Opinión


AMLO no aumentará impuestos y ¿Los gobernadores?

AMLO no aumentará impuestos y ¿Los gobernadores?  | La Crónica de Hoy

Por los resultados en su gestión, la Jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Raquel Buenrostro, es uno de los funcionarios más cercanas al Presidente López Obrador. Desde que se conocieron en el gobierno de la Ciudad de México, Buenrostro entendió que el factor que determinaba la confianza del entonces Jefe de Gobierno era la entrega de resultados. A Buenrostro le tocó, por ejemplo, garantizar los recursos que necesitaba la administración de López Obrador para construir los segundos pisos sin la necesidad de concesionarlos a empresas privadas, lo que hubiera obligado a cobrar peaje sobre un bien público. Aunque Buenrostro era subalterna de Carlos Urzúa, entonces responsable de la Secretaría de Finanzas del gobierno del Distrito Federal, no fueron pocas las anécdotas en las que López Obrador se dirigía a ella, sin la intermediación de Urzúa. ¿La razón? López Obrador confirmó que Buenrostro cumplía al pie de la letra sus indicaciones como aquella ocasión en la que solicitó el monto de los ahorros con los que se contaba en el ejercicio de un trimestre para continuar con la construcción de los segundos pisos. No fue Urzúa quien entregó los números que esperaba López Obrador fue Buenrostro. Al llegar a la Secretaría de Hacienda, Raquel Buenrostro recibió la encomienda de hacerse cargo de la Oficialía Mayor justo en el momento en el que se tomó la decisión de centralizar las compras de gobierno. Una vez más, la ahora Jefa del SAT siguió la indicaciones al pie de la letra aunque la presión política fue mucha y muy intensa, sobre todo por el gran monto económico que involucra la compra de medicamentos. 

 Por ello, ahora que reaparece la discusión en torno a una reforma fiscal, la Jefa del SAT recuerda que el Presidente López Obrador no tiene en su agenda el incremento de impuestos y que, ante la petición de algunos sectores de revisar la posibilidad de un cambio tributario, lo mejor que pueden ofrecer es la simplificación de trámites para que el pago sea más sencillo. Así de claro. Sin embargo, hace algunas semanas, el titular de la Secretaría de Hacienda habló de la reforma fiscal, lo que sorprendió porque Arturo Herrera es una voz importante en esta materia y, hasta ahora, los medios teníamos claro que el Presidente no ve con buenos ojos el incremento de impuestos.

El 11 de marzo, los medios destacaron las declaraciones de Herrera durante una entrevista con la agencia Reuters en la que aseguró que estaba en conversaciones con las entidades del país sobre sus necesidades fiscales con el propósito de tomar una decisión sobre las condiciones para realizar una reforma fiscal después de las elecciones. Los analistas comenzaron a hacer cuentas y consideraron que una reforma tributaria podría darle a la economía hasta tres puntos del PIB. 

Después, el Presidente López Obrador, sin hacer referencia a las declaraciones de Herrera, aseguró que sí, que se pensaba en una reforma tributaria pero que no estaba pensando en nuevos impuestos y que, únicamente, se facilitaría el pago de impuestos. Durante la convención de la banca, el Mandatario aseguró que atendería la petición de Luis Niño de Rivera, ex presidente de la Asociación de Bancos de México, de una simplificación en el sistema tributario. López Obrador descartó nuevos impuestos. 

Herrera y Buenrostro, el mismo equipo

Así la línea de tiempo sobre la discusión en torno a la reforma fiscal llegó a su climax hace un par de días cuando durante la comparecencia de la Jefa del SAT, Buenrostro reiteró que, como ya lo había dicho el Mandatario, la única ruta fiscal sería la de mejorar y simplificar trámites. 

