la vida cotidiana de los mexicanos imágenes que condensan identidad y memoria colectiva. Esta vez, esa imagen es la del conocimiento.

Los 2 millones 400 mil cachitos que circularán por el país llevarán consigo, sin que muchos lo noten, un fragmento de la historia intelectual de México.

Biblioteca Central UNAM

La Biblioteca Central no es solo un edificio hermoso. Es, en palabras de la directora general de Lotería Nacional, Olivia Salomón, el lugar donde los muros no solo custodian millones de páginas: preservan una parte fundamental de la historia intelectual, científica y cultural del país. Desde su apertura, generaciones enteras de estudiantes, investigadores y mexicanos han encontrado entre sus acervos el punto de partida de ideas que luego transformaron disciplinas, carreras y vidas. Y con ello la historia del país.

El rector Leonardo Lomelí Vanegas lo expresó con una delicada precisión en su discurso: este billete no celebra solo un aniversario de años. Reconoce la vocación universitaria de hacer del conocimiento un bien público, de la cultura una herencia compartida y del aprendizaje un camino para ampliar libertades. Una declaración de principios impresa en papel, lista para circular.

Difícilmente se puede hablar de la Biblioteca Central sin hablar de Juan O’Gorman, el arquitecto y muralista que la concibió como una obra total: no solo un contenedor de libros, sino una representación de lo que es México. Sus murales de mosaico de piedra natural —que narran la historia prehispánica, colonial y moderna del país— convirtieron al edificio en una de las expresiones más admiradas de la arquitectura, arte y pensamiento.

Que esa imagen circule ahora en millones de manos a través de un billete de lotería tiene algo de poético: O’Gorman diseñó la Biblioteca para que el arte llegara a todos. Setenta años después, la idea sigue vigente.

UNAM y Lotería Nacional

Más allá del valor simbólico, el Sorteo Superior No. 2888 también ofrece una bolsa repartible de 51 millones de pesos en premios, con un Premio Mayor de 17 millones de pesos en dos series. La celebración está programada para el viernes 26 de junio de 2026, a las 20:00 horas, y se transmitirá en vivo por el canal de YouTube Sorteos Tradicionales de la Lotería Nacional. Los cachitos ya están disponibles en puntos de venta autorizados y en miloteria.mx.

La presentación del billete conmemorativo no estuvo exenta de emoción. Fue un acto, que reunió a autoridades universitarias, funcionarios federales, bibliotecólogos pioneros y miembros de la comunidad académica, cerró con el tradicional grito de Goya, el ritual que desde hace décadas marca los momentos importantes de la vida universitaria. Donde las voces de los presentes recordaron que la UNAM no es solo una institución: es una comunidad e identidad, y que como sus libros no envejece.

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