Opinión


Apelación a la República

Apelación a la República | La Crónica de Hoy

 

 

 “La República es contención de la avaricia, de la  ambición y del delirio”

 Camus

 

No recuerdo ningún abuso tan grave, tan explícito ni falto de argumentos, como el que Jaime Bonilla está cometiendo en Baja California.

 

La violación de la Constitución y de las leyes es tan clara y extensa que apenas necesita explicación. No obstante, este momento de alucinación populista, parece necesitarlo.

Uno. La maniobra atenta contra toda certeza, es decir, contra la base de toda ley, de toda elección, de todo contrato: te voto por este tiempo, no para el lapso que luego, tú decidas. De ningún modo es igual, de ningún modo es indiferente, votar por fulano, sabiendo que estará en el cargo dos años, que sabiendo que durará cinco o diez años: el voto es un contrato, es el acto en el que se otorga la confianza para decidir por nosotros a un representante. Y lo es por determinado tiempo.

Dos. Pero la cosa es peor, más vulgar y tramposa: ¿El señor Bonilla, candidato del partido Morena, hubiera promovido la prolongación de mandato si uno de sus contrincantes hubiese ganado, y no él? Esto es lo que la Constitución mexicana y el derecho prohíben y llaman una decisión “privativa”, o sea una norma con dedicatoria, hecha en el caso de...

Tres. Por supuesto es un acto retroactivo: se dispone después de que se sabe quién ganó. Estamos ante una reforma constitucional elaborada para “alguien”, en este caso, para el señor Bonilla. Según nuestra Constitución ninguna ley es válida si está dedicada ad hominem.

Cuatro. La convocatoria a la que se inscribió el señor Bonilla dice: “…los cargos a elegir son los siguientes… Gubernatura del estado de Baja California para el periodo constitucional del 1 de noviembre de 2019 al 31 de octubre de 2021…”.

Cualquiera que sepa leer, verá que aquí no hay el menor espacio para interpretación, malos entendidos, controversias. En Baja California se convocó y se realizó una elección para Gobernador para un gobierno que duraría dos años. ¿Cuál es el principio que la preside? El principio de elecciones libres y periódicas. Y en ese entendido se registraron todos los candidatos y acudieron a votar todos los ciudadanos.

En una de las obras menos leídas de Albert Camus, Calígula, el protagonista se cree dios precisamente porque lo puede todo, especialmente porque puede “extender su poder en todos los ámbitos”. En su delirio, Calígula quiere incluso “tomar en sus brazos a la luna” como muestra superior de su poder divino, sin límites materiales ni temporales.

Es eso lo que estamos viendo ahora mismo en la península del norte. El primer acto de gobierno es prolongar el gobierno, un escenario caligulesco.

No recuerdo nada igual en toda mi generación, una fuente de inestabilidad y unos demonios de desorden autoritario que no vivíamos desde antes de la creación del IFE.

Es extremadamente grave; es un problema de Estado; aquí se está jugando la vigencia, en sus mínimos, del Estado democrático, la erosión de la República, el comienzo de una tiranía.

 

 

ricbec@prodigy.com.net

@ricbecverdadero

 

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