Opinión


*Banorte lejos de una crisis de cartera vencida *Más provisiones ante el repunte de la pandemia *Cuesta 411 mil pesos atención por Covid-19: AMIS

*Banorte lejos de una crisis de cartera vencida *Más provisiones ante el repunte de la pandemia *Cuesta 411 mil pesos atención por Covid-19: AMIS | La Crónica de Hoy

Para muchos analistas el anuncio de Grupo Financiero Banorte, que dirige Marcos Ramírez, sobre un incremento adicional a su provisiones por los efectos negativos de la pandemia de Covid-19 prendió las luces amarillas y no es para menos. Banorte es el banco con capital nacional más importante, el resto de sus competidores son filiales de corporaciones globales, como es el caso de Citibanamex, que depende de Citi de Nueva York o BBVA, que tiene su sede en España, donde los gobiernos estarían dispuestos a rescatar a sus bancos. En caso de Banorte, el hecho que detonara la cartera vencida, tendría un efecto muy negativo, porque todos sabemos que el actual gobierno, que dirige Andrés Manuel López Obrador, no tiene intenciones de apoyar a ninguna empresa privada. Pero las nubes se disiparon ayer, cuando en amplia charla con medios de información dieron a conocer los detalles de su reporte financiero, asegurando que la morosidad en comparación con la cartera total es de sólo el uno por ciento.

A finales del año hubo preocupación porque Banorte anunció una segunda provisión ante el potencial incremento de la cartera vencida, porque el cierre de más de 20 mil empresas y la aguda caída del empleo provoca suspensión de pagos, casi de una quincena a otra. La provisiones son reservas que cubren los montos que un acreditado o cliente deje de pagar su créditos y ante la incertidumbre, en los resultados del cuatro trimestre hay una disminución de utilidades, la primera en cinco años, pero se debe a ese “guardadito preventivo”. En caso de no utilizarse, esos 2,406 millones de reserva, en algún momento de los próximos trimestre se transformaran en utilidades.

Lo que llamó la atención es que la mala administración de la pandemia desde principios del año pasado, llevó a hacer malos cálculos. Marcos Ramírez comenta que, al igual que todos los mexicanos, pensábamos que la pandemia sería historia por los meses de septiembre y octubre y resulta que estamos en enero y el Covid-19 ataca con más fiereza en cuanto a contagios y fallecidos que en su primera etapa de mayo-junio.

No obstante, las señales que envía Banorte son de tranquilidad, porque si bien es cierto que cayeron las ganancias, distan mucho de estar en contra la pared. Aún piensan que su cartera de créditos puede aumentar hasta 6 por ciento en 2021, impulsados por una serie de programas para restaurantes considerados pymes. “De acuerdo a su flujo les podemos prestar hasta un millón de pesos”, señalo Marcos Ramírez, quién presumió un índice de capitalización de 20.2%, que es considerado muy alto y garantía de solidez financiera.

COSTOS.- Según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, que dirige Norma Alicia Rosas, una de las mayores preocupaciones para la población es que si enferman de Covid-19 no encontrarán cama en un hospital público, y el costo promedio para el tratamiento en un hospital privado ronda los 411 mil pesos.  Para las aseguradoras, el panorama es preocupante, pues según el último reporte de la AMIS, del total de personas que han enfermado por Covid-19 en el país, solo 23 mil 306, es decir 1.4% de los afectados, han contado con la protección financiera de un seguro de gastos médicos, mientras que las indemnizaciones de estos casos han sumado un monto por poco más de 9 mil 574 millones de pesos.

EFECTOS.- Eliminar la subcontratación, que mejora técnica y tecnológicamente, a las empresas, provocaría pérdida de competitividad. Ya existen elementos para perseguir a quienes no cumplen con la normatividad en materia laboral, dijo José Enoch Castellanos Férez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación. 

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