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Acusan a L’Oréal de discriminación contra mujer embarazada

► “Yo sufrí discriminación laboral por haberme embarazado, fui despedida de la empresa trasnacional de cosméticos L’Oréal México, que supuestamente está a favor de la no discriminación, de la inclusión y del respeto al derecho de las mujeres…”, es el señalamiento de Alma Elizalde, tiene 39 años y durante los últimos 15 trabajó en esa compañía.

Acusan a L’Oréal de discriminación contra mujer embarazada | La Crónica de Hoy

Alma Elizalde, trabajó los últimos 15 años para la compañía.

►  “Yo sufrí discriminación laboral por haberme embarazado, fui despedida de la empresa trasnacional de cosméticos L’Oréal México, que supuestamente está a favor de la no discriminación, de la inclusión y del respeto al derecho de las mujeres…”, es el señalamiento de Alma Elizalde, tiene 39 años y durante los últimos 15 trabajó en esa compañía.

►  Entró como becaria a la edad de 24 y su ascenso la llevó a manejar los productos Vichy. Nada mal. Sin embargo, el destino de Alma comenzó a cambiar hacia mediados del año pasado, cuando quedó embarazada.

►  A partir de ese hecho, no se le aplicó evaluación anual como en años anteriores, no le pusieron metas y objetivos para el 2019 ni era tomada en cuenta en una serie de decisiones que tenían que ver con la marca Vichy.

►  Asegura que le hicieron sentir confianza en que no habría problemas con su empleo hasta su regreso (después del nacimiento de su hija) y que sólo se dedicara a atender su embarazo…. Al final, perdió el empleo. Quiere que su caso, que ya está en Conapred, sea emblemático y platica con Crónica porque quiere que esto se difunda.

 

Una mueca de cierta tristeza se dibuja en su rostro, la palidez de su piel contrasta con sus brillantes ojos azules, respira profundo y confiesa: “Yo sufrí discriminación laboral por haberme embarazado. Fui despedida de la empresa trasnacional de cosméticos L’Oréal México, que supuestamente está a favor de la no discriminación, de la inclusión y del respeto al derecho de las mujeres”.

Ella es Alma Elizalde, tiene 39 años y durante los últimos 15 años trabajó en L’Oréal México, en donde comenzó como becaria a la edad de 24. A base de constancia, pasión, entrega y demostrar su capacidad, desde octubre de 2013 hasta abril de este año, se venía ­desempeñando en el cargo de directora de marca de los productos Vichy.

L’Oréal México parecía el trabajo ideal en donde continuar desenvolviéndose, alcanzando metas, superando sus propios objetivos, en medio de un buen ambiente laboral, lo que toda mujer desearía; sin embargo, el destino de Alma comenzó a cambiar hacia mediados del año pasado, cuando felizmente quedó embarazada: su pequeña Inés, hoy de siete meses, venía en camino.

SU JEFA, SU VERDUGO. Esa felicidad, se vio empañada con una serie de sucesos orquestados por su antigua jefa Magdalena, quien en diciembre pasado comenzó por no aplicar a Alma su evaluación anual, ni ponerle objetivos para el 2019, además, de que ya no era tomada en cuenta en una serie de decisiones que tenían que ver con la marca Vichy, de la cual Alma era la directora.

En entrevista con Crónica, expresa que sospechó que algo no andaba bien, empero siguió trabajando de manera responsable y cumplida, e incluso, confiando plenamente en la seriedad y profesionalismo de sus jefes con quienes llegó a un acuerdo verbal y que quedó asentado en un correo electrónico, que en el último momento no se respetó.

Ante este panorama, acudió a hablar con el director general de L’Oréal México, Jean Noel Divet, “quien seguramente ya estaba enterado de lo que Magdalena pensaba hacer, porque dijo que no me preocupara, que mi trabajo estaba seguro hasta mi regreso y que sólo me dedicara a atender mi embarazo… Y confié en él”.

EL DESPIDO. Su incapacidad por maternidad ante el IMSS vencería entre el 11 o 12 de abril pasado, “ya no lo recuerdo bien, pero como yo me sentía perfectamente en el embarazo, acordé con mis jefes seguir trabajando después de extendida la incapacidad y lo hice durante tres semanas después de la fecha marcada por el Seguro Social, así que no me reincorporaría a trabajar sino hasta mayo de este año”.

Su jefa le llevaba bien la cuenta de los días de incapacidad y el último día que ésta duró, la citó para su primer día laboral sin tomar en cuenta una serie de prestaciones a las que Alma tenía derecho después de vencer el periodo de descanso del IMSS: dos semanas más de descanso que otorgaba L’Oréal México, o un mes de descanso sin goce de sueldo. La tercera opción eran tres meses de part time, es decir, trabajar medio tiempo en oficina y el resto en casa; ninguna de estas opciones le fue permitida.