Al parecer, al titular de la Secretaría de Hacienda no le gustó que fuera la Jefa del SAT la que recordara la indicación del Presidente López Obrador sobre la reforma fiscal. Entre los cálculos del SAT se encuentra la revisión, como se hizo desde marzo de 2020, de las ingenierías tributarias que permitieron a muchas empresas postergar el pago de impuestos y llevarlo a juicios eternos y costosos para el país. Según los cálculos del SAT, la estrategia permitió que la economía – en plena pandemia – obtuviera el equivalente a cualquier reforma tributaria. ¿Entonces? La reflexión en la Presidencia de la República es que el Presidente tiene el margen necesario para seguir cumpliendo su promesa de campaña de no incrementar impuestos. Una de las imágenes y recuerdos que más molestan al Presidente es aquel festejo del priista Humberto Roque Villanueva cuando se aprobó el incremento a la tasa del IVA. ¿Se acuerda usted de la Roqueseñal? Para el movimiento de la Cuarta Transformación aquel episodio se transformó en una clara ofensa de la política neoliberal. Sin embargo, para Arturo Herrera, como responsable del ejercicio del Presupuerto de Egresos de la Federación y como interlocutor con los gobiernos de los estados, necesita buscar opciones frente a la creciente necesidad de recursos. Bajo cualquier circunstancia, la comunicación entre Buenrostro y Herrera resultará clave durante los próximos meses y frente a la definición de proyectos estratégicos para reactivar la economía. Los gobiernos de los estados, mientras tanto, podrían tomar la decisión de aplicar impuestos locales y correr con el costo político después de las elecciones intermedias. En otras palabras, el Presidente López Obrador podría obligarlos a que sean ellos quienes corran con el costo político. Herrera, por ahora, también deberá garantizar que la cuenta en dólares de la vacuna cuente con los recursos suficientes para garantizar que no se detenga la aplicación y que la economía no se vea afectada por nuevos confinamientos. Para ello necesita a Buenrostro.

Mientra tanto, Buenrostro – con su traidicional ejecución de la Ley de Pareto – revisará sectores que han abusado de los marcos regulatorios para no pagar los impuestos que les corresponden. El contrabando y la revisión de las aduanas también será otro de los frentes que revisará Buenrostro. En resumen, estos dos funcionarios tienen que trabajar juntos para cumplir al pie de la letra la encomienda de no incrementar los impuestos, no al menos desde la Federación. 

Híjole, tequila mexicano de exportación 

No olvide el nombre de este tequila que ya recibió varios precios internacionales por su calidad. El tequila Híjole, elaborado en tierras jaliscienses, se está consolidando en el gusto de los consumidores de todo el mundo. En Estados Unidos, especialmente, la empresa de Carlos Lazo está apoyando el posicionamiento de este producto con su introducción en los mejores centros de consumo. Me gustó la anécdota que me platicó Lazo: “Hace casi dos décadas, cuando llegué a México, probé un gran tequila y con Híjole quise recuperar lo que yo experimenté”. Asi, la destilería que se hace cargo de la producción del tequila Híjole, que debe su nombre a esa expresión popular, cuentan con los mejores insumos. 

MeatMe, la peor experiencia para el consumidor 

Comprar carne congelada, proteína añejada, puede resultar toda una aventura en un país que cuenta con la mejor red de pequeños mercados establecidos y sobre ruedas que ofrecen productos de la mejor calidad. En MeatMe, la cadena de establecimientos en donde se vende carne congelada, casi todos sus productos son importados. Es cierto, algunos camarones – congelados por supuesto – son de Chiapas. Al menos. Esta semana tuve la mala ocurrencia de acudir a una de sus tiendas y sufrí un accidente por las malas prácticas de protección civil. Imagínese usted que llega al supermercado y al bajarse de su auto usted pisa la tapa metálica, oxidada, de una bomba ubicada en el piso. Eso fue lo que me sucedió. Los empleados de MeatMe muy amables me regalaron una gasa, otro trajo desinfectante. Nada más. Así que con una herida en la pierna salí del establecimiento. No es culpa de los trabajadores. Es culpa de las malas prácticas de una cadena que, me dicen, nació en 2018 y que va por el mercado de los pequeños establecimientos y, por supuesto, de los supermercados. No la confunda con la empresa Meat Me fundada en Canadá que sí busca una relación sustentable con sus proveedores y sus clientes. MeatMe, la del logo rojo, tiene contratados a supuestos expertos en redes sociales que, lejos de solucionar el problema, atacan y ofenden. Muy mal MeatMe. Las autoridades de la Alcaldía Coyoacán, por cierto, ya están al tanto de la necesidad de revisar sus prácticas de protección civil y de sus instalaciones que tienen conectados poderosos refrigeradores para mantener muy congelada la carne que venden. 

 

 

 

 

 

 

 

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