Academia


Avances científicos del Apolo XI que impactaron en la vida cotidiana

Innovaciones. ¿Quién no ha cambiado los pañales a un bebé, purificado el agua sin usar cloro o usado aparatos inalámbricos? Éstos son sólo una muestra de las más de 6 mil patentes que trajo consigo el aprendizaje de aquel viaje a la Luna. Sin duda, otro importante campo al que ayudó a desarrollarse fue el de la medicina espacial

Avances científicos del Apolo XI  que impactaron en la vida cotidiana | La Crónica de Hoy

La llegada del hombre a la Luna está más cerca de los hogares de lo que la gente piensa. Los purificadores de agua sin cloro; los taladros y aspiradoras inalámbricos; la comida deshidratada; la ropa resistente al fuego y el gel de los pañales desechables son algunas innovaciones que acompañaron a la tripulación del Apolo XI que alunizó en nuestro satélite natural el 20 de julio de 1969.

Pero además, gracias al aprendizaje generado en ese primer viaje surgieron otros inventos para viajes espaciales, como los detectores de humo y el sistema de adhesión mecánico o Velcro, los cuales cambiaron la medicina, la industria textil, alimentos, energía y otros campos de la vida cotidiana en el último medio siglo.

La NASA, responsable de la misión de llegada a la Luna, generó más de 6 mil patentes en la odisea de llevar al primer ser humano a un cuerpo celeste. Además se suman otras miles de patentes de empresas proveedoras.

Sin demeritar los avances en invenciones y propiedad intelectual, uno de los grandes campos del conocimiento que avanzó gracias a este viaje fue la medicina espacial, que es la rama de la medicina encargada de estudiar la adaptación del ser humano y la respuesta de los distintos órganos y sistemas a los ambientes de microgravedad o ausencia de ella, así como la exposición a la radiación solar y cósmica del ser humano fuera de la atmósfera terrestre.

Sobre estos avances, en el año 2016, la Academia Nacional de Medicina y la Agencia Espacial Mexicana editaron juntas un libro con ensayos de más de una decena de brillantes médicos y biomédicos de este país, donde se detalla cómo la medicina espacial se nutre de ciencias afines como la medicina aeronáutica, la astrobiología, la telemedicina, la nutrición y la biotecnología.

En el libro, llamado Medicina espacial, se detalla cómo los aeronautas han podido sobrevivir, por tiempos prolongados, en ambientes adversos y con su estudio y soluciones se han ido preparando las condiciones biológicas necesarias para un eventual viaje interplanetario.

“Al haberlo hecho, y por las condiciones mismas de las cabinas espaciales, se ha propiciado un gran desarrollo tecnológico colateral derivado de la medicina espacial, ejemplos de ello son: la nutrición elemental, los pañales desechables, el velcro y los recicladores y purificadores de agua, por mencionar algunos. Muchos de estos desarrollos espaciales han también impulsado decididamente el avance de la medicina y como ejemplos de esto tenemos los brazos del robot quirúrgico, la telemedicina y el seguimiento satelital de enfermedades”, explicó durante la presentación del libro el entonces presidente de la Academia Nacional de Medicina y actual rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers.

Desarrollo. Pocas personas saben que muchas de las herramientas que han traído bienestar, salubridad y seguridad a muchas comunidades y hogares fueron usadas por primera vez en la misión espacial Apolo XI:

Purificador de agua: La NASA necesitaba desarrollar un purificador de agua pequeño y liviano, que requiriera poca energía y supervisión. Los técnicos construyeron un dispositivo de 9 onzas o 255 mg que entraba en la palma de la mano y liberaba iones de plata en el agua, sin necesidad de cloro. Desde entonces, la tecnología se ha implementado en todo el mundo para matar microbios en los sistemas comunitarios de suministro de agua.

Ropa antifuego. Muchos de los bomberos del mundo usan actualmente trajes resistentes al fuego, al igual que los pilotos de autos de carreras, pero poco saben que éste fue un invento que surgió de las investigaciones de la NASA, después de un accidente anterior a la llegada a la Luna.

El principio de la diálisis. Un proceso químico desarrollado por la NASA para eliminar desechos tóxicos en misiones espaciales largas y otro para desalinizar el agua salada condujo a un sistema de diálisis que eliminó la necesidad de un suministro continuo de agua y dio a los pacientes una mayor libertad.

Imagenología. El procesamiento digital de imágenes, utilizado por primera vez para analizar la superficie lunar, se transfirió mientras tanto a exploraciones como las tomografías y resonancias magnéticas.

Comida liofilizada. Otro problema que se presentaba era cómo preservar los alimentos sin refrigeración. La investigación llevó a la liofilización: el proceso de deshidratar alimentos recién cocinados a temperaturas muy bajas y conservarlos luego en un envase capaz de protegerlos de la humedad y el oxígeno.

Taladros sin cables. Los astronautas de Apolo necesitaban un taladro portátil capaz de extraer muestras a más de tres metros debajo de la superficie lunar. Black & Decker desarrolló un algoritmo para optimizar el motor del taladro y reducir el consumo de energía; la tecnología se aplicó más tarde a la aspiradora inalámbrica.

Comentarios:

Notas Relacionadas:

Destacado:

LO MÁS LEÍDO

+ -