Con delicados movimientos de manos y armoniosamente vestida con una blusa blanca y ropa en tonos grises, lo que hace resaltar aún más el azul de sus ojos, Alma reitera que de ninguna manera le interesa regresar a trabajar a L’Oréal México: “Haciendo un poco de memoria, me doy cuenta que el mío no es el primer caso. A lo largo de 15 años hubo otras mujeres que también fueron mamás y casualmente a su regreso se iban de la empresa.

“¿Regresar a L`Oréal?”, repite la pregunta, “no, de ninguna manera, imagínate, yo no entiendo cómo mi exjefa fue capaz de hacerme algo así si ella también es mujer y también es mamá, pero todo eso no le importó”.

SEMBRAR LA SEMILLA DEL CAMBIO. “Yo no busco ser una heroína, pero sí quiero levantar la voz, que todos cuantos puedan volteen a conocer mi historia, porque no soy la primera mujer a la que le pasa esto. Pero lo hago por todas ellas quienes no se atreven a levantar la voz, aquellas quienes no conocen sus derechos. Quiero que se conozca mi caso y que este tipo de arbitrariedades no vuelvan a ocurrir, que se siente un precedente y a partir de aquí cada vez más mujeres comiencen a tomar mayor consciencia de que no se deben permitir este tipo de abusos, que pierdan el miedo y denuncien”.

Admite que al ser citada por su ahora exjefa, en la oficina del entonces director de Recursos Humanos, aceptó firmar un convenio en donde se decía que terminaba la relación laboral. “Pero después, con el apoyo de Mariano, mi esposo, entendí que flagrantemente violaron la ley: me discriminaron por haber sido mamá, me hicieron firmar en un momento en el que yo estaba vulnerable y además, violaron el periodo de lactancia de seis meses que por ley me correspondía”. Inés tenía dos meses de nacida, cuando la dejaron sin trabajo.

Alma tuvo que renacer de sus cenizas: además de afrontar la depresión post parto en la cual vivía en ese momento, tuvo que procesar de manera forzada y veloz ver rotos sus sueños profesionales, incluso, volver a confiar en sí misma.

“Sí, hubo un momento en que lo pensé: ¿qué había hecho mal?, ¿en qué había fallado? No quería saber nada del mundo, llegué a dudar de mí, de mis capacidades, de mi profesionalismo, pensé que ya nadie querría volver a contratarme”, externa.

QUE SE ESCUCHE MI VOZ. Tuvo que asirse fuerte de la mano de su esposo, quien además de ser su compañero de vida y su soporte emocional, legalmente la hizo ver que el hecho debía ser denunciado, es así, que juntó fuerzas y acudió al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) a interponer una queja administrativa por discriminación , además de una demanda ante la Junta de Conciliación y Arbitraje (JFCyA); sin embargo, tristemente Alma ve pasar los días sin que nada suceda “ni siquiera ha sido notificada L’Oréal México”.

En este sentido, confía en que en algún momento las autoridades laborales del país pongan mayor atención a estos abusos que violentan los derechos de las mujeres. Su fe está puesta en que llegará el momento en que las cosas en el mundo laboral para las mujeres cambien.

“Quiero que sean más, muchas más las voces que se hagan escuchar y poner freno a todo esto que está ocurriendo en muchas más empresas, no sólo L’Oréal México”, y su principal motivo de lucha, es su pequeña Inés, hoy de siete meses, y quien el día de mañana se enfrentará al mundo laboral, Alma, desea que sea en condiciones totalmente diferentes a las que todavía se viven hoy, en pleno 2019.

Alma se despide, y relata: está por cumplir tres semanas en su nuevo empleo, una compañía, en la cual fue aceptada gracias a su profesionalismo. Alma fue franca, y en sus entrevistas para que la contrataran decía dos cosas: la despidiendo y había demandado a la empresa, hasta que encontró a una empresa a la que sólo le importó su talento.

“De hecho Vania, mi actual jefa, cuando se enteró que me corrieron me preguntó ¿pero, estás haciendo algo?...” Una jefa que como mujer y profesionalista entiende a Alma y la apoya, la confianza alcanzada en tan poco tiempo, le permitió pedir permiso para conceder esta entrevista y su jefa accedió sin dudarlo.

 

Posturas

Crónica solicitó la ratificación del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación sobre la existencia de una queja formal por el caso L’Oréal que presentamos a nuestros lectores. Se informó a nuestro medio que en efecto existe y que está en curso, por lo que no puede haber pronunciamientos oficiales en este momento al respecto.

De igual forma se buscó una postura de L’Oréal al respecto, contactando a los responsables de prensa oficialmente establecidos para ello, tanto por vía escrita como por teléfono. No se ha recibido respuesta aún.

 

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