Opinión


C.C.P. Arturo Zaldívar Lelo de Larrea Presidente de la SCJ de la Nación

C.C.P. Arturo Zaldívar Lelo de Larrea Presidente de la SCJ de la Nación | La Crónica de Hoy

Una vacante inesperada en la Suprema Corte de Justicia ha traído una nueva controversia en la clase política mexicana, particularmente en el Senado, instancia donde habrá de tomarse la decisión final de quién llegará al cargo que dejó Eduardo Medina Mora. La oposición exige que no se apoye a un perfil cercano al presidente y que se privilegien otras características en la propuesta, para garantizar plena independencia del Ejecutivo, para que no haya sumisión. Esta demanda no es nueva, pasó con los tres últimos presidentes, quienes al final colocaron a sus cercanos, aunque la presión opositora nunca fue  como la de hoy. ¿Pero es eso lo que más importa al ciudadano?

Ernesto Zedillo fue el impulsor de la reforma al Poder Judicial en 1995, con lo que empezaría de cero, nombrando a la totalidad de los once Ministros con los que trabajaría la Corte en su nueva etapa. Los nombramientos de 1995 fueron de duración escalonada, por lo que tocaría a Vicente Fox proponer a cuatro Ministros, cinco más a Calderón y tres a Peña Nieto, mientras que al actual Presidente ha propuesto dos e irá por un tercero ante la vacante de Medina Mora. Luego, en febrero, la ministra Margarita Ramos Luna terminará su periodo, para que finalmente en diciembre de 2021 AMLO deba proponer al Senado al sustituto de José Fernando Franco González Salas. De no haber causas extraordinarias, serán todos los Ministros (5) que tocará proponer al actual Presidente, el siguiente, en diciembre de 2024, será ya para su sucesor.

El tema sería, según algunos, un nombramiento que privilegie la de independencia del Poder Judicial  del Ejecutivo, la aspiración y fundamento de toda democracia: la separación de poderes, para que existan los pesos y contrapesos, para que el poder controle al poder. Casi una posición de amargura sería decir que no se ha logrado en buena medida dicha separación, más si nos remontamos a la época previa a 1995. Por lo que toca al Judicial, la inamovilidad y quizá el sueldo de los Ministros, han hecho que los fallos no necesariamente sean al contentillo de quienes los propusieron, sino de su formación académica e ideológica, lo anterior está documentado y el senador Germán Martínez ha señalado varios ejemplos de que un Presidente que pone a un Ministro no consigue con eso un voto incondicional en el pleno del máximo tribunal.

Pero la oposición a AMLO está obsesionada con este tema, la supuesta cercanía de las propuestas al Presidente. No recuerdo mandatario que haya respaldado a una persona ajena a su círculo para ninguno de los cargos que tiene facultad constitucional de proponer. Lo que debe importar, particularmente a los Senadores, es llevar a cabo audiencias serias y exhaustivas a los candidatos, haciendo las preguntas que interesan más a los ciudadanos que a políticos, cuya única preocupación parecen ser las próximas elecciones. ¿Cuál es la postura de los candidatos a ministros con respecto las libertades civiles?, ¿En materia económica son liberales o conservadores?, ¿centralistas o federalistas?, ¿De izquierda o de derecha?, ¿pro vida o pro decisión?, ¿A favor de la legalización de la marihuana o en contra?, ¿A favor del crecimiento a secas o de la sostenibilidad? Ahí está la discusión que podría interesar a los ciudadanos, lo que definirá también el perfil de nuestra Corte, cuya independencia hoy se cuestiona, sin muchos datos duros que la sustenten.

 

 

maximilianogarcia@gmail.com

@maximilianogarciap

 

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