Opinión


C.C.P. Eduardo Medina Mora, exministro de la Corte

C.C.P. Eduardo Medina Mora, exministro  de la Corte  | La Crónica de Hoy

Mucho se ha comentado si la renuncia de un Ministro de la Corte es un hecho histórico en nuestro país, del cual no se recuerda uno, al menos desde la reforma de Zedillo, donde empezó a tomar forma la autonomía de nuestro máximo tribunal. Pero la renuncia de Eduardo Medina Mora es más que un tema para el anecdotario, tiene mucho más fondo que las renuncias por motivos personales, significa mucho más para el actual gobierno federal. Se trata quizá de otro mensaje para quienes desde el poder pudieran haber operado con impunidad por tanto tiempo, de que la cosa va en serio, y que cuando hay elementos de corrupción no debe valer ningún argumento, ni siquiera el de la separación de poderes.

Fue recientemente cuando se hizo de conocimiento público que el Ministro en funciones Medina Mora había recibido depósitos acumulados en cuentas del banco HSBC por casi 2.4 millones de libras esterlinas y 2.3 millones de dólares, esto en el periodo de 2016 a 2018.  Equivalente a más de 102 millones de pesos y no correspondiendo al salario que el Ministro percibía por su encargo público, fueron detectadas como sospechosas por las autoridades británicas y estadounidenses, para que posteriormente se iniciara una investigación aquí a cargo de la Unidad de Inteligencia Financiera de Santiago Nieto.

Eduardo Medina trató de justificar estos ingresos, calificándolos como lícitos, aunque nunca quedaron del todo claros o al menos no generó convicción. La presión mediática desapareció, pero el problema pudo incluso haber crecido, tanto que lo llevó a presentar su renuncia, para seguramente defenderse ya sin la toga. Medina no sólo era uno de los 11 poderosos ministros inamovibles por 15 años a partir de su designación, en su caso saldría en 2030, sino que es un exDirector del CISEN, exSecretario de Seguridad Pública, Procurador en el sexenio de Calderón y embajador en Gran Bretaña y Estados Unidos con Peña Nieto.

Si bien Medina Mora inició su ascenso en el sector público durante los sexenios panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, en los que ocupó la titularidad de las dos dependencias más importantes en materia de seguridad, su llegada a la Corte se le atribuye a su relación con Humberto Castillejos, exConsejero Jurídico de Enrique Peña Nieto, así como con el mismo exPresidente. Se hablaba de que Peña estaría alineando lealtades en la SCJ y que el operador era precisamente Castillejos.

Pero aunque para algunos podría tratarse de otra víctima de los allegados al clan Peña - Salinas, lo cierto es que significa la segunda caída en este sexenio de personajes de primer nivel, peces grandes diría en su tiempo el excontralor federal Francisco Barrio, siendo la primera Rosario Robles y ahora Medina, quien tendrá que ir a los tribunales, ahora desde el otro lado de la barandilla. Pero otros podrían verlo como una señal clara de que el gobierno federal estaría apuntando también al poder judicial, ministros, magistrados, jueces, a quienes el propio AMLO ha evidenciado, mientras que la misma Corte ha tenido que reconocer casos de corrupción en varias plazas de la república. La venta de la justicia es sin duda uno de los casos más sintomáticos del debilitamiento institucional de una nación y su fortalecimiento una condición sine qua non para el establecimiento del estado de derecho al que aspiramos.

 

@AMaximilianoGP

maximilianogarciap@gmail.com

 

Comentarios:

Destacado:

COLUMNAS ANTERIORES

LO MÁS LEÍDO

+ -